Miopes

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martes, 31 de mayo de 2011

Mi primer Constantine. Hellblazer: Pandemonium

Hellblazer: Pandemonium es el título de la última aventura gráfica protagonizada por John Constantine, con guión de Jamie Delano y dibujos de Jock. Publicada en España en 2010 por Planeta DeAgostini. Ésta es mi primera incursión en el personaje de Constantine, nunca antes había tenido la oportunidad de leer nada donde él apareciera, a excepción de aquella película del 2005 protagonizada por Keanu Reeves y Rachel Weisz. Hasta ahora, todo lo que sabía sobre este antihéroe, mitad mago mitad malnacido, es que tenía una relación especial con el infierno, de donde había vuelto y que su sangre estaba contaminada. Además, era un tramposo sin escrúpulos adicto al alcohol y a cualquier tipo de tabaco que se pudiera conseguir. Lo que queda refrendado en este volumen que conmemora el 25º aniversario del personaje, allá por el 85, de la mano de Alan Moore y su Cosa del Pantano
Constantine sigue estando martirizado por sus fantasmas, si no martirizado, usemos la palabra acosado, pues el mago ha conseguido sobrellevarlo de la mejor manera posible, viviendo con ellos. Conviene recordar que el personaje de Constantine envejece conforme pasan las publicaciones, es decir, nos presenta en esta aventura un hombre de 56 años, veinticinco años más tarde de su primera aparición. Este hecho sí resulta sorprendente en un mundo de superhéroes o antihéroes que parecen eternizarse y gozar de una juventud plena de emociones. La historia verdaderamente comienza con el encuentro entre Constantine y Aseera, una joven irakí vestida con el Burqa, durante una visita al Museo Británico de Londres. Los coqueteos de Constantine llevan a invitar a un café al enigma de mujer que tiene delante cuando una bomba explota en el museo. Huyen ante la confusión producida. Una visión de Constantine le hace descubrir el dolor que ha sufrido esa mujer y le lleva a perder el conocimiento, cuando su casa es invadida por fuerzas especiales que le culpan del ataque terrorista. Llevado a una base militar, los interrogatorios se suceden para finalmente confesarle que Aseera es una doble agente y que le han tendido una trampa para forzarle a ir a Irak. Allí una serie de misteriosas posesiones demoniacas se presentan como un hecho inexplicable en una zona ya de por sí terrible. Una vez en Irak, Constantine es acompañado por Aseera, de la que recela si bien comprende que la situación de esa mujer en un país tan devastado por la guerra no es nada fácil. Su contacto con el prisionero le hace descubrir que es un Djinn, un genio diabólico esclavo del todopoderoso demonio Nergal que está decidido a manejar a su antojo en el juego de la guerra para completar su reino infernal. 



La historia es compleja, en tanto en cuenta el guionista Delano (que ha vuelto tras convertirse en el guionista original de la serie) nos muestra un entramado de política internacional y guerra, mezclado con lo sobrenatural, el mundo al que pertenece Constantine. El cinismo del personaje principal florece en todo su esplendor en diversos momentos, se nos presenta un protagonista antipático, duro, frío, tramposo, desconfiado en todos y cada uno de los que le rodean, e incluso vengativo. No es un héroe al uso, desde luego, pero es una figura tremendamente atractiva por todo lo que representa. Un mago que prefiere el uso de su inteligencia y de sus malas artes, a la fuerza física o, incluso, a sus propios poderes. Delano nos presenta también la realidad de una guerra sucia, en la que todos son piezas del juego y son movidos a su antojo. Desde Londres los burócratas se permiten jugar con la vida de los soldados con el fin de tener una mejor posicición en la partida. Por supuesto, el "bueno" de Constantine se encargará de poner la balanza de su parte. El trabajo de Jock para esta novela gráfica es excepcional. Imágenes turbias, expresando el desasosiego de los personajes e incluso la irrealidad del mundo en el que se mueven. Constantine es presentado como un personaje tenebroso, de poca accesibilidad, taciturno y cargado de heridas, tanto físicas como mentales.
Una historia interesante, aunque no redonda, donde la guerra se nos muestra como un juego más donde ganar o perder no depende casi nunca de uno mismo.



