Miopes

Miopes

sábado, 26 de noviembre de 2011

Attack the block

6,5 / 10
Si me entero yo, como buen amante del cine ochentero, que hay una película donde unos chicos malos malotes, pobres ovejas descarriadas, de la periferia londinense son atacadas por unos seres alienígenas de implacable actitud y voraz apetito, entro en crisis orgásmica. ¿Pero no eso la temática de los Critters? Pero en los Critters no había malos malotes, solo gente sana del campo, creo. Aquí tenemos a la chusma abandonada de las afueras enfrentándose contra aliens despiadados. Muchos además. La ciudad se hunde, la hecatombe de la civilización, y nos salvan unos descarriados. Espera, eso lo hemos vista ya. Sí, y nos sigue gustando. 

La cosa no empieza muy bien. No podemos simpatizar con un grupo de chavales que rodean a una indefensa y agradable señorita, Sam (Jodie Whittaker) en medio de la noche, robando a base de miedo y amenazando con una agresión sexual. No señor, así no te puedes convertir en un héroe de barrio. Pero ahí los tenemos, un grupo de delincuentes de poca monta con su pequeño botín. Fantaseando con sus hazañas, tienen la suerte de encontrarse con una extraña y agresiva criatura a la que matan. No saben qué es, un perro, un mono...pero se la llevan, un poco para que alguien les diga lo que es, un mucho para exhibirse. Encerrados en un bloque de viviendas de lo más claustrofóbico, descubren que el bichito en cuestión no está solo y muchos amiguitos han venido a hacérsela pasar canutas. Ahí tenemos un grupo de personajes de lo más variopinto que deben hacer frente común a semejantes criaturas. Y todo en apenas hora y media. Como debe ser.



No pretende esta película ser un nuevo Alien para las generaciones venideras, la tensión, que la hay, es más efectista que real. Mucha pose, mucha posturita, mucha frase hecha para definir al personaje. No, no voy a decir que haya sido la mejor película del año. Pero sí ha sido divertida. Lo mejor de todo es como el director maneja un grupo de chavales tan diferentes, con actores más conocidos y, sobre todo, como filma las escenas de acción en un esa zona de bloques, fría como un laberinto de cemento. Me han encantado todas esas secuencias de persecución a pie, en coche, en bicicleta...muy conseguidas. Las actuaciones están bien, es decir, en una película donde se pasan la mitad de la película con un bate de baseball en la mano (de cricket hubiera sido demasiado british...) amén de otras contundentes armas de cuerpo a cuerpo, o bien los personajes están fumados, qué se puede pedir más...bastante es que la acción no decae y tiene ciertos momentos de distensión. Pero ojo, esto de comedia adolescente nada, salvo algunos momentos de humor, el ambiente de toda la trama es más bien oscuro. En consonancia con todo esa nueva generación que estamos viendo de adolescentes descreídos, que piensan que The Goonies es demasiado infantil (y, sin embargo, se mueren por Twilight cuánta incoherencia junta). Hay muchos cabos sueltos, hay momentos en que la historia no tiene interés y sólo quieres que aparezcan los invasores y desmembren a algún personaje, pero aún así, es muy divertida y se pasa volando. Me vale. 

P.D. Además, la estética de los bichitos alienígenas está más que bien, simple pero efectiva.

P.D. (2) Había olvidado mencionar la urbana banda sonora a cargo de los Basement Jaxx. Otros que se unen al grupo de bandas de electro que se meten a eso de las bandas sonoras.  Ya tenemos algún ejemplo este año: Daft Punk con Tron: Legacy, The Chemical Brothers con Hanna. Es una banda sonora creada para la película y sirve más de acompañamiento que como otra cosa. Funciona bien, pero no llega a las de los dos citados anteriormente. ¡Ojo! Este video tiene spoilers muy muy importantes.




