Miopes

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miércoles, 25 de mayo de 2011

Slutwalk

Slutwalk se llama este movimiento protesta que está extendiéndose por Estados Unidos y Canadá en las últimas semanas, teniendo ya sus réplicas en Australia, Escocia y Francia. Podríamos traducirlo como "la marcha de las zorras" y lo que propone es una lucha para las mujeres por recuperar su cuerpo y no ser despreciadas o juzgadas por vestir de una manera o de otra. Una de las convenciones que los manifestantes han decidido tomar es el ir vestidas de forma deliberadamente provocativa, übersexy, como modo de denuncia ante lo que lo que los organizadores de la manifestación consideraban un claro signo de dominación patriarcal: el hecho de no poder vestirse como una mujer considere oportuno ante el temor de ser agredida sexualmente.

Todo empezó en enero de este mismo año. Al parecer un agente de policía de Toronto estaba dando una conferencia en la Universidad de York. El agente en cuestión decidió soltar la perla siguiente: "las mujeres no deberían vestir como zorras para no ser agredidas" (women should not be dressed like sluts in order not to be victimized)". Por supuesto, el arrepentimiento no tardó en llegar con las consiguientes disculpas (obligadas o no) pero ya era demasiado tarde, ya podíamos encontrar una inundación de protestas en todas las redes sociales. A partir de ese momento, comenzaron una serie de movilizaciones. Primero en la propia central de policía, después en plazas centrales y se extendió a otras ciudades y hasta países. Quizás fue un error, quizás el hombre estaba nervioso delante de la audiencia, quiso hacer un estúpido chiste para rebajar tensión y se le vino el mundo encima. Lo peor para mí no es que lo dijera, es que seguramente es la forma en que desde dentro de la policía lo pueden ver. Y no sólo ahí, si tenemos una discusión parecida en ciertos ámbitos, tras la obligada condena al violador, enseguida aparecerá de una forma u otra el manido "si es que parecía que lo estaba buscando". Y todavía es más sangrante cuando te encuentras noticias como ésta, también en Canadá, en el que un juez definió a un agresor sexual como un "torpe Don Juan" por no haber sabido identificar las verdaderas intenciones de la víctima, la cual, para más inri, iba con un top, sin sujetador, con tacones y maquillada. Lo estaba pidiendo vaya.
Casos como el del juez antes mencionado aparecen de vez en cuando en los medios, afortunadamente nunca como son ni serán, esperemos, la tónica general. La noticia radica justo ahí, en lo extraño de la situación y en la situación tan dolorosa que supone para la víctima. Esta manifestación de nombre tan provocativo ha suscitado algunos enfrentamientos dialécticos en distintos medios. No todo el mundo está de acuerdo con las formas ni con el intento de reivindicar una palabra como "slut". Tampoco gusta el estilo de la manifestación, tan provocativo, lo que también se ve en los continuos ataques que reciben en su facebook que ha debido borrar muchos mensajes por su contenido ofensivo. Los puntos de vista tan contrario sobre como reivindicar algo que es de perogrullo: una mujer tiene todo el derecho sobre su cuerpo y nadie puede arrebatárselo. ¿Parece evidente, no es cierto? Y sin embargo los continuos ataques a la dignidad de la persona por su forma de vestirse o por lo que pudiera parecer, son el pan nuestro de cada día. 
No quiero frivolizar. Hace poco escribí una entrada sobre el robo de mi bicicleta. Una de las primeras cosas que me dijeron fue si la tenía bien atada, como dando a entender que si no lo estaba, lo normal es que me la robaran. Cuando me entraron en mi casa, lo primero que me dijeron fue si tenía bien cerrada la puerta. Con las violaciones pasa lo mismo, parece que es necesario no provocar al estúpido macho incapaz de controlarse si ve una mujer atractiva que pueda querer mostrar sus atributos. La culpa casi parece repartirse, según ciertos comentarios que se pueden escuchar o leer. ¿Eso no es un error de nuestra sociedad? Decía uno de los carteles en una de las manifestaciones: No nos enseñéis a que no nos violen, enseñad a los hombres a no violar. Por supuesto que la prudencia y el sentido común debe imperar, pero no conviene perder la perspectiva. 


4 comentarios:

EmeJota dijo...

Simplemente excelente, sobre todo el último párrafo. Refleja mucho la realidad de los países latinoamericanos; pues somos una sociedad machista por naturaleza.

Si una mujer quiere exhibir sus piernas con una minifalda o mostrar el escote es su problema, pero si vas vestida así el primer comentario que escuchas es "Después no quieren que las violen" incluso he escuchado a policías expresarse de esa forma, como si el hecho de vestir de determinada forma fuera una invitación a ser ultrajada.

No las ven como victimas, e incluso las hacen sentir que merecían ser violadas por estar "provocando a los hombres"

Antò dijo...

Hola Emejota! Aquí, en España, la sociedad es bastante machista, pero de una forma velada. No estaría bien visto decir algo semejante en público, pero en las reuniones familiares, en los corrillos que se hacen en los bares, en las charlas entre amigos...es fácil detectar ese
sentimiento que aún queda ahí dentro. El problema del maltrato a la mujer está constantemente presente en los medios, se denuncia cada víctima de los malos tratos en la pareja. Sin embargo, siempre escuchas a algún vecino, e incluso alguna vecina, la temible frase de "algo habrá hecho" cuando se sabe que una mujer ha podido ser maltratada. Nos queda mucho camino por recorrer. Y todos, incluyéndome en ese todos, pecamos de ello. Un saludo.

Andrés dijo...

Si te digo... al principio creía haber leído slutwalk como una palabra alemana XD, hasta que has dicho "slut" a solas, no había caído.

Me parece fenomenal que hagan esta clase de reivindicaciones, es verdad que es injusto que si te violan, te acusen de haberlo provocado, como si la otra parte no hubiese podido controlarse y fuese culpa tuya.

Es un pensamiento tan arcaico que me parece increíble que ciertas personas piensen así, es como tener unos topos en una sociedad avanzada. Aunque claro, viniendo la noticia de Canadá (un país extrañamente lleno de censuras un tanto peculiares para ser un país del primer mundo), no me extraña nada.

A mi hasta me parece inconstitucional y todo, y un "paso atrás" (aunque necesario) tener que hacer estas reivindicaciones en 2011, con todo lo que lucharon las mujeres en décadas pasadas.

Ni que estuviéramos en Yemen, oiga.

Antò dijo...

No sabía, Andrés, que Canadá le diera por el tema censura. Seguro que lo hacen por el "bien" de la población, no hay por qué alarmarse. Lo malo que tienen este tipo de manifestaciones es que al ser innecesarias (nadie en su sano juicio reconocería que está a favor del abuso contra la mujer, digo yo) pueden caer en una frivolidad que no sé si les conviene. Al menos no al mensaje original. Veremos.