Otras opiniones (más y mejor, señores)....
Iconoctlan
Trono de tinta
PNJ nunca muere

domingo, 29 de mayo de 2011

Crítica breve: Dum Dum Girls, The Unthanks, Samael

5/10

Dum Dum Girls - I will be (Sub pop, 2010)
El origen del nombre de este cuarteto femenino viene de la canción de Iggy Pop Dum Dum boys y también del disco Dum Dum de The Vaselines. La banda fue creada por Kristin Gundred/Dee Dee en 2007, buscando el estilo pop lo-fi y garage de los 60 y los 70. La propia Dee Dee hizo las primeras mezclas en su casa de las canciones que luego aparecerían en el primer disco, allá por mediados del 2010, este "I will be". Para el directo, Dee Dee conformó al resto de la banda: Jules a la guitarra, Bambi al bajo y Frankie Rose a la batería, quedando la propia Dee Dee a las voces y guitarras. Y nos encontramos una docena de canciones ligeras concentradas en apenas treinta minutos con una simpleza que no hace más que beneficiar la música de la banda. Canciones con grandes melodías, directas, básicas pero que no te cansas de escuchar una y otra vez. El problema se me presenta precisamente en la poca variedad de éstas, tengo la impresión de estar escuchando varias veces la misma cadencia, la misma guitarra y la misma batería. Se hace aburrido a ratos y quizás con una nueva producción más acertada eso pudiera cambiar. Quizás demasiado monótonos, lo que no quita que haya también buenos momentos.  Muy recomendadas son Jail La La, la pausada Rest of our lives y la inicial It only takes one night.

10/10
The Unthanks - Last (Rough Trade, 2011)
Sólo puedo decir una cosa de este disco que no caiga en el cliché. Es una obra de arte. Aquí estamos hablando de belleza. The Unthanks están formados por Rachel Unthank y Becky Unthank (creando unas armonías vocales que son una delicia absoluta), Niopha Keegan (voz y violín), Adrian McNally (percusión, piano) y Chris Price (guitarras, pianos y mucho más). Su visión del folk británico con melodías cercanas al pop más elaborado raya la perfección. No es una canción para una noche loca de juergues precisamente. Son canciones para días de lluvia, hay que dejar salir la melancolía y escuchar esas maravillosas composiciones llenas de sentimiento y de fuerza. Son canciones tristes, apasionadas, delicadas, quizás demasiado deprimentes en ciertos momentos, pero que irradian una hermosura fuera de toda convención artística. Su anterior disco, "Here's the tender coming" (2009), ya me había parecido algo muy especial. Éste no se queda atrás. En su cuarto disco (teniendo en cuenta las diferentes formaciones y nombres) han creado de nuevo esas atmósferas de soledad y añoranza. Un compendio de canciones tradicionales como la estupenda Gan to the kye que abre el disco, o también Queen of Hearts, que se ajustan perfectamente a canciones propias como Last. El resto son versiones de otros artistas entre las que sobresale el No one Knows I'm Gone, de Tom Waits. Una canción que me pone los pelos de punta literalmente ("The leaves will bury every year / And no one knows I’m gone"). Otra que es aún más impresionante es la recreación del tama de Robert Fripp y sus King Crimsom, Starless. Otro delicatessen para mentes abiertas. Sin duda uno de los discos del año. No sé si puedo recomendar un disco así a todo el mundo, necesitaría estar cualquiera que quiera seguir mi consejo en el mismo estado de ánimo que yo me encontraba para apreciarlo en su plenitud. Dejaos llevar y disfrutad.


Samael - Lux Mundi (Nuclear Blast, 2011)
Hacía tiempo que no escuchaba un nuevo disco de Samael, creo que no los escuchaba con atención desde "Eternal" en 1999. Nunca me había fascinado el black metal y menos cuando no tenía ninguna imaginación y se limitaba a sonidos guturales y blasfemias una tras otra. Aunque entre mis amigos más metaleros, los suizos Samael encabezados por los hermanos Vorph y Xytras siempre habían sido santo de su devoción. Continúan en la banda Makro a la guitarra y Mas al bajo. Sin embargo, en la discografía de la banda vemos una transición del black más básico a un sonido mucho más evolucionado y complejo con un nada disimulado uso de la electrónica y de las guitarras melódicas, añadiendo también más matices a la poderosa voz de Vorph. Es un sonido industrial pero que a veces se combina con un sonido de banda sinfónica, en la cantidad justa: "Luxferre" y "For a thousand years" son mis títulos favoritos. Una contundencia marcada por la furiosa percusión, por la increíble voz de Vorph y por unas enormes composiciones. No será lo mejor de Samael, pero por ahí andará.