Crazy, stupid love. Crazy, stupid movie

4/10
Siempre he pensado que una comedia de dos horas tiene que ser realmente buena o se convierte inmediatamente en una plasta de dos horas, embarrando todas sus virtudes y convirtiéndolas en defectos. La historia de como diferentes modos de vida se van entrelazando hasta el "clímax" final puede tener su punto, así suele ser en la mayoría de las ocasiones, pero aquí me parece todo muy forzado y desde luego nada divertido. Entiendo que Steve Carell es un gran cómico, como lo es Emma Stone, claro que sí. Que Ryan Gosling puede tener su vena graciosa cuando hace de chulo de gran ciudad, aunque se convierte en penoso al transformarse en "regular boy", es un hecho, tanto como Julianne Moore no es nada divertida, con esa manía de convertirlo todo en un drama tipo The hours, y, por supuesto, los niños. Qué pesados. 

Esta es la historia de un matrimonio que se descompone, el de Carell y Moore, sus hijos lo terminan aceptando de una manera más o menos racional, teniendo en cuenta que ellos también tienen sus propios asuntos que resolver. Emily Weaver (Moore) tiene una relación extramatrimonial con David Lindhagen (Kevin Bacon), lo que irrita a Carl (Steve Carell) aún más. La niñera de los Weaver está enamorada de Carl, pero el hijo de Carl lo está aún más de ella, Jessica (Analeigh Tipton). Carl se esconde en un bar donde ve como su maravillosa vida se desmorona, allí un seductor empedernido llamado Jacob (Gosling) intenta darle un par de consejos para conseguir remontar su vida social y sexual. Por otro lado tenemos  a Hannah (Emma Stone), emocionada ante la idea de poder casarse con su novio, pero un encuentro con Jacob le cambiará la vida. Y Kate, la profesora del hijo de Carl y Emily (Marisa Tomei), bueno...un desperdicio de personaje. Y luego está la hija pequeña de Carl y Emily, que no importa demasiado sinceramente...











Me ha gustado algunas cosas del principio, me ha gustado esa primera interacción entre Gosling y Carell, a partir de ahí no me he creído nada y no me ha hecho ninguna gracia. Destaco por vergüenza ajena la escena de la comida familiar en casa de los Carell, con todos esos encuentros. Y la escena de la graduación del chaval de los Weaver, cliché a más no poder. Emma Stone se está ganando un puesto como estrella de la comedia, desde luego tiene todo el potencial para convertirse en la referencia de los próximos años. Pero las tiene mucho mejor. Ésta es la cuarta película que veo este año de la Stone, junto con The help, Friends with benefits, Easy A y ésta misma. Easy A es la que realmente me ha deslumbrado, el resto...para olvidar. Y Kevin Bacon está horrible, no será su culpa, él hace lo que le pide el director, pero su trabajo me parece más que impersonal. Así que esta Crazy, Stupid Love, no la puedo recomendar por más que me hubiera gustado. De verdad, las escenas finales (la famosa escena de la foto de la babysitter inclusive...) resultan un sin sentido. Por no hablar del tufo a moralina que tira la película, soy un truhán, soy un señor...Dejémoslo estar, supongo que tendrá su público, al fin y al cabo, Gosling está todo cachas.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Crossed, de Garth Ennis y Jacen Burrows.

Garth Ennis podrá gustarte más o menos, pero al lector de cómic novato le puede suponer un auténtico "destroyer". Sus guiones no dejan indiferente a nadie, tiene una forma de narrar historias que te hacen perder la fé en la especie humana. Tanto en Preacher como en The Boys ya hemos visto parte de la habilidad narrativa de Ennis, pero aquí en Crossed, el tipo roza el nihilismo, cuando no se mete de lleno. Aquí cuenta con la espectacular ayuda del dibujante Jacen Burrows que ya había trabajado con Ennis en Chronicles of Wormwood. Todo ello amparado por Avatar Press, mejor lugar no había para albergar semejante locura.

El mundo se ha vuelto loco, una vez más. Un grupo de supervivientes intenta escapar a través de un escenario terrible. Una plaga vuelve a los seres humanos animales sin ningún tipo de raciocinio que no sea el de la cruelda. Es como si todos los instintos más bajos estuvieran sin control, siendo la lujuria y la violencia asesina los predominantes. Stan, Kelly y Thomas se unirán a la dura Cindy y a su hijo para escapar como sea, preguntándose qué está pasando. A su alrededor, imágenes de violaciones, mutilaciones, el horror más absoluto. Pronto se darán cuenta que mediante los fluidos la plaga se propaga y es lo que están buscando, de una manera desordenada en un principio, mucho más controlada después, pero siempre salvaje. El grupo de supervivientes pasará por un auténtico calvario a lo largo de los nueve números que conforman esta primera serie (la única que tiene a Ennis como guionista), teniendo como objetivo el llegar a Alaska en la creencia que allí tendrán una oportunidad. 

