Miopes

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martes, 19 de julio de 2011

Tucker and Dale Vs. Evil, una parodia como Jason manda.

"He's heavy for half of a guy"


7/10
Una buena parodia tiene que tener todos los elementos del género/tema parodiado, pero revisados de forma irónica o satírica y que, lo más importante, sean reconocibles por todos los espectadores. Eso no implica que la propia existencia de la parodia se base en una serie de gags copiados directamente de la fuente, tipo Scary Movie. Se puede encontrar un buen guión cargado de referencias pero con vida propia. Luego podemos dejar a un lado una actuación llena de tics y reacciones exageradas. No es necesario que los propios actores nos hagan ver que es una parodia,ya se entiende perfectamente. Una parodia, que viene del griego παρώδïα, compuesta por παρα = "para" (similar) y ώδή = "ode" (canto, oda), no tiene por qué ser también sinónimo de una película mediocre, incluso puede superar al género homenajeado. ¿Acaso Evil Dead no es una fantástica parodia del género de terror? ¿o El Jovencito Frankestein? ¿o Hot Fuzz del género policiaco y Shaun of the Dead del género zombie (Pegg y Frost lo están bordando, la verdad)? ¿o incluso Shrek de las películas infantiles? Lo que tienen en común todas estas películas es que han conseguido superar la barrera de la mera sátira para convertirse en obras propias, llegando a convertirse en referencia de otras que han venido después. Todas las Disaster Movie, Spanish Movie, Meet the Spartans, no llegan más que a meros entretenimientos cuya gracia se limita a un primer visionado y no siempre. Además de querer conseguir lo que Aterriza como puedas y Top Secret habían hecho con mucho más ingenio treinta años antes.

A lo que vamos. Tucker and Dale Vs. evil (2010) es una comedia canadiense (hey, un momento, es la segunda película canadiense que comento seguida tras Anvil!) dirigida por Eli Craig, que no es que tenga gran experiencia en el mundo del cine, pero que ha resuelto la papeleta medianamente bien. Como actores más reconocibles tenemos a Tyler Labine (conocido por las series Sons of Tucson, Mad love y sobre todo para un servidor, por Reaper), a Alan Tudyk (más actor de cine, aunque ha aparecido en varias series de television, si habéis visto la divertida Un funeral de muerte ya lo podréis situar) y a Katrina Bowden (la encantadoramente superficial Cerie en Rockefeller Plaza), dentro de una película filmada en los frondosos bosques canadienses intentando imitar las zonas pantanosas de West Virginia. Ahí empieza la parodia, una película sobre asesinos psicópatas amantes del country rodada en Canadá, por canadienses. 

Tucker (Tudyk) y Dale (Labine) son dos "hillbilies" o "rednecks" o simplemente dos chicos de pueblo que han decidido pasar sus vacaciones arreglando una desvencijada cabaña junto al lago, con el inocente de fin de tener un sitio tranquilo donde pescar. Su vieja furgoneta y su perro les acompañan. Por el camino se encuentran con Allison (Bowden) y sus amigos pijales de facultad, deseosos de pasar unas vacaciones de acampada en la tranquilidad del bosque virginiano, bebiendo cerveza y teniendo sexo fuera del matrimonio.  Por el camino se cruzan, y los dos mundos chocan. Los universitarios se sienten incómodos ante tanto palurdo, por las pintas parecen salidos todos de la matanza de Texas. Por otro lado, Dale se siente fascinado por la belleza de Allison pero es demasiado cobarde para acercarse a ella. Tucker le anima a hacerlo, pero solo consigue asustarlos más y provocar un pequeño altercado en la estación de servicio donde se encuentran. Cada uno se irá por su lado, unos con todos los prejuicios del mundo y otros con la idea de ser unos completos perdedores sin posibilidad de socializarse. Se volverán a encontrar de noche, en el lago donde están pescando Tucker & Dale. Allison está a punto de tomar un baño en ropas menores cuando descubre a estos dos pescadores nocturnos mientras intentaban irse sin ser vistos, el susto que le provoca hace que se caiga al agua y esté a punto de morir, pero los dos caballerosos hillbillies la salvan, mientras gritan a sus amigos un poco más allá y horrorizados ante la escena: "Tenemos a vuestra amiga". Entre la niebla, la noche, el lago y el aspecto de los lugareños, los amigos salen despavoridos ante la idea de ser masacrados como en cualquier slasher. Uno de ellos, Chad (Jesse Moss, experto en películas del género tirando a malas), que previamente había amenizado la tarde con una historia sobre una masacre acontecida veinte años antes, no quiere llamar a la policía sin más. Quiere venganza y buscará a los "depravados psicópatas". A partir de aquí la historia se convierte en una enorme colección de despropósitos bien confeccionados a base de guión y gracia. Mucho humor, pero negro negro.

