Miopes

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domingo, 22 de mayo de 2011

I wanna be elected

Ayer no tuve tiempo de reflexionar. Estuve tan ocupado viendo como los demás lo hacían que a mí se me olvidó, como también se me olvidó comprar el fairy, descongelar la carne para hoy, y hasta  se me olvidó que sólo yo te quise, como decía el amigo Juan Gabriel. Citas aparte, hoy es día de elecciones aquí en España. Tras la convulsa semana pidiendo democracia, hoy es el día de ver si algo ha cambiado. Personalmente no creo que hoy vaya a cambiar nada, al menos hoy no. Quién sabe que pasará a partir de la semana que viene, si seguiremos con las movilizaciones, si los políticos soltarán a sus perros de presa mediáticos para echar basura sobre cada uno de los participantes, o si simplemente los problemas del país seguirán onnubilándonos tanto que preferiremos estar más con el día a día. 
Sin embargo, el que os escribe va a votar. De hecho lo voy a hacer en cuanto le de a eso de publicar entrada. He estado muchos años sin votar, lo volví a hacer para las elecciones del 2008. Hasta ese momento las derivas personales de cada uno me habían puesto en contextos en los que votar no era una prioridad. Y así estuve toda una década en la que España y los españoles cambiamos tanto que ni nos dimos cuenta. A mi entender, nos hicimos más radicales, más maleducados y sobre todo, más miedosos. Razones tuvimos para ello, no hay que culparse tanto. Yo tampoco quería votar en mis primeras elecciones, que fueron para el parlamento murciano. Recuerdo que tenía un profesor de religión, cura para más señas y de izquierdas en su definición más clásica, que me dijo: "tienes que votar". "Yo paso". "¿tú pasas? No sabes lo que ha costado ..." y ahí empezó a inculcarme la idea de la democracia de manera apasionada pero, sobre todo, martillante. Le hice caso y voté. Y no cambió nada, todo lo que se predecía se cumplió. Una decepción. Pero hoy lo voy a hacer otra vez, es un día importante. Es día de encuentros en tu colegio electoral, es día de almuerzos y si sale el sol, a mi me pide pachanga de fútbol, pero como hoy llueve...ya veremos. 
De todas formas, y sin ser cenizo, no puedo evitar pensar en el amigo Alice Cooper y su curiosa definición del perfecto programa electoral, así como del manual del político sincero. Pero no, por favor, no nos dejemos llevar por el pesimismo, no todos los políticos son así. Sólo los de las películas y lo de los buenos discos de los setenta.




I'm your top prime cut of meat, I'm your choice,
I wanna be elected,
I'm your yankee doodle dandy in a gold Rolls Royce,
I wanna be elected,
Kids want a saviour, don't need a fake,
I wanna be elected,
We're all gonna rock to the rules that I make,
I wanna be elected, elected, elected.

I never lied to you, I've always been cool,
I wanna be elected,
I gotta get the vote, and I told you 'bout school,
I wanna be elected, elected, elected,
Hallelujah, I wanna be selected,
Everyone in the United States of America.

We're gonna win this one, take the country by storm,
We're gonna be elected,
You and me together, young and strong,
We're gonna be elected, elected, elected,
Respected, selected, call collected,
I wanna be elected, elected.

"And if I am elected
I promise the formation of a new party
A third party, the Wild Party!
I know we have problems,
We got problems right here in Central City,
We have problems on the North, South, East and West,
New York City, Saint Louis, Philadelphia, Los Angeles,
Detroit, Chicago,
Everybody has problems,
And personally, I don't care."



P.D. "Billion dollar babies" podría haber sido el disco de las movilizaciones post 15 de mayo. Sólo hay que escuchar Elected, Generation landslide  y, especialmente, No more Mr. Nice Guy. Sr. Cooper, es usted un visionario, yo sí le votaría.

3 comentarios:

Renaissance dijo...

Desde los 18 no me he perdido una jornada electoral y no pienso hacerlo ahora, aunque las municipales no me parece que cambien gran cosa: el cabeza de partido local va ser un tipo que, o realmente hace algo por la ciudad, o un completo manta, y no me parece que mi decisión vaya a cambiar mucho. Pero un derecho es un derecho.

Antò dijo...

Sí, Renaissance, es un derecho y casi una obligación. Los años que me las he perdido han sido por no estar en España y por ponerme pegas a la hora de votar. Como fue aquella vez en la embajada española en París, donde fui mes y medio antes a informarme y me dijeron que el proceso ya estaba cerrado. Fue precisamente para las del 2004, de infausto recuerdo. Pero, ¿sabes? Creo que si hay algo que puede cambiar son las elecciones municipales, allí la política es menos...abstracta. Tú ves a tu representante y sabes realmente como es. Las cosas se dicen a la cara y desde luego los enfrentamientos son mucho más jugosos que los que vemos en la tele a nivel nacional. Esos son los generales, que la batalla la ven muy poco. Ya he votado y he vuelto a cumplido. Un saludo

Andrés dijo...

Pues a mi me da igual votar que no votar, ya que la gran masa de gente vota siempre al PSOE y PP, alrededor de un 80% (por decir algo), y mis ideologías no están ni con uno, ni con otro.

¿Qué más me da ir a votar si no existe ninguna emoción? Si no es el PP, es PSOE, o viceversa.

Por eso ni voto y paso de la política, porque no veo que mi voto pueda cambiar nada, todo el pescado está vendido entre esos dos grupos.