No es difícil ver como esta historia se enmarca dentro de la oleada zombie que estamos viviendo, en todos sus formatos. Si cabe, estos "crossed" de Ennis y Burrows me parecen aún más terribles que los propios zombies. El muerto viviente es una deformación del ser humano, terrible y perturbadora, pero tú no tienes porqué ver su "humanidad". Ennis nos presenta aquí unos seres terribles, sin remordimientos, sin sentimientos, pero de apariencia espantosamente humana. Vemos estos seres como un reflejo de nosotros mismos con todas nuestras perversiones expuestas en nuestro propio rostro con esa terrible cruz de sangre y pus. No hay treguas, no hay descanso, los autores nos ofrecen una visión apocalíptica del mundo y sin esperanzas. Llega un momento en la narración que los supervivientes empiezan a plantearse la vieja diatriba en este tipo de historias llamadas "survival": ¿tenemos derecho a seguir viviendo cuando una raza superior nos están extinguiendo, no es eso la evolución? 


No es un cómic para gente sensible. Cada portada viene seguida de otra de una crueldad hiriente. No se escapa nadie de la posibilidad de ser masacrado, y no hay contemplaciones en el guión tampoco. La historia es tan simple como parece, es un corre que te pillo contínuo. Salpicado, eso sí, con jugosos flashbacks y suculentas confesiones fuera de lo común, que crean un retrato bastante colorido de los protagonitas. Hay imágenes que se te quedan en la memoria mucho tiempo, quizás demasiado. El empleo del gore está sobreexplotado, creo que una vez puesta en marcha, la historia no necesitaba tanta carga de violencia para continuar, aunque eso irá en gustos imagino. Al final te quedas con una historia contundente, sin demasiados matices, que te deja algo frío al final, si bien no creo que fuera la intención del autor el hacerlo de otra manera. Hay que recordar que ya hay cuatro series de Crossed. Family Values, 3D y Psychopath. Son historias paralelas a la de Ennis, que transcurre unos diez meses después del primer brote, pero no mantienen ninguna continuidad en la trama. Por cierto, el año pasado se dijo que se iba a hacer una película con Kevin Spacey. No sé nada del proyecto, pero no lo veo. Creo que no hay película, y menos mainstream, que pueda transmitir tan fielmente lo que Crossed nos cuenta. Para el que disfrute del cómic sin grandes pretensiones, pero con buen estómago.




domingo, 13 de noviembre de 2011

Criadas y señoras (The help), tan clásica como efectiva

7/10

Una de esas películas que sabemos que les va a ir bien en esta carrera que son los oscars. Hay mejores películas (y peores, muchas además), pero Criadas y señoras (The help) tiene todas las características de ese tipo de producciones que encajan como un guante en el gusto de los académicos desde el principio de los tiempos. No he tenido ocasión de leer la novela de Kathryn Stockett, ignoro el grado de fidelidad que habrá guardado el director y guionista (y actor) Tate Taylor, pero éste ha confeccionado una historia muy emotiva que te engancha desde el principio.

En una ciudad del estado de Mississippi nos encontramos con las historias de unas criadas negras en el seno de familias blancas, de las llamadas, de bien. Es el principio de los años sesenta, los Estados Unidos están preparándose para una década de cambios políticos y sociales, y este estado clave en la América más profunda sigue manteniendo unas reglas muy estrictas que están condenadas a desaparecer. Es la historia de estas criadas negras que se dedicaron a llevar las casas de los blancos, lo que incluía la cría de los hijos. La parte más dolorosa no venía del trato, en demasiadas ocasiones, vejatorio que recibían de sus jefes, sino quizás del olvido en el que caían estos niños blancos una vez que crecían con tal de seguir manteniendo unos roles sociales ya tan fijados. Es la historia de Aibileen y Minny dos criadas decididas a colaborar con Skeeter en su intención de escribir un libro sobre las vidas de todo ese "servicio". Skeeter representa el cambio generacional entre las mujeres blancas, independiente y con pensamiento propio, no quiere prestarse al juego social al que todos la quieren someter. 

