Miopes

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lunes, 11 de julio de 2011

Pequeña crónica del sábado en el BBK live 2011

Nos decidimos en el último momento, así que sólo pudimos ir a ver el último día del Bilbao BBK live 2011. Una lástima porque el cartel más interesante por variedad y calidad era el del viernes, al menos en lo que a mi respecta. Además este festival apuesta por la variedad musical, solo hay que echar un vistazo a los grupos que vinieron, por lo que el público asistente compartía también ese eclecticismo, acompañado de cierto pasotismo en ciertas fases. 
Nosotros para empezar, llegamos tarde. Muy tarde. Entramos todavía más tarde. Así que me perdí a Enkore,  Japonese Voyeurs, Seasick Steve y Les Savy Fab (ya me sabe mal, porque me han dicho que fue de lo mejorcito, tal como he comprobado en foros y demás), además de Esterotypo, y me da pena también porque aunque ya los he visto alguna vez, siempre gusta escucharlos. Así que llegué con M-Clan ya empezados. Lo que vi no me volvió loco, pero tampoco voy a decir que me pareciera una pantomima. Mis compatritotas hace tiempo que me dejan bastante frío, pero...lo bueno es que tocaron temas de sus primeros discos, cuando eran una banda de rock and roll de verdad, no tan popera como los últimos años. Además, Carlos Tarque es el mejor cantante de rock de este país. Ojo!!!! Decidme a alguien que sepa interpretar mejor y con más energía cualquier clásico, el tío es un monstruo y no vi a nadie después que lo hiciera mejor que él. Y si, voy a decir la chorrada que dicen siempre los que no tenemos ni idea de música: desde que se fue Santi Campillo....

Foto sacada de www.bilbaobbklive.com
Bueno, bueno, bueno....ahora viene el turno a Thirty Seconds to Mars. La banda de Jared Leto, su hermano Shannon (batería) , Tomo Milicevic a la guitarra y acompañados de Braxton Olita a los teclados y Matt Mcjunkins al bajo. No quería tener prejuicios, así que me había escuchado sus discos estos días para que la música me hiciera algo más de tilín. Algunas canciones me parecían regulares, alguna buena y otras del montón. Una buena producción, un buen marketing, mucha pero mucha campaña de promoción. Jared es un buen actor, no digo que no. No es un mal cantante. Casi todos los actores americanos son preparados de forma concienzuda para saber cantar e incluso bailar, es algo que aquí se está copiando, no sé si para bien. Pero 30STM o que se abrevien ellos, es una banda de videoclip. No he asistido a concierto más soporífero, más autocomplaciente y autoindulgente en mi vida. Quizás exagero, por supuesto. Pero cada movimiento estaba estudiado para salir bien en las cámaras, Shannon golpeaba la batería como si supiera que cada golpe podía ser el nuevo salvapantallas de alguna de las adolescentes allí presentes. Jared paraba cada dos por tres la música, sus canciones no llegaban al éxtasis que buscaban intentado crear una falsa sensación de misticismo. Sí somos los Thirty y venimos a salvar vuestras almas (éso no lo dijeron, los M-Clan sí, pero ellos no, pero tenían pinta de querer decirlo) y luego está la maldita muletilla que soltaba cada dos por tres: "Let's make some fuckin' noise". Maldita sea, Leto, hay niños delante y saben inglés, que ahora se estudia en las escuelas, podrías ser más cuidadoso y decir de vez en cuando "some bloody noise" or "damn" o "great"... da igual, era todo falso. No vi nada de autenticidad en ningún momento. La música no me llegó nunca, y lo intenté. Aún a pesar de ganarme el desprecio de mis amigos, me metí en medio de la marabunta Letomaníaca, para ver si sentía algo diferente, allí rodeado de fans. En ese momento, Leto paraba todo para irse a tocar un tema lento cuyo nombre no recuerdo al centro del espacio donde nos encontrábamos. "Qué guapo es" oía a mi alrededor. Me pregunto que haría Lemmy en un momento como éste. Luego vino Closer to the edge, uno de esos himnos que debería haber volcado el recinto, pero fue otro compendio de efectos visuales en las pantallas. De nuevo Shannon aporreando la batería a cámara lenta cayéndole agua, y, ¿para qué? Aguanté como un campeón viendo esta colección de poses, muecas, gestitos, miradas inquisitivas buscando una señal, guitarras a la espalda cual arma en su hipotético ejército. Luego fueron subiendo adolescentes, no sé cuantos serían y preguntando "d'ya speak english???" ...que vas a hacer Jared, ¿un examen oral? El chico se esforzó por todo menos por tocar. Sí hasta se subió por el escenario, pero eso ya lo había hecho mucho antes Yosu de Los Suaves, mucho mejor y, sobre todo, mucho más borracho. 

