Miopes

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sábado, 26 de noviembre de 2011

Crazy, stupid love. Crazy, stupid movie

4/10
Siempre he pensado que una comedia de dos horas tiene que ser realmente buena o se convierte inmediatamente en una plasta de dos horas, embarrando todas sus virtudes y convirtiéndolas en defectos. La historia de como diferentes modos de vida se van entrelazando hasta el "clímax" final puede tener su punto, así suele ser en la mayoría de las ocasiones, pero aquí me parece todo muy forzado y desde luego nada divertido. Entiendo que Steve Carell es un gran cómico, como lo es Emma Stone, claro que sí. Que Ryan Gosling puede tener su vena graciosa cuando hace de chulo de gran ciudad, aunque se convierte en penoso al transformarse en "regular boy", es un hecho, tanto como Julianne Moore no es nada divertida, con esa manía de convertirlo todo en un drama tipo The hours, y, por supuesto, los niños. Qué pesados. 

Esta es la historia de un matrimonio que se descompone, el de Carell y Moore, sus hijos lo terminan aceptando de una manera más o menos racional, teniendo en cuenta que ellos también tienen sus propios asuntos que resolver. Emily Weaver (Moore) tiene una relación extramatrimonial con David Lindhagen (Kevin Bacon), lo que irrita a Carl (Steve Carell) aún más. La niñera de los Weaver está enamorada de Carl, pero el hijo de Carl lo está aún más de ella, Jessica (Analeigh Tipton). Carl se esconde en un bar donde ve como su maravillosa vida se desmorona, allí un seductor empedernido llamado Jacob (Gosling) intenta darle un par de consejos para conseguir remontar su vida social y sexual. Por otro lado tenemos  a Hannah (Emma Stone), emocionada ante la idea de poder casarse con su novio, pero un encuentro con Jacob le cambiará la vida. Y Kate, la profesora del hijo de Carl y Emily (Marisa Tomei), bueno...un desperdicio de personaje. Y luego está la hija pequeña de Carl y Emily, que no importa demasiado sinceramente...











Me ha gustado algunas cosas del principio, me ha gustado esa primera interacción entre Gosling y Carell, a partir de ahí no me he creído nada y no me ha hecho ninguna gracia. Destaco por vergüenza ajena la escena de la comida familiar en casa de los Carell, con todos esos encuentros. Y la escena de la graduación del chaval de los Weaver, cliché a más no poder. Emma Stone se está ganando un puesto como estrella de la comedia, desde luego tiene todo el potencial para convertirse en la referencia de los próximos años. Pero las tiene mucho mejor. Ésta es la cuarta película que veo este año de la Stone, junto con The help, Friends with benefits, Easy A y ésta misma. Easy A es la que realmente me ha deslumbrado, el resto...para olvidar. Y Kevin Bacon está horrible, no será su culpa, él hace lo que le pide el director, pero su trabajo me parece más que impersonal. Así que esta Crazy, Stupid Love, no la puedo recomendar por más que me hubiera gustado. De verdad, las escenas finales (la famosa escena de la foto de la babysitter inclusive...) resultan un sin sentido. Por no hablar del tufo a moralina que tira la película, soy un truhán, soy un señor...Dejémoslo estar, supongo que tendrá su público, al fin y al cabo, Gosling está todo cachas.

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