Hay muchas cosas que destacar en The help, no cabe duda. Desde el cartel vemos que va a ser una película colorista (nada de chistes malos), llena de luz como corresponde a un estado del sur por supuesto. Un vestuario realmente lucido en unas actrices que destacan en casi todos los papeles. Los sesenta son muy cinematográficos, los sesenta americanos, claro. Si obviamos los conflictos armados, los magnicidios y las revoluciones sociales...los sesenta son perfectos. Buena música, peinados espectaculares, entallados vestidos con curvas, pero curvas de verdad...un placer. Junto con todos esos detallitos, tenemos una trama que desarrolla una historia conmovedora, un poco sensiblera a ratos, inverosímil en otros, pero que a poco que te dejes llevar, se disfruta. Lo mejor no es la trama, que tiene algún que otro altibajo y que parece contada a tirones. Parece que los eventos van ocurriendo solos, sin un nudo que los una. Quizás el adaptar una novela tenga esos incovenientes, o quizás simplemente una historia más trabajada hubiese sido demasiado larga y sería un pecado que tantos detalles tan interesantes se perdieran. En el dvd habrá escenas eliminadas, quizás den un poco más de coherencia.

Pero, de nuevo, lo mejor de esta historia son sus personajes, sus personajes femeninos. Los masculinos, como no podría ser de otra manera, son meros comparsas. Aibileen Clark (Viola Davis) es personaje que inicia la historia, su tranquilidad y su prudencia son esenciales para seguir con su vida, a veces convulsionada por la aparición de ese terremoto emocional que es Minny Jackson (Octavia Spencer), puede tener los mejores momentos de la película seguramente. Entre las "señoras" están Bryce Dallas Howard en el papel de Hilly Holbrook, alguien a la que se puede facilmente odiar, aunque pronto te das cuenta de que no es otra cosa más que una víctima de su propia vida. Otro peculiar personaje es Celia Foote (Jessica Chastain), marginada por el selecto grupo de señoras bien de la ciudad que lucha por integrarse aún a riesgo de su propia salud. Celia es de los personajes que mejor crece durante la película, para mi gusto. Y tenemos a Skeeter (Enma Stone), la protogonista y símbolo del cambio. Además, muchos personajes secundarios que van y vienen con diferente suerte. A mi me gusta especialmente el de Mary Steenburgen en el papel de la editora Elain Stein, siempre al teléfono e implecablemente vestida animando a Skeeter a que de el gran paso. 

Y sí me ha gustado Emma Stone, a pesar de no ser una actriz que me enamore. Me ha parecido divertido esa forma de caminar, tan antinatural y, claro, poco femenina. Es cierto que sí le va ese tipo de personaje que no encaja. Bryce Dallas Howard está muy bien como mujer insoportable que esclaviza a quién le rodea. La nueva estrella Jessica Chastain gana enteros haciendo un personaje tan aparentemente vacío como Celia, llenándolo de humanidad y hasta de gracia. El personaje de Minny es un regalo, llevando de la risa al drama en un segundo, mientras que Aibileen es el equilibrio. Está condimentada esta película con todo tipo de salsas y especias, pero creo que con la que nos quedamos todos es la de la esperanza en que los tiempos cambian, sobre todo cuando decidimos cambiarlos. 