miércoles, 25 de mayo de 2011

Slutwalk

Slutwalk se llama este movimiento protesta que está extendiéndose por Estados Unidos y Canadá en las últimas semanas, teniendo ya sus réplicas en Australia, Escocia y Francia. Podríamos traducirlo como "la marcha de las zorras" y lo que propone es una lucha para las mujeres por recuperar su cuerpo y no ser despreciadas o juzgadas por vestir de una manera o de otra. Una de las convenciones que los manifestantes han decidido tomar es el ir vestidas de forma deliberadamente provocativa, übersexy, como modo de denuncia ante lo que lo que los organizadores de la manifestación consideraban un claro signo de dominación patriarcal: el hecho de no poder vestirse como una mujer considere oportuno ante el temor de ser agredida sexualmente.

Todo empezó en enero de este mismo año. Al parecer un agente de policía de Toronto estaba dando una conferencia en la Universidad de York. El agente en cuestión decidió soltar la perla siguiente: "las mujeres no deberían vestir como zorras para no ser agredidas" (women should not be dressed like sluts in order not to be victimized)". Por supuesto, el arrepentimiento no tardó en llegar con las consiguientes disculpas (obligadas o no) pero ya era demasiado tarde, ya podíamos encontrar una inundación de protestas en todas las redes sociales. A partir de ese momento, comenzaron una serie de movilizaciones. Primero en la propia central de policía, después en plazas centrales y se extendió a otras ciudades y hasta países. Quizás fue un error, quizás el hombre estaba nervioso delante de la audiencia, quiso hacer un estúpido chiste para rebajar tensión y se le vino el mundo encima. Lo peor para mí no es que lo dijera, es que seguramente es la forma en que desde dentro de la policía lo pueden ver. Y no sólo ahí, si tenemos una discusión parecida en ciertos ámbitos, tras la obligada condena al violador, enseguida aparecerá de una forma u otra el manido "si es que parecía que lo estaba buscando". Y todavía es más sangrante cuando te encuentras noticias como ésta, también en Canadá, en el que un juez definió a un agresor sexual como un "torpe Don Juan" por no haber sabido identificar las verdaderas intenciones de la víctima, la cual, para más inri, iba con un top, sin sujetador, con tacones y maquillada. Lo estaba pidiendo vaya.
Casos como el del juez antes mencionado aparecen de vez en cuando en los medios, afortunadamente nunca como son ni serán, esperemos, la tónica general. La noticia radica justo ahí, en lo extraño de la situación y en la situación tan dolorosa que supone para la víctima. Esta manifestación de nombre tan provocativo ha suscitado algunos enfrentamientos dialécticos en distintos medios. No todo el mundo está de acuerdo con las formas ni con el intento de reivindicar una palabra como "slut". Tampoco gusta el estilo de la manifestación, tan provocativo, lo que también se ve en los continuos ataques que reciben en su facebook que ha debido borrar muchos mensajes por su contenido ofensivo. Los puntos de vista tan contrario sobre como reivindicar algo que es de perogrullo: una mujer tiene todo el derecho sobre su cuerpo y nadie puede arrebatárselo. ¿Parece evidente, no es cierto? Y sin embargo los continuos ataques a la dignidad de la persona por su forma de vestirse o por lo que pudiera parecer, son el pan nuestro de cada día. 
No quiero frivolizar. Hace poco escribí una entrada sobre el robo de mi bicicleta. Una de las primeras cosas que me dijeron fue si la tenía bien atada, como dando a entender que si no lo estaba, lo normal es que me la robaran. Cuando me entraron en mi casa, lo primero que me dijeron fue si tenía bien cerrada la puerta. Con las violaciones pasa lo mismo, parece que es necesario no provocar al estúpido macho incapaz de controlarse si ve una mujer atractiva que pueda querer mostrar sus atributos. La culpa casi parece repartirse, según ciertos comentarios que se pueden escuchar o leer. ¿Eso no es un error de nuestra sociedad? Decía uno de los carteles en una de las manifestaciones: No nos enseñéis a que no nos violen, enseñad a los hombres a no violar. Por supuesto que la prudencia y el sentido común debe imperar, pero no conviene perder la perspectiva. 


lunes, 23 de mayo de 2011

Kassidy, "Hope St."

