Miopes

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jueves, 27 de octubre de 2011

No habrá paz para los malvados, de Enrique Urbizu

9/10
Cine español de género. El desafío de todo cinéfago con prejuicios. Lo primero que tengo que decir es que lo único que no me ha gustado de la última película de Enrique Urbizu es el título. Si no hubiera visto el trailer y alguna información por ahí jamás me hubiera acercado a esta película, a pesar de Urbizu, que no me ha disgustado en sus trabajos anteriores. Santos Trinidad es uno de los mejores personajes que ha dado el cine español en su etapa más reciente, y, claro está, José Coronado tiene mucho que ver.
Esta es la historia de Santos Trinidad, un veterano policía que trabaja ahora en desaparecidos tras una brillante carrera policial de la que vamos descubriendo retales pero sin llegar a saberla del todo. Santos vive al margen de todo, hasta de él mismo. Su estilo es trasnochado y, como bien lo definen en la película, es más un dinosaurio condenado a la extinción que un modelo a seguir. Una noche en la que bebe más de la cuenta, acaba en un club nocturno donde se verá involucrado en un triple asesinato. A partir de ese momento deberá adelantarse a la juez Chacón (Helena Miquel) y a sus investigadores que comienzan a juntar cabos, cerrando el círculo alrededor de Trinidad. Pero todo se va enmarañando de forma imposible, lo que parecía un ajuste de cuentas por droga toma un cariz muy distinto y menos convencional.

Hay una cosa que sorprende en esta película. Lo medido y bien proporcionado que está todo. No vamos a encontrar grandes aspavientos ni personajes con un carácter explosivo que llenan la pantalla. No, aquí está todo medido para poder entender unos personajes cuyo miedo es quedar en evidencia delante de los demás. José Coronado confiere a su personaje una multitud de registros, pero jamás entra en lo histriónico y en los lugares comunes de producciones americanas mucho más afamadas. Está perfecto. Y no es fácil, nunca lo es, pero cuando acometes la tarea de representar un personaje cínico, sin escrúpulos, que la única ley que respeta es la propia y, por lo tanto, con un sentido del deber más que sui generis, es muy fácil caer en todo lo anterior. Pero Coronado controla cada tic, cada respuesta, cada movimiento. Expresa todo con un gesto, con esa mirada cargada de intención y esos silencios tan espectaculares. Esta película se basa en el silencio y en las miradas, en lo que no se dice pero se intuye. Trinidad está casi toda la película pero sus líneas de diálogo no deben ser muchas, sin embargo entendemos sus motivaciones perfectamente. El resto de personajes no desentonan. La mayoría eran caras muy conocidas de la televisión, como Juanjo Artero, de nuevo en su papel de policía tras la serie de El Comisario. Me ha sorprendido Helena Miquel (componente de Facto Delafé y las Flores Azules), en el papel de la juez Chacón. Es un personaje aparentemente intrascendente. Y digo esto porque da la impresión que la juez es un juguete en manos de los demás, que parecen dudar de su capacidad en todo momento. Y como Trinidad, se mantiene impasible ante los desaires de los que le rodean. Es especialmente reseñable el momento en el que su hija le llama por teléfono y su hierática figura se descompone para hablar con ella, dándonos en apenas un minuto y, de forma totalmente pertinente, el papel de madre cariñosa que se empeña por esconder. Un pequeño paréntesis entre tanta deshumanización.

Urbizu trata muchos temas en No habrá paz para los malvados. Un guión muy sólido donde se nos presenta un retrato del Madrid del siglo XXI. Aquí hay delincuencia, lujo, prostitución, inmigración, bandas, corrupción, islamismo radical...vamos lo mejor de cada casa. No deja un cabo suelto y nos lleva a un potentísimo desenlace que podemos calificar ya de mítico. ¿Que si me ha gustado? 


3 comentarios:

Ana dijo...

Pues mira, me alegro, porque no pensaba verla... me tenía un tufillo a remake de no es país para viejos, versión española con el Coronado sobreactuado que no veas.
Un besete!

Antò dijo...

Hola! Nada de sobreactuaciones, otra cosa es que te guste el ritmo de la película, que puede resultar un poco frío. Y que todos esos actores tan conocidos no te tiren para atras: Mira el hijo de Sancho Gracia, el del barco, el del comisario, el de todos lados! Un besete para ti

Tiendas Muebles dijo...

No alcanzo a entender las grandes críticas y contínuas recomendaciones que recibe "No habrá paz para los malvados".
Es una buena historia sí, pero muy mal contada, sin explicar las motivaciones del único protagonista, Santos Trinidad y con unos secundarios no sólo insulsos, sino prácticamente inexistentes. Un guión más trabajado y una mayor profundidad en los personajes hubiese hecho de este film algo realmente extraordinario.