P.D. El trabajo del director no ha sido especialmente destacable, su montaje final me ha parecido lo peor de toda la película, así que tendrá que ponerse las pilas para una próxima vez. También es verdad que manejar tal cantidad de presupuesto y de personal no debe ser nada fácil. Una cosa que me ha gustado mucho es el principio de la cinta. Aparece una libreta de notas, la de Skeeter, y una mano escribe "The help", no hay más títulos de crédito hasta el final. Me pareció un detalle magnífico.




domingo, 6 de noviembre de 2011

"Lulu", de Lou Reed & Metallica

"I will swallow your sharpest cutter
Like a colored man’s dick"
Pumping blood

Lou Reed & Metallica
Lulu
6/10
Como todo el mundo, creo, me sentí un poco confuso cuando oí que Metallica iban a colaborar con Lou Reed. Nada extraño, no hace tanto que escuchamos ese You really got me con Ray Davies. Pero aquí hablaban de todo un disco. Soy el primer equivocado. Pensaba que iba a ser un disco en conjunto y es más bien un nuevo disco de Lou Reed que se apoya en la música de Metallica para construir un trabajo difícil y que, desde luego, no va a gustar a todo el mundo. Parece que hacer eso hoy en día es un pecado. Es decir, el objetivo de todo artista es contentar a su base de fans, si te sales del carril es siempre para peor. No hay margen de error ni espacio para la experimentación. Hazme lo de siempre, guapo. He visto algunas críticas a este disco, duras la mayoría. No digo que no tengan una base, de hecho estaba de acuerdo con la mayoría, pero sucesivas escuchas del álbum me han hecho cambiar de idea. En cuanto a las críticas, cada uno es libre de decir lo que piensa, por supuesto, pero no se puede negar que muchas de esas críticas tienen de objetivas lo justo. La revista Pitchfork daba un 1 a este disco. 1 sobre 10. Y sin embargo a cualquier bazofia moderneta plagada de sintetizadores y con niñatos despeinados le dan un mínimo de 6. Si saca Kanye West un disco sin escucharlo ya le he puesto un 10, ya iremos bajando si pasa de moda. Creo que la diferencia es excesiva. Teniendo en cuenta que la revista en cuestión rara vez hace críticas metaleras, es como si la Revolver magazine se pusiera a comentar el último disco de Beyoncé. No sería del todo justo.

Pero tampoco voy a decir que el disco me haya encandilado. Y sí, debo reconocer que he hecho el esfuerzo de volver a escuchar canciones que me desagradaban por el hecho de poner Lou Reed y Metallica. El gran problema para mí es la publicidad que ha rodeado el proyecto. Todo el mundo (Lars, Kirk y compañía, además del propio Reed) hablaba de él como de algo revolucionario, una especie de cambio de rumbo en la música rock de este siglo. Todo lo que pudiera surgir iba a estar por debajo de las expectativas. Y así ha sido. Muchos han aprovechado ese fracaso (tal cual) para cebarse. Lo que Lou Reed quería era hacer un disco conceptual, de ésos que no nos suelen gustar, basándose en las obras del dramaturgo alemán Frank Vedekind, fallecido 1918 y que formó parte en su madurez artística del movimiento expresionista. Este movimiento pudo tener repercusiones en otras partes del mundo (aquí lo siguió Unamuno y en América está el caso de O'Neill) pero sobre todo se trata de un movimiento artístico alemán. Podemos verlo en pintura, por supuesto, pero en el teatro y en el cine posteriormente (El gabinete del Dr. Caligari, por ejemplo) es donde más éxito cosechó. Decir solamente que el teatro expresionista se caracterizaba por una puesta en escena muy bizarra y barroca (la música de Metallica no tenía por qué estar tan lejos entonces de ese sentimiento), unos personajes planos y con poco diálogo pero extraordinariamente expresivos. Es una visión distorsionada de la realidad. No es nada objetivo y busca la emoción directa en el espectador. Hay que pensar que el principio del siglo XX era una época muy convulsa en Europa, el periodo de la I Guerra Mundial fue devastador para los sueños expansionistas de muchos políticos y, desde luego, acabó con las esperanzas del ciudadano de a pié que se veía reflejado en estas obras en su mayor parte angustiosas y terribles. Que Lou Reed se interese por este proyecto me resulta muy lógico y si puede aprovecharse de Metallica, y viceversa, pues adelante.


