Miopes

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jueves, 9 de febrero de 2012

Van Halen - A different kind of truth. La vieja fórmula es la buena

Van Halen - A different kind of truth (Interscope, 2012)
7/10
Van Halen. Como me ha gustado siempre ese nombre. Van Halen. Ya dijera "banalen" que "fanjalen", el insigne apellido de Eddie era garantía de rock and roll diversión con un punto de locura y mucho de egotrip. Si luego le ponemos al viejo saltimbanqui de Diamond Dave, uno de los mejores frontmen de los ochenta, tenemos una mezcla explosiva. Sus primeros cinco discos cargaditos de melodías no siempre pegadizas pero sí bien surtidas de buenas vibraciones, son una referencia en la música que escucho. Sólo hay que decir el nombre de algunas de esas gemas: Ain't talkin' 'bout love, Dancin' the night away, Hot for teacher, Eruption o esas míticas ya versiones del You really got me de los Kinks o el (Oh) Pretty Woman del gran Roy. Esos riffs imposibles, esos solos enormes y el tío que mejor se lo pasó en toda la década, Mr. Roth, a las voces. Quizás no eran perfectos, pero Van Halen crearon un sonido propio y más que reconocible. Después se fue Dave y vino Sammy, y alguna cosa buena trajo. Pero se fue, y llegó Gary Cherone, sí el de Extreme, ¿os acordábais? Yo no...pero mejor, porque Van Halen III (1998) es sencillamente infumable. Normal que después de eso le dieran a pasaporte al cantante de la pastelosa More than words. Y todo fue enredándose un poquito más, primero con el cáncer de Eddie, que superó afortunadamente, luego con la marcha un poco a hurtadillas del bajista Michael Anthony, que además se fue con Sammy Haggar. Además hubo un tour con Dave Lee Roth y Sammy Haggar juntos. La cosa pintaba mal para los Van Halen...
Pero no hay nada como unos buenos temas del Pleistoceno, es decir, temas que habían quedado fuera de su disco debut allá en 1978 con el superior disco homónimo, alguna falta de dinerillo también, y que ya no tenemos cuerpo para buscarnos las castañas fuera del hogar...que la reunión, tan esperada, se hizo realidad. Y ampliando la familia. Ahora tenemos al bajo a Wolfgang Van Halen, sí, Wolfgang, el hijo de Eddie, completando la formación Alex Van Halen a la batería, Eddie Van Halen a la guitarra y Dave Lee Roth en la voz y parafernalias varias. El resultado de todo esto es un disco llamado A different kind of truth, con una portada nada transgresora y que recuerda a tiempos pretéritos, y con el logo de la banda bien a la vista. Los tiempos han cambiado, pero lejos de querer adaptarse (que ya lo habían intentado) han vuelto al inicio, han incluso apartado los sintetizadores que les dieron tanta fama con Jump. Aquí hay puro rock and roll, con temas absolutamente espectaculares y maravillosamente sencillos. Nada de estridencias, solo ese rock soberbio basado en la genial guitarra (y tan reconocible) de Eddie. Y es que estos dos (Dave y Eddie) son perfectos, una combinación tan buena como otras clásicas parejas del rock que tanto disfrutamos. Pero con un toque incluso mucho más divertido. Tattoo es el tema inicial, quizás demasiado paradito para empezar, no sé si es la mejor opción para dar a conocer el disco, pero luego llegamos a She's the woman, y ya te sientes automáticamente transportado a finales de los setenta. You and your blues avanza poco a poco, pero conforme va pasando los segundos, la velocidad y la fuerza van incrementándose mostrando la mejor parte de toda la banda. China Town empieza con una línea de guitarra típica y un Diamond Dave endiablado. Blood and Fire es uno de los más pegadizos, más comercial y melódico. Pero luego viene Bullethead, ya con el título podemos imaginarnos que vamos a encontrar. Y así podíamos seguir hasta Stay Frosty, un tema para lucimiento de Dave Lee. Recuerda a aquel cachondo Ice cream man. Pero es que en general no hay descanso en todo el álbum, guitarras asesinas dispuestas a atacar a la orden de Mr. Roth, potente base rítmica y con una gran producción adaptada a los tiempos. Los peros, que también los tiene, es que la banda va a cumplir cuarenta años dentro de poco. Que ya no están con la forma que haría falta para levantar algo así en directo, para qué nos vamos a engañar. Y que la voz de Eddie puede parecer como siempre, pero hay ciertos momentos que no puede esconder que el tío tiene 58 años. Y que no tiene tantos coros épicos ni estribillos ultrapegadizos como hubiera cabido esperar, quizás sea demasiado rocoso a ratos y enfocado a los que disfrutan del onanismo guitarrero. Ah, y el video de su primer tema (Tattoo), un poco embarazoso. Aún así, si siempre te han gustado los Van Halen, ésta es tu oportunidad de volver a escucharlos como la primera vez. Premio para el caballero.



P.D. El video da vergüenza ajena, el disco no.
P.D. (2) Por alguna extraña razón, servidor creía que David Lee Roth era Templeton "Faceman" Peck en el Equipo A. Sí, mezclaba fantasías y me parecía tan normal. 

4 comentarios:

Tomás dijo...

Templenton Peich? Jajaja, qué grande! Qué casualidad, yo sigo una cuenta en Twitter (ficticia) de ese personaje que es tronchante!
A mí me ha encantado el disco, no esperaba un regreso tan potente, la verdad. No será uno de sus mejores discos, porque ni se espera eso de ellos ya, pero ¡mola un huevo!
Os dejo otra reseña, por si a alguien le interesa. Coincidimos en bastante:
http://elladooscurodelaluna.com/2012/02/09/van-halen-con-david-lee-roth-una-alianza-infalible/
Saludos!

Alex Palahniuk dijo...

Un auténtico pepino de disco, las cosas como son. Di sí a Lee Roth siempre.

Antò dijo...

Gracias Tomás por comentar y por el enlace. Me gusta mucho el estilo del blog y desde luego estoy de acuerdo con lo que dices. Un saludo!

Alex, tienes razón. Lee Roth es siempre un seguro. Pero lo mejor es que no me esperaba nada de este disco y ahí está. Saludos!

Leo dijo...

Hola. Muy de acuerdo con la reseña. Me parecio un buen disco tambien. Y buen blog, con su combinacion de cine y musica. Te dejo el mio:
http://miradaleonina.blogspot.com/

Saludos.