Terminaron los Thirty estos y todo el mundo se fue a ver a Jack Johnson. Me encontré a un conocido entre la gente y le pregunté qué le había parecido el grupo de Jared Leto. "Vaya caña han dado, ¿no?" Yo le pregunté quién había dado caña, y me miró como diciendo "¿pero no te han gustado? Eres superpococool".Y el siguiente era Jack Johnson, yo no estaba para nada emocionado con la idea de ver al surfero. Un tío que vive tan bien no me atrae en absoluto. Y su concierto no estuvo mal, para ser un miércoles por la noche en la terraza de un bar al lado de la playa. Hubiera sido el concierto perfecto. Pero no para un festival que se supone que tiene que ir in crescendo. Pero tampoco era la culpa de Jack, si lo habían invitado él hizo lo que mejor sabe. Diré que si algún día tengo la oportunidad de volver a verlo en otro lugar, no diré que no me pase. Eso sí, el sábado estaba más aburrido que una ostra y sólo el katxi del veneno local como dice Constanti me mantenía en pie. 

Un servidor había venido a ver a The Black Crowes. Sí, puede que no estén ni mucho menos en su mejor momento. Lo sé. El tiempo en que una banda de rock sureño era tendencia pasó y menos si van con ese rollo hippie que no termino de entender. Pero si me tocan Twice as hard, Jealous again, Hard to Handle o Thorn in my pride, yo no puedo pedir mucho más. Estaba extasiado viendo los ridículos bailes de Chris Robinson pero disfrutando como un enano de una banda que había sido mítica. Como sonaban esas guitarras, madre mía. En ese momento me había quedado ya solo. Mis compañeros, digamos, tenían otras cosas mejores que hacer, y sólo nos habíamos dicho un punto de encuentro que a saber como iba a estar hora y media después. Pero me daba igual, ahí estaba yo bailando como un poseso cada vez más cerca del escenario (enorme). Los solos se eternizaban parecía que iba a estar en medio de una jam session, pero es que delante de nosotros había una banda con un historial tremendo. Y sí, la mayoría de los que estábamos allí amábamos sus primeros discos pero tanto Warpaint (2008), como Before the frost/Until the freeze (2009) son discos espectaculares, que ya les gustaría a más de uno tener la mitad de sensibilidad para poder hacerlos. Otra cosa es que sean del gusto actual. ¡Ah, amigo, la eterna disputa! Quizás fue demasiado largo a ratos, sí. Esos solos tan enormes aburrían a los que estaban acostumbrados a temas más pop y facilones, pero yo lo disfruté muchísimo y sobre todo teniendo en cuenta que puede ser la última vez que tenga esa oportunidad. Cuando tocaron Remedy casi me caigo, abrumador. 

Luego nos acercamos a ver al grupo Smile. Sinceramente me gustaron mucho. No conocía nada de estos chicos, pero su pop clásico, elegante, heredero de las bandas de los sesenta como The Byrds o los mismos Beatles, me sorprendió y eso sí que es de agradecer. Ojalá tengan suerte, porque calidad no les falta.

www.rotolandia.com


Dicen que Chemical Brothers son la música electrónica que todo aficionado al rock disfruta. Pues ése es mi caso. Vamos a ver como pasó todo. Antes de ver terminar a los Smile, bajamos al escenario principal. Nuestro objetivo era ponernos lo más cerca del escenario. Esta vez todos juntos. Fuimos zigzagueando personal, hasta situarnos a la derecha del escenario y empezar a charlar con una serie de personajes que nos rodeaban. Que si jiji, que si jaja...y entonces salieron los héroes de la noche. Y no se si del festival. Fue una hora y media de pura tralla mezclada con esas efectos visuales que tan bien acompañan el estado mental de los participantes de la fiesta. No soy un experto, pero sonaron "Hey boy, hey girl", "Out of control", "Bloc rockin' beats", "Star guitar" y una versión casi irreconocible de "Galvanize". Y entonces, para dar más épica al asunto, se puso a llover. Y todo el mundo, servidor incluido, lo que provocó algún que otro desbarajuste, bailando como fieles seguidores de la Iglesia Química (va sin segundas, pero también). Una experiencia...catártica.

