Miopes

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lunes, 20 de junio de 2011

Fracaso escolar

Bueno, pues estoy corrigiendo los últimos trabajos y exámenes pendientes para poder poner las notas finales de mis alumnos. No habrá grandes sorpresas, las recuperaciones en junio no han surtido el efecto deseado, el de último bote salvavidas del Titanic, y la mayoría de los que no han superado los exámenes estudiarán este verano para poder hacerlo. Así ha sido siempre. ¿O no?
Mientras echaba un vistazo a la red, he encontrado este post en Les inrockuptibles. En su blog sobre educación, un profesor ha dado su visión, muy negativa, sobre los "consejos de clase". Se trata de las juntas de evaluación, el momento en el que todos los profesores ponen sobre la mesa los resultados del año, se evalúan y se decide el que promociona, el que no lo hace y el que lo hace "Por Imperativo Legal". Este profesor francés está realmente indignado. Ve que no hay medios en la Éducation Nationale para mantener repetidores, además de suponer un lastre para los buenos alumnos que vienen por detrás y deciden dejar pasar al curso siguiente, la Seconde Générale, vamos lo que sería nuestro Bachillerato, incluyendo 4º ESO, a una retahíla de zoquetes de mucho cuidado. Chicos que tienen medias que no superan el 3 en las mejores asignaturas, en lengua y en matemáticas no pasan del 1 o incluso menos, lo que explica el resultado que obtienen en otras asignaturas que, en cierto modo, dependen de ellas. Una chica se encuentra presente en la reunión, es como los consejos escolares aquí, tiene que haber al menos dos alumnos representando al colectivo. La chica tiene unas notas deprimentes...pero quiere continuar. Repetir, ni de coña. Ahí, el profesor comienza su sarta de insultos. Lo de cara de bovino es lo de menos. Esos insultos se basan en la idea que los alumnos lo hacen continuamente, y él no puede más. Finalmente, termina diciendo que adelante que vayan pasando, que nos volveremos a ver las caras el año que viene para seguir regalando educación mientras reza para que no le toquen unos de esos desastres académicos imposibles de curar.


La respuesta a la entrada estuvo mucho más dividida de lo que cabría esperar. Hubo comentarios de todo tipo, tanto a favor como en contra. Desde padres como desde profesores. Los padres, la mayoría de ellos, estaban en contra, pero no todos los profesores estaban a favor. Para mí, uno de los grandes errores que comete el profesor es insultar a los alumnos, pierde todos los argumentos. Es como si ya no hubiera ninguna esperanza para esos chavales. Pero también hay que entenderlo, el estar delante de veinte a treinta chicos que diariamente te hacen la vida imposible no es fácil. Pero es que no creo que sea el caso, él habla de seis. Y en un curso muy concreto. Hay un recién licenciado que se cree muy listo que argumenta que él ha estado un año de prácticas en Inglaterra y que eso sí que es difícil. El tipo tiene 21 años y no sabe lo que es realmente ser el profesor principal de una clase, pero se permite opinar. Pues que opine. Sé como son las clases en Inglaterra y sé como son en Francia...y sé como son aquí en España. En Francia el orden en clase es increíble. Hay algún díscolo, pero nada grave. Mi experiencia como profesor en un público francés fue más que satisfactoria, cuando conocí la realidad española casi caigo en depresión. 

La realidad es que los chavales trabajan en España, tienen muchas actividades extraescolares que les limitan el acceso a un conocimiento más exhaustivo de la materia, pero refuerzan otras habilidades que también son importantes (deporte, música, idiomas, etc..). Cada vez los temarios están más adaptados a esta nueva realidad, no digo que sean mucho más fácil que hace unos veinte años, pero da esa impresión. Pero los chicos sí que traen los deberes o tareas, mejor o peor, y se esfuerzan en su mayoría. Lo malo son los que no. Hay mucho abandonado. No necesitan los estudios, no les hacen falta para su futuro profesional, porque ni siquiera se lo han planteado, y prefieren vivir el día a día. Se aburren en clase y se dedican a hablar con los compañeros, muchos de ellos además se sienten fascinados por estos "boicoteadores", así que les siguen el juego, lo que les lleva a despistarse y hay ciertas materias que si no las entiendes en clase, en casa va a ser más difícil. Así van apilando suspensos y suspensos, la montaña se hace enorme y directamente ni se plantean atacar la cima. Saben además que tienen recuperaciones para parar un tren, que se les da muchísimas oportunidades, clases de apoyo incluidas, pero aprobar no es una prioridad. ¿Por qué aprender algo que no sólo no les gusta sino que además no les va a servir para nada en su vida profesional? 

