Miopes

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jueves, 12 de abril de 2012

Apocalipsis Z: La ira de los Justos, de Manel Loreiro.

Tengo un cierto hartazgo con todo el tema zombie. Sí, era de esperar. A poco que te guste este mundo del No Muerto (como dicen en Apocalipsis Z), vas a tener una sobredosis de infectados que te puede llegar a saturar. Cierto es que pasaría lo mismo con cualquier otro tema. Sin ir más lejos, los tres últimos libros de ciencia ficción que he leído (Niourk, El juego de Ender y Los juegos del Hambre) tienen una temática "sorprendentemente" parecida. El héroe que nace o se hace. Personajes descubriendo la vida que se ven sometidos a una prueba más allá de lo humano. Algo así pasa con el abogado protagonista de la serie Apocalipsis Z.

Lo de Manuel Loureiro es el gran ejemplo de como la literatura se adapta a la sociedad en la que vivimos. Me explico. Siempre ha habido historias y siempre las habrá. Y aún más si éstas son de terror. El formato, es lo de menos. Igual que el bueno de Dickens, cumpliendo este año su 200 aniversario, Loureiro fue publicando su primera novela por fascículos. No en una revista literaria o en algún periódico, sino en un blog, que es mucho más adecuado. Más tarde vino Dolmen y publicó esa primera parte, seguida de una segunda llamada Los días oscuros y esta tercera y concluyente La ira de los justos. El abogado, como su protagonista, convertido en guionista y autor de éxito, Manuel Loureiro (Pontevedra, 1957) ha conseguido crear una historia llena de acción y terror y desarrollarla plenamente a lo largo de tres entregas que han ido mejorando en cada libro. Personalmente, veo este ¿último? libro mucho mejor que los dos anteriores, tanto a nivel argumental como de estilo. 

Argumento (con spoilers, seguramente)

Los protagonistas supervivientes del desastre de las Canarias están en un barco en medio del Atlántico. Una tormenta casi les hace zozobrar pero son rescatados por un inmenso petrolero. Todo parece fantástico, de cuento de hadas, casi un crucero en medio del colapso mundial. Pronto se dan cuenta los personajes protagonistas (Manel, Lucía, Viktor y el gato Lúculo) que aquello no es como parece. Están dentro de un buque claramente fascista y además radical cristiano que pertenece a, quizás, la última ciudad que resiste en el planeta, Gulfport en Estados Unidos y cuyo jefe es una reverendo llamado Greene que está fascinado con la ira de Dios y la pureza de sangre. No son buenas perspectivas para los héroes de AZ. Por otro lado, otra trama aparece. Un país ha quedado a salvo de la horda zombi. No podía ser otro que la hermética Corea del Norte. Sin embargo, la escasez de alimentos y de energía hace que esté en peligro de hambruna crónica y mueran encerrados en su propia seguridad. Un grupo de soldados irá a interceptar ese barco y hacerse con todo el petroleo para poder convertirse en la nación más poderosa del planeta, ahora sí. Evidentemente, no hay ninguna más. Además sabremos de un medicamento que puede ralentizar el virus TSJ, es decir, el virus zombi. Y también conoceremos al prinicipal enemigo de los No Muertos, que no es precisamente un abogado de Pontevedra. 



Opinión subjetiva

Entiendo que el género zombi no es la cima de la literatura moderna. No se puede ser preciosista contando una historia de zombis, quizás porque sería una historia aburridísima, y eso no es lo que estamos buscando. Si bien es cierto que World War Z de Max Brooks tenía una calidad fuera de lo común, que desde luego no he visto en esta trilogía zombi. También es cierto que se trataba de un género completamente distinto. Se lee de un tirón, es decir, engancha. Eso es lo importante y por lo que muchos autores extranjeros venden millones de libros en todo el mundo. ¿Por qué no hacerlo con un autor local? No tiene sentido que los que nos parece bien cuando se hace fuera, sea despreciado si lo hacemos en España. Aunque se haya hecho toda la vida. Particularmente, el estilo de Loureiro no me gusta. Es muy directo, lo que sin duda hará muchos adeptos para la causa, pero me parece demasiado familiar a ratos y vacío de contenido en otros. El libro está narrado en primera persona y en tercera. Este doble juego le permite una omnipresencia interesante ya que entra en la psique del protagonista y principal sustento de la trama, y también hacer experimentos como en la de meterse en la piel de un zombi ofrecernos su punto de vista. Funcionó bien en el libro anterior y aquí repite. La historia es potente, no te deja un minuto de descanso. Tanto es así que te da la sensación de estar en un contexto de "cartón piedra", algo puesto simplemente porque sí. Pero hay tampoco tengo que ser demasiado duro. La ira de los justos tiene grandes momentos, otros más duros y creo que el autor ha ido mejorando hasta conseguir un nivel bastante interesante. 

P.D. Parece ser que habrá película(s) para el 2013. A ver qué tal

2 comentarios:

Renaissance dijo...

Los libros de Loureiro son, cuando menos, divertidos, y en su momento tuvieron ese punto de originalidad por tener a un protagonista español, en un entorno y situación en la que no hay armas de fuego ni los clichés típicos del género, pero en el que sí se reconocen muchos escenarios (sobre todo el primer libro..¡La de vueltas que habré dado yo por el Xeral Cíes!). Más o menos, es la ventaja que tienen, porque tampoco están muy bien escritos y me da que su éxito se debe a haber planteado este escenario cercano, y sobre todo, que se empezara a publicar en pleno boom del tema zombie.
Y esa es otra: es cierto que hoy se ha puesto de moda, salen novelas y libros hasta debajo de las piedras (como la linea zombie de Dolmen. Que tiene pinta de ser mala con avaricia), lo que resulta un poco chocante para los que nos gustaba el género y en su día no existía nada de nada...Pero bueno, al menos tendré suficiente material de lectura para las próximas décadas.

Y sí, Guerra Mundial Z ha sido lo mejor que se ha escrito. Con diferencia.

Antò dijo...

La verdad es que sí me hacía gracia lo de reconocer lugares. No conozco Galicia (mea culpa) pero imaginarte todos esos zombis en Madrid (incluso con una Espe sacrificada ante tamaño recorte de libertades)resultaba divertido. La línea zombie de Domen no la conozco, no sé si le echaré un vistazo...Lo que me atrae y me repele por igual es aquella revisión de clásicos en plan muerto viviente: Orgullo y Prejuicio y Zombies, Quijote Z, Lazarillo Z... La Guerra Mundial de Brooks está muy muy bien.