Las obras de Vedekind eran subversivas en aquella época, pero es que hoy en día lo siguen siendo. Lulu es un personaje demasiado libre para una época que no quería perder las apariencias. Las letras de Reed son siniestras, oscuras y la música de Metallica (con alguna voz de Hetfield, pero ojo, no canta el bueno de James) se adapta a la perfección. Personalmente, no me gusta la voz de Lou Reed en este disco. Me resulta desagradable a ratos, quizás es la intención también. Sin embargo, aprecio el valor que ha tenido por intentar algo fuera de lo habitual. No es que Lou se haya limitado a seguir los caminos fijados, pero aún así, el trabajo merece la pena que sea considerado. En este caso me gusta mucho más la segunda parte del disco que la primera. Son canciones más íntimas y donde la voz profunda, grave y poco tranquilizadora de Lou Reed sobresale tras haber quedado demasiado en evidencia en las primeras canciones. La música de Metallica puede llegar a ser repetitiva y aburrida. Pero también explosiva y visceral. Entiendo que un fan de 15 años amante de Funeral for a Friend se pueda perder con un disco como éste. Pero estos señores llevan treinta y tantos años en la música y el otro cincuenta, creo que se han ganado el derecho a hacer algo diferente. Hay temas que sinceramente, me gustan mucho, como Pumping Blood o Iced Honey (el más comercial si es que se puede usar una palabra así con este disco). En la segunda parte del disco, destaca Dragon y la final Junior Dad, la más alejada del sonido Metallica y más cercana a lo que esto pretendía ser, una especie de partitura para la banda sonora de un eventual montaje de las obras de Vedekind.

Ahora bien, no es un disco que me guste. Simplemente he querido entender algo más de él. No me gusta, ya lo he dicho, la omnipresente voz de Reed, ciertamente más acertada en unas que en otras. La mayor parte de las composiciones tienden a perderse sin que puedas dejarte llevar por ellas. Toda la fuerza que quisieras encontrar en unos Metallica está desaparecida y te preguntas si no hubiera sido mejor una base más progresiva o quizás una banda más cercana al espíritu de Reed. Creo que está claro que el artista de Berlin o Transformer buscaba romper el equilibrio con esta combinación y, muy personalmente, pienso que ha sido un error en su mayor parte, pero no un completo fracaso ni mucho menos. Aún estoy disfrutando con las notas finales de Junior Dad. Incluso dejan un buen sabor de boca.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

El perfecto anfitrión

6/10
En una entrada anterior comenté que no me gustan nada las películas tramposas. Pues El perfecto anfitrión lo es, aunque para ser justos, no del todo. Hay varios detalles que permanecen inexplicables al espectador y que los tenemos que aceptar, así en plan deus ex machina. Aparte de trampillas cinematográficas, la película creo que puede gustar o también puede aborrecerse casi por igual. Una película con polémica...mmm....Veamos, la historia es la siguiente: John Taylor (Clayne Clawford) necesita esconderse tras haber cometido un robo y caer herido. Desesperado intenta varias lugares hasta encontrar a Warwick Wilson (David Hyde Pearce) al que engaña para que le deja entrar con la excusa de haber perdido el equipaje. A partir de ahí se desarrolla una historia giros argumentales y juegos mentales que tiene muchos puntos interesantes. No desvelo nada más porque realmente merece la pena verla con la menor cantidad de información posible. Así que si podéis, no veáis el tráiler, es uno de los que destripan todas las sorpresas.

Nick Tomnay es el director y guionista de esta pequeña producción que está teniendo cierto éxito gracias, precisamente, a la original historia y a la encomiable labor actoral de los dos protagonistas, sobre todo de Pearce (el inolvidable Dr. Niles Crane en Frasier). Es el primer largo de este joven realizador que, desde luego, apunta maneras. Ha creado una historia aparentemente sencilla pero con muchos matices que le dan un color especial. Como he dicho, en ciertos momentos se saca algunos trucos de la manga que te pueden parecer irritantes pero el resultado general es aceptable. Creo que la película se podría dividir en dos partes: la primera es la historia que pasa en la casa, sin duda alguna, lo mejor de toda la historia. La segunda es el final fuera de la casa, muy mal acabado. Estropea todo lo bueno que habíamos visto. Una tercera parte serían los flashbacks de John, necesarios para entender las motivaciones del personajes y ... el final. Esa primera parte tiene momentos de locura genial, visualmente muy interesante y con un duelo interpretativo a la altura de obras maestras como La huella (aquí me he pasado un poco), pero por ahí va la cosa. El resultado final es tan poco estimulante que te preguntas si no ha habido un exceso de mano en las sesiones de montaje. 

