Miopes

Miopes

viernes, 24 de junio de 2011

Amy

Over futile odds 
And laughed at by the gods 
And now the final frame 
Love is a losing game




Todo el mundo se ríe de ti. Todos hacen chistes, manipulan tus imágenes y te hacen parecer aún más ridícula, aún más estúpida, aún más derrotada. Te has convertido en un cliché, en un tema socorrido para los últimos minutos de algún programa sin ningún contenido que el del puro odio. Te vemos cayéndote, como si te empujaran todos aquellos a los que tu música les importa poco. Eres carne de prensa amarilla, ya ni siquiera de la rosa. Te quieren ver así, resbalándote, pidiendo que te recuerden las letras, casi agarrándote del brazo porque en cualquier momento estarás otra vez en el suelo, sin dignidad, con todos aquellos flashes bombardeándote. Los titulares al día siguiente no serán condescendientes. Te tildarán de drogadicta, de enferma, de desastre y de mal ejemplo para esta sociedad bien pensante. Te llamarán estrella de un día, muñeca rota o cualquier otro adjetivo que pueda dar esa sensación de que un día, un sólo día, fuiste la mejor, pero ahora, ¿qué eres?

Eras especial. La primera vez que escuché tu voz no pude pensar otra cosa. Es especial. Etta James, Etta Jones, Billie Holiday...todos esos nombres, diosas del olimpo del soul, se han pronunciado al hablar de ti. Quizás esas comparaciones son las que te han hundido. Tenías ese encanto en la voz, ese manera de arrastrarla, de susurrar. No parecías ser de este siglo, alguien como tú debería haber vivido 60 años atrás. Y sin embargo tu aspecto tan peculiar. A medio camino entre una pin-up oscura y la camarera de una taberna en algún puerto perdido. Tu cuerpo plagado de tatuajes que no aspiran al misticismo ni mucho menos, tú eres directa, eres peligrosa. Hasta para tí misma. Ese pelo, ay dios, ese peinado imposible que sirve de carnaza a tus detractores, esos herejes. Esa maravillosa combinación de cabello, elevada de forma imposible. Nunca fuiste hermosa, nunca tuviste una cara de ángel, si es que sabemos lo que es eso. Tu voz era tu gancho, tu voz y una actitud, un estilo y el saberte heredera de una tradición que no todos pueden llevar. Y sin embargo tenías una sonrisa franca, quizás por eso pusiste ese nombre a tu debut. Una sonrisa abierta, que, con todos tus defectos, me ponía de buen humor sólo verla, incluso cuando te colgabas esos horribles aros como pendientes. Qué extraña combinación con aquella flor naranja en la cabeza, la camiseta interior ajustada que no ocultaba ni tus tatuajes, ni tus prominentes pechos en tan mínima figura, ni esos dientes a los que un arreglo no hubieran venido mal, unido todo a esa piercing encima del labio superior y las interminables cejas, qué combinación Dios mío....¿Dónde está ahora toda esa fuerza de una chica de 20 años que se quería comer el mundo a base de un estilo propio? Dominabas el funk, el jazz, el R&B, te atrevías a tocar con guitarra en mano como si fueras una auténtica rock star. Muchos envidiaban que tuvieras toda ese determinación, y ahora...Ahora eres una sombra de todo eso. La heroína y solo dios sabe qué más te han convertido en un fantoche, en una figura a la que todos acusar. Decirte que vuelvas a ser la que fuiste no serviría de nada, alguno ya tiene preparado el titular en el que diga que Amy Winehouse ha muerto, por fin lo consiguió. Y mientras tanto, sigo emocionándome con esa voz, con esas palabras, aunque sepa que no eres buena, sigo creyendo que volverás a deslumbrar. Yo sigo creyendo en los finales felices. 


8 comentarios:

EmeJota dijo...

Siempre me ha impactado -negativamente- ver como las personas con más talento son las que tienen más demonios internos.

Yo deseo enormemente verla regresar (espero que más fuerte que nunca) y que así arruine la celebración de todos los que al parecer no descansarán hasta publicar la noticia de que fue encontrada en el baño de un hotel ahogada en su propio vómito (me disculpo por lo escatológico).

Hasta ese día, confío que llegará, seguiré emocionándome con su música, como lo hice la primera vez.

Antò dijo...

Parece como una especie de castigo divino, ¿verdad? No tienes derecho a tener un don y no padecer por ello. Quizás alimentamos entre todos ese tipo de artistas, quizás sólo respetamos a aquellos que tienen vidas más turbulentas.

EmeJota dijo...

Además de respetarlos son los que más nos fascinan, de los que queremos saber más; supongo que precisamente por eso son los que generan más prensa amarillista. ¿será que esa es nuestra manera de saber que también son humanos?

Andrés dijo...

Al margen de la artista, como persona es una pena que la droga consuma la vida de las personas.

Llevo esperando su regreso desde hace tiempo, pero no veo más que retrasos o malas noticias, como el último concierto, donde al final fue abucheada.

Pero claro, eso no es Amy, sino la droga quien la dirige, y no se puede pedir cordura a alguien por cuyo cuerpo circula la droga.

Saludos.

Brian Edward Hyde dijo...

Sólo te puedo dar las gracias por este post. Alguiente tenía que decirlo :_)

Antò dijo...

Emejota: Creo firmemente que el poder ver la caída de los que están en lo más alto nos hace muy humanos. ¿Envidia, falta de autoestima? Cualquier cosa.

Andrés: No es ser moralista, pero la droga ha destruido más que ha construido, aunque creamos verlo de otra manera. Amy es un ejemplo, uno de tantos. Hoy hace 40 años que murió Jim Morrison, mítico cantante de The Doors. Otro ejemplo más.

Bryan: Muchas gracias. Ayer tuvo que seguir escuchando en una conversación unas palabras injuriosas contra la Winehouse que me hicieron pensar en lo que escribí, creo que me quedé demasiado corto, pero claro, ellos preferían hablar del escándalo, sin haber escuchado si quiera una sola canción.

Saludos y muchas gracias por vuestros comentarios!

sergio dijo...

Bueno, pues ya pasó, por desgracia predeciste el futuro inmediato.
En fin, pobre Amy, no pudo contra sí misma y contra ese mosntruo que se llama éxito...
RIP

Antò dijo...

Parece ser que sí, Sergio. Desde luego no era mi intención, confiaba en que se recuperaría y quizás, en un par de años, sacaría otro grandísimo disco. Pero no pudo ser. Descanse en paz.