Miopes

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lunes, 27 de febrero de 2012

La invención de Hugo. Scorsese no sabe nada ni de dormir ni de laureles

LA INVENCIÓN DE HUGO (Hugo, 2011)
7,5/10
Cuanto francés este año en los Oscars. Lo mismo a alguno le molesta. Si no en cuanto actores, que los hay, por la temática: Midnight in Paris, The Artist, la animada Une vie de chatLa invención de Hugo, la nueva lección del maestro Scorsese. A mi modo de ver, el cine de los últimos treinta años tiene un ganador y es el amigo Martin. No solo por sus películas en sí, que las tiene unas más acertadas que otras, sino también por su amor al cine y a la música. Solo hay que echar un vistazo a esa maravilla de documental que es Mi viaje a Italia o el retrato de Jagger and co. en Shine a light. Un señor de 72 años que no se conforma con hacer lo de siempre y se pone ahora con una película familiar en 3D, pero utilizado con conocimiento de causa. Es como el tema de los efectos especiales, aquí el 3D está usado en servicio de la historia, no al contrario y vaya si funciona.

No quiero poner peros a una película que me ha emocionado. No soy crítico de nada y solo hablo desde el punto de vista del aficionado entregado. Así que críticas destructivas, en otro lado. Diré, entonces, que esta historia del joven huérfano Hugo Cabret, rodeado de personajes tan peculiares en su no menos peculiar hogar, los muros de una estación de tren en el París de los años 30, me ha encantado. No estoy muy seguro que funcione tan bien como película infantil, no sé si un chaval de 10 años iba a disfrutar tanto de ella como un adulto amante del cine Es cierto que la primera parte funciona muy bien dentro de ese género, tan poco "Scorsese" por otro lado, pero conforme va pasando la cinta me temo que se pueda ir perdiendo interés por parte de un público menos entrenado. Pero se compensa con una maravillosa puesta en escena y la magia que acompaña a los personajes.

Una historia que se inscribe en el género de lo maravilloso, más que del fantástico. Es decir, pequeños (según se mire) acontecimientos de difícil explicación interfieren en la vida de unos personajes, podíamos decir, realistas. Todo ello en un marco tan especial como es París, la ciudad de las luces que quiere olvidar su pasado más reciente marcado por la guerra. Una ciudad espectacular que rebosa vida y misterio. Solo hay que ir a buscarlo. Todo ello tan bien combinado por el maestro Scorsese basándose en la novela de Brian Selznick, y tenemos una de esas películas que te dejan imágenes en la retina, que dejan huella, que saben conectar con un espectador entregado.

Los actores se les ve muy medidos en su trabajo. Es lo que tiene trabajar con el 3D. Ante el espectador, el trabajo puede parecer muy logrado, pero siempre te da la impresión de estar demasiado estáticos. Cada movimiento cuenta y la improvisación no tiene lugar. Llegar a controlar a Sacha Baron Cohen no debió ser tarea fácil para Scorsese. Aunque seguro que Martin ha tenido que lidiar con actores bastante más problemáticos. Por lo demás, Ben Kingsley está perfecto en su papel de Georges Méliès, un hombre hundido por lo que fue y lo que es ahora, los secundarios como Jude Law o Ray Winstone (los dos en papeles muy cortos) también funcionan muy bien. Los papeles importantes son para los niños Chloë Grace Moretz como Isabelle y Asa Butterfield como Hugo. Ya son pequeños veteranos los, con alguna aparición complicada. Curioso además que Asa Butterfield va a ser la cara de Ender Wiggin en el que será gran estreno del 2013, la mítica El juego de Ender. ¿Se convertiré en un futuro Haley Joel Osment? Sus papeles son bastante típicos: niña soñadora deseosa de aventuras, niño marginado por una sociedad que no tiene tiempo para los huérfanos...sin embargo no caen en el almíbar más barato. De eso se encarga sin duda la buenísima dirección del maestro.

Es una pequeña joya del cine moderno, sobre todo para aquellos que siguen viendo el invento de los hermanos Lumière como algo hecho para ayudarnos a soñar. No sé si será premiada o no, tampoco es importante, pero sí el recuerdo que dejará en los que la vean. De eso se trata el cine, de soñar, ¿no?

P.D. Por cierto, Georges Méliès se está convirtiendo en una especie de héroe oculto, primero en la novela archiconocida La mecánica del corazón, donde ayudaba al protagonista en la búsqueda de su amor y ahora vuelve de nuevo.

P.D. ¡Se me olvidaba! La banda sonora a cargo del inseparable Howard Shore. Como ha sabido entender lo que quería su compañero de viaje Scorsese. 



3 comentarios:

Alex Palahniuk dijo...

Tengo muchísimas ganas de verla, me encanta prácticamente todo lo que ha hecho Scorsese.

Antò dijo...

Pero ojo Alex, no tiene nada que ver con lo que ha hecho Scorsese antes!

Renaissance dijo...

Acabo de verla y me sorprendió bastante..en algún momento me resultó algo lenta (no sé hasta qué punto es una apreciación objetiva, o es que esa tarde el sofá me resultaba muy cómodo), pero en conjunto sí ha sido muy distinto al cine para todos los públicos que ha salido hasta ahora: sin villanos, sin grandes acciones...¡y sin pinta de hacer secuelas!