Mis fotos hechas con el móvil. Lamentables. Pero es lo que hay.













No voy a ser exigente. Me lo pasé bien, hubo cosas que no me gustaron. Pero como dice un amigo mío, si no te convence...¡hazlo tú! Ahora bien, los organizadores ya pueden pensar un poco la próxima vez donde colocar a Jack Johnson y donde no colocar a Thirty Seconds to Mars. He dicho.

2 comentarios:

Vanessa dijo...

Pues hay que ser exigente, que para eso pagamos.
Dicho esto, y habiendo leído la crónica, confesarte que lo de Chemical Brothers me lo he saltado. He visto soslayadamente que es un grupo de música electrónica que gusta a los fans del Rock, ¿que qué? No te lo compro.
No he visto nunca a The Black Crowes en directo, tampoco nunca fui una gran fan, pero puedo decir que me gustan bastante... así que te envidio un poquito pese a que, como bien dices, no los has visto en su mejor momento.
Me he reído mucho leyendo tus opiniones sobre 30 Seconds to Mars. "Eres superpococool", o "qué haría Lemmy en un momento como este" han sido dos grandes momentos en esta lectura, para los que he tenido que detenerme y reír. Lo de preguntarse qué haría Lemmy en un momento como este creo que es algo que deberíamos aplicarnos en más de una ocasión y más de dos... Lo meditaré (no).
Y aquí una que es superficial a tope se preguntó un día "qué tal sonarán estos niños monos"... y escuché a "30STM o que se abrevien ellos" y una vez y no más Santo Tomás. A mi no me ganan ni con salvapantallas, ni con baterías acuáticas, ni con cuerpitos de niño imberbe y prepúber (¡no me digas que no!) ni con morritos y posturitas. A mi me ganas con una voz como la de Carlos Tarque.
Fui tan fan de M-Clan en tiempos, que... creo que haré un post nostálgico para A666 sobre Coliseum. Sé que a lo mejor piensas que el primer disco es mejor... pero para mi Coliseum fue la puerta de entrada. Los empecé a dejar un poquito de lado por aquella época "Carolinesca" y lo nuestro se convirtió en un imposible con aquel disco que no me acuerdo muy bien si se llamaba Efectos Personales, Defectos Personales o algo de una lavandería.
En fin, tienen mis respetos por lo que fueron, pero que no esperen que siga comprando sus discos.
Siento el comentario tocho, me apetecía intercambiar impresiones.
¡Saludos!

Antò dijo...

¡Te equivocas! "Coliseum" es mi disco favorito de M-Clan por varios motivos: mejores canciones, mejor producción y la portada del viejo cine Coliseum de Murcia. Un cine que desaparecería por esa época y al que solía ir con frecuencia. Además es es disco más Black Crowes de todos. "Defectos personales" era mucho más comercial y cercano al pop, pero algún tema bueno tenía, pero es que "Sopa fría" es para matarlos. Lo repito una vez más, Carlos Tarque es el cantante de rock español por excelencia, lo digo muy en serio.
Me emocioné un poco con los Black Crowes, sinceramente. Yo los llevo escuchando toda la vida. Buenos recuerdos, coña. Los 30STMSDfklkm son de patada en la boca. Sé que muchos/as me odiarían si llegaran a leer esto pero son tan prefabricados como cualquier triunfito o American Idol, que para eso son "yanks".
No te preocupes por lo de los Chemical. Lo de electro para rockers no sé donde lo he escuchado. Yo es que soy muy de electro, desde que pasé algunos veranos visitando el taller de mi tío, que es electricista. Ahí le vi el sentimiento a los amperios ;P Muchas gracias por el comentario, te lo agradezco infinito