Muchos padres me dicen que hay que castigar más, que no puede ser que una clase sea todo alboroto y los alumnos no puedan aprender. En clase se habla poco, en cuanto alguien dice algo inoportuno se le manda callar y normalmente lo acepta, de lo contrario se le castiga con venir una tarde o algo así. No sé que esperan los padres, un régimen policial o algo así, en clase hay que crear un ambiente agradable que fomente el aprendizaje, eso no viene desde el insulto,viene desde la motivación..¿pero como conseguir esa motivación? Los chavales lo tienen todo. Todo. Ejemplos: Hace un par de semanas encontré a una (buena) alumna escuchando un Ipod en clase. Pues nada, muy bien. El artefacto quedó confiscado y nota en la agenda para la madre. No estuvo muy impresionada esa madre, dijo que la chica se le estaba yendo de las manos y que había que castigarle. Poco más. En otra ocasión, un chico se puso a copiar en clase. Como castigo le dije que tenía que venir esa misma tarde. La madre dijo que de acuerdo, pero que como tenía clases de pádel y ya estaban pagadas, pues que mejor le pusiera deberes, ella le obligaría hacer hasta el último de ellos. Así que el chico no vino al castigo, porque los propios padres no querían. El resto de chavales encantados. Pero luego hay que mantener el orden. Así, todas las que podamos contar. Y llegan nuestras juntas de evaluación finales. Para los que no lo sepan, un alumno puede perfectamente suspender un año. No hay problema, el año que viene pasa de curso, aunque le queden diez. Y sí puede suspender otro más, pero volverá a pasar y así sucesivamente. Además, los chavales pueden ser ateos o no, pero creen con una fe inquebrantable en que vamos a levantar la mano los profesores, aprobando alumnos  con una media de 3 o 3,5. El esfuerzo del año y todo eso. Pues sí, todo esto hace que los chavales se vayan anclando en la mediocridad y que el esfuerzo no tenga premio, que no compense. Estos chavales van avanzando cursos, llegan a la universidad y se convierten en profesores en unos años y ... bueno, imaginad el final. Seguiremos luchando porque los chavales aprueben por sus propios medios, aunque nos cueste alguna bordería o algo peor. La cultura del esfuerzo está ausente de nuestra sociedad, los chavales son un simple reflejo de lo que ven. No hay que olvidar que hoy en día los problemas de los chavales pueden tener formas muy distintas, uno se horroriza cuando se entera de ciertas cosas. Tenemos que cambiar todos. Poco a poco. 

3 comentarios:

Renaissance dijo...

Me ha sorprendido la entrada. Pensé que la mala situación de la educación era principalmente un problema de España, no en otros países de la Europa Comunitaria.

En todo caso, es bastante revelador: los padres parecen más bien marionetas que dejan la labor de castigar al profesorado,dejando excusas tan peregrinas como "se me va de las manos" o tener una clase pagada y no poder perderla. Tenemos lo que merecemos.

Antò dijo...

Es un mal endémico de la educación en todos los países, claro que hay distintos niveles de preocupación. España siempre se dice que está muy mal, pero en todos lados cuecen habas. Y todos esos informes que hablan de nuestros problemas a nivel europeo, habría que ver cada país con las mismas pruebas y en las mismas condiciones. Lo que sí es cierto es que aquí hemos adoptado una posición de "la culpa siempre es de los demás" que empieza en el colegio, pero continua después, que se ha realmente enquistado. Los profesores necesitamos mucha más preparación, no sólo de lo que enseñamos, pero había que aumentar también la exigencia. No todo el mundo está dispuesto a eso. Por eso quieren crear colegios elitistas (incluso públicos) donde meter a los que tengan una media superior a 7,5, para digamos dejarnos a los "listos" libres de trabas. Y sin embargo yo creo en extender la exigencia a todo el mundo, porque no estamos precisamente en un país de tontos. Más bien listillos. ¡Un saludo!

Andrés dijo...

El que no estudien, es un reflejo de lo mal que está juventud, los niños pasan de todo como si no les importara nada.

Será lo que dices tú, que lo tienen todo. Ahora se les protege como si fuesen bebés. Por favor, menos mano blanda y más espabilarlos con lo que sea, que mientras puedan comer tres veces al día y tengan un techo para dormir, pasan de todo.

No aprecian los lujos que disfrutan y las ventajas de una vida fácil. ¿Se creen que siempre será así?

Ojalá los estudiantes pudieran estudiar a distancia y así se comían el marrón de su mal comportamiento los padres. ¿Que no estudian bien porque se saltan las clases? Que se aguanten.

Lo que me parece penoso es que los profesores tengan que sufrir al ver el pasotismo que hay por estudiar.

El último chiste gráfico que has puesto lo describe perfectamente, ahora los niños y jóvenes parece que sean intocables y hay que darles de todo. Así salen luego, que no sé para qué van a estudiar si no saben ganarse un sueldo a base de trabajo.

Se deben creer que el sueldo les vendrá por ser hijos de unos padres.

Estas cosas me indignan mucho, me pone negro el pasotismo de la juventud de ahora.

Saludos.