7/10
Otro de esos descubrimientos casuales que te alegran el día, sin ser nada del otro jueves, adelanto ya. Kassidy es un cuarteto escocés, de Glasgow para más señas, que centran su música en las armonías vocales y en una ensalada de guitarras acústicas y eléctricas, más propias de bandas americanas de los setenta que de unos seguidores de Belle & Sebastian, por poner otro ejemplo de otra insigne banda glaswegian. La banda está formada por Barrie-James O'Neill, Hamish Fingland,Lewis Andrew and Chris Potter y el nombre viene de la clásica película Butch Cassidy & Sundance Kid (Dos hombres y un destino). No confundir con el rapero americano del mismo nombre pero distinta ortografía. Estos chicos con pinta de ser primos de los Kings of Leon y descendientes directos (otra cosa es que de tal palo tal astilla) de los Eagles, aunque también se les quiera emparentar con Crosby, Stills, Young and Nash (por eso de ser cuatro), empezaron su andadura como multiinstrumentistas en una banda que quería hacer música tradicional, pero tras varios EP con moderado éxito fueron fichados por Vertigo en 2010 y así parieron este "Hope St.". Kassidy mantiene esa tradición americana presente en varios grupos escoceses que tan buenos momentos nos han dado: Simple Minds, Texas, o los Del Amitri con los que creo que tienen mucho que ver. En más de una canciónen me parece escuchar la voz de Justin Currie, el mítico cantante de los Del Amitri, este disco.

La verdad es que he leído algo sobre la banda antes de escribir por que me eran completamente desconocidos. Las críticas que he leído eran bastante tibias. Sin embargo, a mi me gusta. Desde la primera escucha me quedé prendado de esos coros tan explosivos y la fuerza de las guitarras acústicas. No es un disco profundo, y hay coros que son simplemente "ooooh-aaaah", mientras van repitiendo una y otra vez un corto estribillo, pero bueno, no creo que la mayoría de la música que tan buenas críticas recibe, sea muy diferente. Pero "Hope St." es un disco alegre, con unas grandes voces que consiguen crear algunos ambientes fantásticos, usando la clásica fórmula de cuatro tíos tocando. No han descubierto la pólvora, pero desde luego agradezco encontrar un disco que me acompañé de esa manera. Y desde luego tiene estribillos pegadizos como "I don't know". Vamos a empezar por las canciones que sí son prescindibles en este disco: "La Revenge", "The traveller" y "Secret tells a lie". Del resto, no puedo decir que no me gusten sinceramente. La primera canción del disco "Stray cat" es vacilona, divertida y llena de tópicos, vale. Luego viene esa pieza totalmente country, o más bien sacada de algún spaghetti western "That old song". "I don't know" es la priemera gran canción, un tema cercano al pop pero bajo su prisma. Y luego quedaría con "Waking up sideways", esta sí es muy Del Amitri, y con "Oh my God". Canciones todas de bar, algunas incluso para un buen sing-a-long. Como curiosidad podéis echar un vistazo aquí para ver algunas de las imprescindibles bandas que nos ha dado Glasgow. No está mal.

domingo, 22 de mayo de 2011

I wanna be elected

Ayer no tuve tiempo de reflexionar. Estuve tan ocupado viendo como los demás lo hacían que a mí se me olvidó, como también se me olvidó comprar el fairy, descongelar la carne para hoy, y hasta  se me olvidó que sólo yo te quise, como decía el amigo Juan Gabriel. Citas aparte, hoy es día de elecciones aquí en España. Tras la convulsa semana pidiendo democracia, hoy es el día de ver si algo ha cambiado. Personalmente no creo que hoy vaya a cambiar nada, al menos hoy no. Quién sabe que pasará a partir de la semana que viene, si seguiremos con las movilizaciones, si los políticos soltarán a sus perros de presa mediáticos para echar basura sobre cada uno de los participantes, o si simplemente los problemas del país seguirán onnubilándonos tanto que preferiremos estar más con el día a día. 
Sin embargo, el que os escribe va a votar. De hecho lo voy a hacer en cuanto le de a eso de publicar entrada. He estado muchos años sin votar, lo volví a hacer para las elecciones del 2008. Hasta ese momento las derivas personales de cada uno me habían puesto en contextos en los que votar no era una prioridad. Y así estuve toda una década en la que España y los españoles cambiamos tanto que ni nos dimos cuenta. A mi entender, nos hicimos más radicales, más maleducados y sobre todo, más miedosos. Razones tuvimos para ello, no hay que culparse tanto. Yo tampoco quería votar en mis primeras elecciones, que fueron para el parlamento murciano. Recuerdo que tenía un profesor de religión, cura para más señas y de izquierdas en su definición más clásica, que me dijo: "tienes que votar". "Yo paso". "¿tú pasas? No sabes lo que ha costado ..." y ahí empezó a inculcarme la idea de la democracia de manera apasionada pero, sobre todo, martillante. Le hice caso y voté. Y no cambió nada, todo lo que se predecía se cumplió. Una decepción. Pero hoy lo voy a hacer otra vez, es un día importante. Es día de encuentros en tu colegio electoral, es día de almuerzos y si sale el sol, a mi me pide pachanga de fútbol, pero como hoy llueve...ya veremos. 
De todas formas, y sin ser cenizo, no puedo evitar pensar en el amigo Alice Cooper y su curiosa definición del perfecto programa electoral, así como del manual del político sincero. Pero no, por favor, no nos dejemos llevar por el pesimismo, no todos los políticos son así. Sólo los de las películas y lo de los buenos discos de los setenta.