David Hyde Pearce en el papel de Warwick está exquisito. No quiero, insisto, desvelar demasiado de su papel, pero diré que resulta escalofriante por su aparente ingenuidad. Tiene una gran dificultad como personaje y desde luego es de los que se te quedan días y días en la memoria y te pones a pensar, pero ... ¿existen tipos así? Sólo por él, la película no es una pérdida de tiempo. En cuanto a Clayne Clawford (conocido por varias series de televisión y por ser clavado a Ray Liotta) está perfecto como criminal superado por los acontecimientos. Si bien su personaje es mucho más plano que su "contrincante". A pesar de los (varios) defectos que se le puedan ver y que roce el telefilm o el piloto de serie en algunos momentos, resulta interesante por sus actuaciones y por ese guión tan inteligente, a pesar del final. Aunque también eso dependerá de los ojos del espectador. 



martes, 1 de noviembre de 2011

La voz dormida, de Benito Zambrano.

La voz dormida
7/10
La última película de Benito Zambrano está basada en la conocida novela de Dulce Chacón que casi todo el mundo a mi alrededor ha leído, y yo, en cambio, no. Reconozco que cuando en su momento tuve ocasión de hacerlo, la dejé pasar por otros intereses más apremiantes. Ahora ha llegado el momento de ver la adaptación a la gran pantalla y para muchos lectores de Dulce, ésto iba a ser un reto. ¿Podría aguantar la comparación? No he visto demasiadas críticas que hablen de ese trasvase novela-película, pero las que he visto dan como perdedora a la película. No es de extrañar, creo yo. Al fin y al cabo, La voz dormida de la tristemente fallecida Dulce Chacón parece ser una novela que, independientemente de su calidad, apunta directamente a las vísceras, a la intimidad de cada uno frente a una historia tan dura que no puede dejarte indiferente.
La película cuenta la historia de unas mujeres encerradas en una prisión tras la guerra civil, esperando como pueden que llegue su condena, en la mayor parte de los casos significará el fusilamiento. Una de ellas es Hortensia (Inma Cuesta), embarazada y casada con uno de los "asesinos" más buscados por el gobierno de la Nueva España. La hermana de Hortensia, Pepita (María León) llega a Madrid para poder ayudar a su hermana en lo que pueda. No quiere tener nada que ver con los republicanos que todavía se esconden en la ciudad y alrededores, pero poco a poco deberá involucrarse porque, como dicen en varias ocasiones durante la película, o "estás con los nuestros o con los rojos". Es la historia de Pepita fuera de la cárcel y el sufrimiento de Tensi (Hortensia) dentro de la prisión, junto con un grupo de mujeres de diferentes edades así como de diferentes posiciones sociales. 

La voz dormida es una película conmovedora. Quizás una de las emociones que más me hizo sacar es rabia. Me emocionaba la historia pero sentía ganas de meterme en la pantalla y empezar a soltar a diestro y siniestro a todos esos personajes tan oscuros que aterrorizaban a los protagonistas. La sala estaba en lágrimas prácticamente desde el primer minuto con una intensa escena en la que vemos como se llevan a una prisionera para ser fusilada durante la noche. Zambrano ya lo había conseguido con su primer película, Solas. Que el director lebrijano sabe manejar (o manipular, según se mire) las emociones del espectador, eso está fuera de duda. Aquí asistimos a la agonía de las protagonistas prácticamente desde el primer minuto, todo el resto de la historia tiene poca importancia, el interés está centrado en la cárcel y en lo que le concierne (Pepita). Supongo que la historia se presta a ello. Los hechos reales ocurridos son tan dramáticos como nos los pinta Zambrano, incluso más. Tan sólo podemos asistir a la historia de unas pocas mujeres, cuando eran miles en la misma situación. Se podrían hacer muchas "voces dormidas" todas diferentes, pero todas igualmente terribles. 