El hecho de que todo sea un enorme malentendido y los unos piensen de los otros lo mismo, que son unos enfermos psicópatas que quieren matarlos es una buenísima premisa para empezar la película. Especialmente gracioso es cuando Tucker piensa que todos esos chicos forman parte de una banda de suicidas que han llegado allí para acometer su misión, y de paso llevárselos a ellos también. El lugar también es propicio, no es conveniente correr de forma desaforada por el bosque con todas esas ramas y esos troncos afilados por doquier. En este punto, la película gana enteros. No pretende hacer un chiste fácil, busca la forma de reírse de esos desafortunados accidentes porque están dentro de la clave del cine de terror. Vemos esas terribles muertes y pensamos en cualquier clásico del género, pero ahí reside lo cómico, en la confusión generada por nuestras expectativas. Si nos ponemos a revisar tenemos todos los elementos básicos de una película de terror con psicópata:

  • Lugareños de aspecto amenazador (sin afeitar, grasientos y con perro) que comen huevos en vinagre.
  • Grupo de jovencitos de buen ver, dispuestos a pasarlo bien, dejando a un lado el sentido común: el líder con mal fondo, la chica alocada cuyos encantos no disimula, el chico racional que intenta ser el valiente pero el miedo es más fuerte, el prudente que avisa a la policía, el macarra, la prota guapa pero lista y de buen corazón...

  • Una cabaña a punto de caerse, de hecho hay partes llenas de clavos muy largos, afilados y oxidados que se caen y eso está muy peligroso. Cabaña con cabezas de animales y recortes de periódicos viejos con noticias de asesinatos. 
  • Bosque oscuro, con montón de ramas donde tropezar y mucho barro. 
  • Lago lleno de troncos donde no se ve ni jurar y del que podría salir cualquier cosa.
  • Agente de policía veterano que desconfía de los extraños....y con bigote
  • Herramientas peligrosas: hachas, sierras mecánicas, martillos, destornilladores, trituradoras .... por no hablar de los aserraderos. En esos sitios uno no se pude fiar.
  • Lo más importante: un antecedente. No hay nada como una buena historia de crímenes brutales para mirar el lugar y a los que viven en él de forma diferente.

Con todos esos elementos (y los de la foto de aquí al lado, que no sabía muy bien donde la iba a poner, pero sabía que lo iba a hacer) se construye una historia de terror. Si a eso le añadimos un guión divertido, con buenos diálogos y solo 80 minutos de metraje, la diversión está garantizada. Hay momentos realmente buenos, que me han hecho reír como pocas veces en lo que llevamos de año y eso lo tengo que tener en cuenta. Especialmente brillante es el momento de la gasolinera, cuando Tucker & Dale están comiendo huevos en salmuera o lo que sea ese bote, mientras comentan lo atractiva que es la chica en cuestión. Dale cree que no está a su alcance, pero Tucker le anima a ir a por ella. Le dice aquello tan visto de "tienes que ser tú mismo, sólo sonríe y suelta alguna carcajada". Entonces, el bueno de Dale se dirige a ellas con algo en qué apoyarse (una guadaña es lo que tiene más a mano) y le dice "Hey, chicas...de camping?" con la peor risa del mundo. Aquí lo podéis ver, con música de banjo de fondo. También hay que destacar los dos encuentros con el agente de policía, especialmente el segundo, que ha servido de imagen de la película en carteles como éste.  En estas situaciones se ve lo buenos actores cómicos que son Alan Tudyck y Tyler Labine. Están francamente divertidos intentado explicar lo inexplicable. El resto de actores no están mal tampoco, aunque rozan lo anecdótico en ocasiones, salvo Jesse Moss cuyo papel cobra importancia a medida que la película va avanzando. Todos los guiños a tantas películas se disfrutan también, empezando por la propia Evil Dead, siguiendo con Viernes 13, La Matanza de Texas, Fargo con la escena de la trituradora e incluso El proyecto de la Bruja Blair con la escena inical. Lo malo, porque algo malo tiene que tener, son las escenas finales, cuando todo el pescado está ya vendido y se convierte en una comedia de acción un poquito más tradicional. El epílogo sobra para mi gusto. En definitiva una buena película, divertida y con momentos realmente conseguidos. No os dejo el trailer que os la destripa entera. 


2 comentarios:

Renaissance dijo...

De esta película hablaban bastante bien, aunque todavía no la he visto porque el género slasher no es de mis favoritos por lo que una parodia sobre este tampoco estaba en mi lista.

De las que mencionas, El jovencito Frankenstein (Fronkonstin!) son palabras mayores, Top secret es bastante divertida y todas las "...movie" no valen ni para envolver pescado: los actores no valen, los gags no son graciosos, y demuestran una completa falta de memoria cinematográfica (¿cómo van a parodiar algo más lejano al 98?) que va muy bien con su público objetivo.

No se si hay subtítulos disponibles, pero te recomiendo Transilvanya Twist, una del 88 que, más allá de hacer un homenaje con la aparición una sola vez de los monstruos de los ochenta (Todos. Especialmente el Hombre Alto), tiene un guión bastante original, centrado más en el terror clásico, y hasta un chiste-homenaje a Lovecraft que nadie se hubiera imaginado en la época.

Antò dijo...

Apuntada queda esa recomendación, a ver si puedo verla pronto. La gracia de esta película (Tucker...) es algo muy clásico: el viejo esquema de la comedia de enredos y equívocos, pero con un toque más sangriento de lo habitual. La recomiendo porque no pretende ser nada más que eso, un entretenimiento, pero los gags no están forzados, forman parte de la historia.
Tengo a Scary Movie 4 como la peor película que han visto mis ojos, ever. Me odio a mí mismo por haberla visto. ¡Saludos!