I'm your top prime cut of meat, I'm your choice,
I wanna be elected,
I'm your yankee doodle dandy in a gold Rolls Royce,
I wanna be elected,
Kids want a saviour, don't need a fake,
I wanna be elected,
We're all gonna rock to the rules that I make,
I wanna be elected, elected, elected.

I never lied to you, I've always been cool,
I wanna be elected,
I gotta get the vote, and I told you 'bout school,
I wanna be elected, elected, elected,
Hallelujah, I wanna be selected,
Everyone in the United States of America.

We're gonna win this one, take the country by storm,
We're gonna be elected,
You and me together, young and strong,
We're gonna be elected, elected, elected,
Respected, selected, call collected,
I wanna be elected, elected.

"And if I am elected
I promise the formation of a new party
A third party, the Wild Party!
I know we have problems,
We got problems right here in Central City,
We have problems on the North, South, East and West,
New York City, Saint Louis, Philadelphia, Los Angeles,
Detroit, Chicago,
Everybody has problems,
And personally, I don't care."



P.D. "Billion dollar babies" podría haber sido el disco de las movilizaciones post 15 de mayo. Sólo hay que escuchar Elected, Generation landslide  y, especialmente, No more Mr. Nice Guy. Sr. Cooper, es usted un visionario, yo sí le votaría.

sábado, 21 de mayo de 2011

El mapa de Vetusta

Hay pocos discos que susciten tanta expectación como este Mapas. Reconozco que el primer disco de Vetusta Morla, "Un día en el mundo" (Pequeño Salto Mortal, 2009), no me entró a la primera ni mucho menos. Estuve renegando practicamente desde que lo oí por primera vez, me negaba a aceptar el éxito de esa banda que no sabía de donde venía ni a quién quería copiar. Porque claro, se trata de eso, de decir que imitaban ya que en España la originalidad brilla por su ausencia. Y si la hay es debido a su cutrez. Y otras lindezas que se suelen decir siguiendo nuestra vieja costumbre de recelar de todo lo patrio, la sempiterna duda sobre nuestra valía. No hay de qué extrañarse, todo esto ya nos viene de muchos años atrás. Está en nuestro código genético o es nuestra idiosinsia, como preferáis. Pero poco a poco, con diversas escuchas fui entrando en su música. Hasta verles en directo. Allí ya me conquistaron del todo y me lancé a recuperar esas canciones que tanto me habían impresionado sobre el escenario. "Un día en el mundo" me parece ahora una de esas joyitas que sólo pueden surgir en la efervescencia de un debut.