Todos los parabienes en cuanto a la interpretación se los van a llevar María León (premiada en San Sebastián) e Inma Cuesta. Muy merecidos esos aplausos. María está fantástica como la chica inocente que no puede callarse porque es sincera hasta las pestañas, o Inma, racial e irreductible, que deposita en su bebé recién nacido todas sus esperanzas para un nuevo país. El resto del elenco desentona, y  a ratos, estropea la película. No me han gustado nada los personajes masculinos. Todos tremendamente estereotipados y faltos de personalidad. En cuanto a los femeninos, la mayoría están bien, pero muchas caen en clichés propios del melodrama. Para mí, la película no aguantaría un segundo visionado tan benévolo como el primero. Una vez perdida la fuerza de la historia en la primera vez, contemplamos personajes planos y fallos en la historia (alguno de raccord también) que nos amargarían la buena impresión que nos había dejado. Zambrano dirige fenomenalmente a las mujeres, tanto las protagonistas como aquellas con papeles menos agradecidos. Por otro lado, la película es muy teatral. Prácticamente todo lo que vemos son duelos interpretativos cargados de texto y texto. Las emociones nos la transmiten a través de la palabra o del sonido: por ejemplo cuando Tensi canta a su hermana entre barrotes. Inma Cuesta tiene una voz preciosa, de hecho, es una mujer preciosa en general, pero esta voz en off me da una sensación de falsedad que no consigo quitarme de encima. Otro gran momento es cuando suena de entre los barrotes la Internacional tras un primer fusilamiento. Benito Zambrano a veces puede ser muy efectista. 


Y mientras veía la película, me preguntaba: ¿quién puede querer ver esta película? Me refiero a todos aquellos que dicen que la Guerra Civil ya es algo pasado (obviedad que te crió) y que no sirve de nada revolver todo aquello. Hay que recordar que la película no está situada durante la contienda, sino en 1940, cuando la victoria de Franco era total y en todos los sentidos. Lo que nos quiere contar Chacón y ahora Zambrano, es como el nuevo régimen no supo conciliar estas dos Españas y pasó a cuchillo a todo el que discrepara. Eso es un hecho. Lo que pasó en esas cárceles no es una patraña socialista como algunas veces parecen querernos decir. Lo mismo que pasaba en los campos de concentración soviéticos, no vamos a decir que la tortura y la vejación es propia de la derecha, nada de eso. Tenemos casos parecidos en todo el mundo y de cualquier tendencia política. El ser humano es así, el poder con el odio nos vuelve animales cargados de resentimiento. Y sí es cierto que Zambrano retrata a ciertos estamentos afines al régimen franquista como los malos: Sor Serafines (Susi Sánchez) retratando una imagen de la iglesia absolutamente devastadora y sin piedad, el juez instructor interpretado por Antonio Dechent, que tira a la basura cualquier sentido de la justicia que pudiera esperarse. Pero no demoniza a todo una sociedad, intenta explicar (de manera más bien plana) el odio a los rojos por medio de sus víctimas. He visto algunas críticas (en determinados medios de un determinado signo político) que hablan de la pesadez de recrear una vez más esa "manida" historia de España. Curioso que se diga eso, cuando nos hemos tragado tantas veces la misma historia americana, a veces oscarizada. Pero parece que las cicatrices de nuestra historia no se han cerrado. Una curiosidad para terminar. Conozco una chica que  quería montar (con una pequeña, pero pequeña pequeña, subvención local) una obra basada en la historia de las 13 rosas (como La voz dormida). La concejalía de cultura de su ciudad dijo que adelante, que podía representarla, pero, tras las últimas elecciones locales, hubo un cambio de gobierno y le han suspendido la representación. ¿Censura? No, hombre, qué tonterías dices.

P.D. No he puesto el cártel de la película porque me parece feísimo, sinceramente. Las cuatro caras en plan collage no me dicen nada.
P.D. (2) Las localizaciones y todo el vestuario están realmente bien.
P.D. (3) Durante la proyección en una pequeña sala de un cine igual de pequeño de esta pequeña ciudad, con el cine medio vacío, sonaron cinco móviles distintos. Los nacionales no saben qué hacer para seguir torturando.