Miopes

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viernes, 22 de julio de 2011

Miserere o El origen del Mal, de Jean-Christophe Grangé

Miserere es el primer libro que leo del afamado escritor francés Jean-Christophe Grangé. Publicó este polar en el 2008 y ha sido traducido este año al español y publicado por Grijalbo con el nombre de El origen del mal. Prefiero el nombre original, sin duda. Grangé es un autor de gran éxito en Francia, aquí en España no ha llegado a las cotas de reconocimiento del país vecino, pero todo se andará. Entre sus novelas más famosas se encuentran Esclavos de la oscuridad, El imperio de los lobos y Los ríos de color púrpura, que tuvo su adaptación al cine hace unos años con Jean Reno y Vincent Cassel. Esa película es lo único que había visto relacionado con Grangé, esa película y su horrenda segunda parte. Pero como este verano tengo ganas de leer novela negra, me he decidido por este autor y su tratamiento del polar o novela negra, donde se adentra en temas más oscuros cercanos a lo paranormal. 
Digo que no me gusta el título en español porque hace referencia equívoca a una trilogía llamada así "Les origines du Mal", en la que se incluye La línea negra (La ligne noire), Esclavos de la oscuridad (Le serment des limbes) y La forêt des Mânes. Y aunque Miserere trata sobre el Mal que engendra el hombre, no parece incluirse en dicha trilogía. ¿Por qué se cambian los títulos de los libros de un idioma a otra de esa manera? No entiendo lo de las películas, pero lo de los libros aún menos. Supongo que es por motivos comerciales, pero no creo que el título original sea un mal título. Pero eso es otro tema a tratar. Veamos este Miserere/El origen del mal.

El Miserere es un salmo cantado en Semana Santa y que empieza justamente por esa palabra. En la novela se habla del Miserere de Allegri, un canto polifónico renacentista, creado para dos coros y cantado habitualmente a cappella. Aquí os dejo una versión para quienes, como yo, sean unos completos ignorantes. En la iglesia armenia de San Juan Bautista, en París, el director del coro infantil Wilhem Goetz, ha sido asesinado poco antes de las fiestas de Navidad.  Lionel Kasdan, policía ya en retiro y perteneciente a la parroquia de esa iglesia, se ve envuelto en la investigación de este exiliado chileno que tenía tan buena reputación entre los diversos coros de la ciudad. El crimen resulta extraño, da la impresión que ha muerto por dolor. Un ataque al corazón provocado por el espantoso dolor que sufre al romperse los tímpanos. La pista puede encontrarse en los niños que pertenecen al coro, quizás un asunto de abusos sexuales. Pronto descubre que Goetz era homosexual, pero la muerte de su joven amante, también asesinado comienza a complicarlo todo un poco más. Aparece un segundo policía en la investigación, Cédric Volokine, alias El Ruso. Volo es capitán de la BPM (Brigada de Protección de Menores) y cree firmemente que se trata de un caso de abuso sexual a menores donde alguien se ha cobrado venganza. Los métodos de ambos policías chocan en muchos puntos. Kasdan está retirado y ha vivido mucho, es un hombre temperamental pero certero en sus preguntas, vive atormentado por un episodio ocurrido durante su servicio militar en Camerún. Volo es joven y tiene un pasado lleno de glorias académicas y deportivas, aunque también oscuro y marcado por las drogas. Kasdan es viudo y apenas se habla con su hijo, Volo podía tener a quien quisiera, es atractivo y tiene don de gentes, pero sus necesidades son otras. La investigación del asesinato va girando por diversas pistas: abusos sexuales, dictadura chilena, torturadores, nazismo....cada pista parece llevar a un callejón sin salida. Y los asesinatos se van sucediendo. 

Hay algo que no me gusta de las novelas de serie negra tan largas como ésta. Grangé y otros autores de éxito, se dedican a explicar ciertos datos (véase la dictadura de Pinochet o el juicio de Nüremberg) como si los lectores no supieran nada de ellos. No sé la razón por la cual una nota al margen puede parecer algo tan desfasado, pero peor me parece el que los libros que estoy leyendo se conviertan en un manual. Y esto ocurre en demasiadas ocasiones en Miserere, es demasiado larga y está llena de detalles superfluos. Me gustan los pasajes en los que se ahonda en los personajes, incluso en los menos importantes, como en los distintos jefes de policía que van pasando por la trama. La novela tiene 634 páginas (al menos en su edición de bolsillo francesa), pero está dividida en 83 capítulos. No deja el autor que la tensión decaiga a base de situaciones que no se alargan eternamente, si bien alguna de ellas está de más. Los capítulos más largos son los mejores, curiosamente. Es donde se hace una descripción más detallada de los personajes y donde descubrimos sus virtudes y, sobre todo, sus miserias. Pero no me malinterpretéis, el libro me ha gustado. Puede que Grangé haya pensado ya en la versión cinematográfica o incluso en una miniserie, por eso de la agilidad de la acción y ese fin de fiesta que no voy a desvelar pero que es tan propio de la gran pantalla. El capítulo de la visita a Milosz es muy bueno, así como la confesión de lo que pasó realmente en Camerún por parte de Kasdan. Un gran entretenimiento, muy oscuro en algunas partes, más simple en otras, pero recomendable si os van las historias truculentas donde nos muestran una vez más que el hombre es un lobo para el hombre. 

2 comentarios:

Renaissance dijo...

Tendré que revisar más a menudo la sección de narrativa francesa, aunque sea para no olvidarme del idioma (para mí las letras francófonas terminan en el folletín. Aunque tengan una buena escena actualmente en género fantástico, no tengo ni idea de donde buscar).

De hecho, pensé que Los ríos de color púrpura era un guión original y no una novela. Es más, ¿de dónde viene la acepción "Polar" para el género policiaco francés?

Antò dijo...

Pues creo que polar viene de roman policier u hoy en día film policier, una abreviación coloquial. Leer en francés es bastante agradecido, se coge el tranquillo bastante rápido, depende del escritor y el género claro. Pero desde luego con este Grangé te puedes poner, aunque a veces son un poco largas....