8/10
Siendo el disco más esperado del año en el panorama nacional, podéis imaginaros la cantidad de entradas con comentarios, críticas positivas o negativas que podéis encontrar. No soy ningún crítico de nada y mis reseñas se basan más en estados de ánimo que en objetividad. Así que ahí va mi humilde comentario que poco más aportará, salvo una opinión más.
Una de las cosas que me sorprendieron de los Vetusta cuando los descubrí fue el hecho de no ser precisamente un grupo novel. Se formaron en Tres Cantos (Madrid) en 1998, con Pucho a la voz, David García "el Indio" tocando la batería, Álvaro B.B. en el bajo, Jorge González con más percusión y programaciones varias, y los guitarristas Guillermo Galván y Juan Manuel Latorre. Estuvieron dando vueltas por diversos concursos hasta finalmente publicar ellos mismos en 2005 el EP "Mira", lanzado en su propio sello Pequeño Salto Mortal. Tres años después vendría la "gran sorpresa" que fue la de su primer disco. Tras una gira espectacular recorriendo toda España, México y Argentina, llegó el momento de empezar a componer la continuación de ese debut. Algo muy difícil. Las expectativas suscitadas tras un primer gran disco suelen tan fuertes que cualquier segundo parece más flojo en comparación. He estado leyendo bastante sobre este nuevo disco de Pucho & co. Y se ha dicho de todo. Desde la completa rendición a las virtudes de la banda, hasta los insultos más viscerales. Es muy curioso cuando la palabra truño y obra maestra aparecen juntas. Y no sé muy bien por qué, quizás hubiera que volver al pensamiento del primer párrafo de esta humilde entrada para entenderlo. ¿Nos fiamos más de una mala crítica que de una buena? La respuesta es simple. Sí. Una mala crítica, una crítica completamente destructiva, y ya hablando del mundo de los blogs, tendrá siempre mucha más repercusión que una buena, habrá más comentarios de iracundos fans o de aliviados sufridores. Tras haber escuchado objetivamente "Mapas", no puedo entender de donde vienen unas posiciones tan radicalmente en contra. No hablo de aquellos que simplemente no disfrutan del sonido de los Vetusta, sino de odios reflejados en un comentario de cinco palabras. 


Y, ¿"Mapas"? El segundo disco de la banda tras el éxito arrollador de crítica y público, y aún con todo, sigue siendo producido y publicado por la propia banda. Decidieron grabar la mayor parte de las canciones todos juntos, como si de un concierto se tratara, añadiendo los pertinentes arreglos posteriores. No son canciones tan inmediatas, pero siguen siendo fieles a su estilo: melancólico, evocador, intimista y a ratos, también arrollador, extrovertido e incluso épico. La voz de Pucho,  tan ajustada a las composiciones de la banda, nos lleva con maestría a lo largo del álbum. Las letras siguen siendo poéticas, sin llegar tampoco a una bisoñez extrema. No está edulcorado hasta convertirlo en bollería industrial. Las melodías, tan medidas, no llegan a explotar pero te no te dejas arrastrar sin mayores complicaciones. 


Los días raros es el primer título del disco. Una maravillosa composición in crescendo con unos bellos coros al final. La voz de Pucho suena muy sútil y poderosa al mismo tiempo, acompañada de unos fantásticos arreglos. Éste es mi tema favorito hasta ahora, pero hay otras perlas en el resto del álbum. No la siguente precisamente, Lo que te hace grande que sí es una de las que más pudieran continuar con el modelo del primer disco. Lo mismo se podría decir de En el río, el que fuera primer single. Sin embargo son dos cortes con unos enormes riffs y una potentísima percusión que en directo van a triunfar sin ninguna duda. Baldosas amarillas usa uno de los símbolos más conocidos y bellos de la mitología moderna (Dorothy y su viaje al encuentro del Mago de Oz, evidentemente) para una balada tristona pero con una gran fuerza, gracias a su estribillo principalmente. Boca en la tierra nos trae otro gran riff para una excelente canción. Las guitarras son muy importantes para la banda, aunque muchas veces nos quedemos en la especial voz de Pucho o en sus sentidas letras. El hombre del saco tiene una interesante percusión que nos trae un tema muy alejado del mundo pop en el que algunos metían a Vetusta Morla. No es un tema fácil, no tiene un estribillo claro, como les pasa a la mayoría de las canciones, resulta un tema cargado que, sin embargo, me parece un gran acierto. La canción posterior es de las más bellas, Maldita dulzura. Uno de los momentos del disco sin duda. Un tema con un estilo que se acerca al rock latino en algunas fases, incluso en las voces pero sobre todo en la percusión de "el Indio". Maná podría matar por esta canción. Cenas ajenas recupera ese muro de sonido que tanto les caracteriza y del que a veces abusan, digámoslo todo. Mapas es una canción trepidante, otra de las que se gozará en directo, con sus guitarras que aparecen y desaparecen hasta construir de nuevo esa amalgama de sonido con los gritos de Pucho y la potente percusión. Levantamos el pie del acelerador con otra bonita balada Canción de vuelta. Ya sabéis que cuando se usa la palabra "bonito/a" en una reseña es que no hay mucho más que decir. En realidad esta canción es, sobre todo, bonita. La tierna voz de Pucho, los arreglos casi de cuento infantil, lo tiene todo para ser una nana. Lo que tampoco tiene que ser algo negativo ni mucho menos. Más riffs duros y cortantes en Escudo humano, y terminamos con la más Radiohead de todas, Mi suerte. El sonido está muy trabajado, no entiendo cuando se crítica la falta de evolución en un grupo de un disco para otro, sobre todo cuando no es cierto. Es verdad que muchas de las canciones  siguen la estela del primer disco, pero no es menos cierto que un salto a la comercialidad los hubiera hundido igualmente (aún más) y una búsqueda de nuevos sonidos (electrónicos me parecería la tendencia más lógica) tampoco hubiera sido bien vista. Somos un poco perros de hortelano todos, creo. Me gusta este disco, con sus más y sus menos. Creo que gana con las escuchas y nos presenta una banda que no intenta mantener un estilo propio que sea fácilmente identificable. Vetusta Morla lo ha hecho muy bien y eso es de aplaudir. 

jueves, 19 de mayo de 2011

Crítica breve: Cut Copy, Black Joe Lewis, Jovanotti, Funeral For A Friend

Este año tengo la firme decisión de escuchar más música nueva que nunca. Y además, y hasta el momento, lo que estoy encontrando me está, cuando menos, sorprendiendo. Agradable noticia. No es que vaya a comentar cada disco que escuche o del que tenga referencias, pero sí me gustaría hacer una entrada de vez en cuando con los discos que más me están gustando aunque no tenga el tiempo suficiente para taladrar a mis queridos seguidores. Ahí van algunos:

6/10
CUT COPY "Zonoscope" (Emi, 2011).
Zonoscope ha sido el primer disco que he escuchado de Cut Copy, ya que el anterior, In ghost colour, pasó bastante inadvertido para mí. Una vez escuchados los dos, me decanto más por el estilo más rockero del anterior, mucho menos frío que este Zonoscope del que tienes la impresión que está siempre a punto de despegar pero no lo termina de hacer. Los australianos definen perfectamente el concepto de una banda de electropop. Es decir, melodías muy ligeras y pegadizas decoradas con sutiles sonidos electrónicos que ayudan a crear un ambiente festivo, relajado, de terraza de verano junto al mar mientras ves pasar a las jovenzuelas y envías tweets con tu HTC. No me sugiere especialmente la voz del cantante Dan Whitford, aunque curiosamente funciona perfectamente a la hora de completarse con unos coros muy elegantes, nada estridentes. Son canciones muy refrescantes, livianas pero estimulantes, y sin embargo, también hipnóticas. "Take me over" fue el primer single, pero yo me quedo más bien con la introductoria "I need you now" y ese gran teclado in crescendo sobre la voz de Whitford, el pop con reminiscencias ochenteras de "Where I'm going" y "Hanging onto every heartbeat" que llena cinco minutos de magia pop. No es el disco del año, pero es algo que me llevaré en mi mp3 mientras me tosto al sol. Alegre, romántico y bienpensante. ¿Qué más se puede pedir? 

9/10

BLACK JOE LEWIS & THE HONEYBEARS "Scandalous" (Lost Highway, 2011)
Un disco de soul como Dios manda. Con toda la energía, la chulería, la agresividad y, especialmente, la gracia que se necesita. Al menos que se necesita para hacer un disco de retro-soul en el 2011 y salir airoso. Joe Lewis toca un blues, soul y R&B de muchos octanos. El de Austin se recrea tanto en los medios tiempos como en las más aceleradas. Los instrumentos de viento tienen una gran presencia, casi más que las guitarras y esos ritmos festivos que son una provocación para el baile. "Booty city" (un homenaje a un auténtico burdel de Nevada), "Mustang Ranch", el clásico heartbreaker blues de "Since I met you" o la muy irreverente "Jesus took my hand", todas y cada una de las canciones de este genial disco son una pequeña joya. Además, todo bien condensadito en apenas 39 minutos para escucharlo una y otra vez hasta que te canses, haciendo lo que te dé la real gana. Aquí vas a encontrar todas las referencias que puedas imaginar, desde el primitivo blues de Howlin' Wolf, pasando por Wilson Pickett, hasta llegar a otros nuevos renovadores como son mi adorado Nick Curran o Eli Reed. Música para apasionados sin contemplaciones.

7/10
JOVANOTTI "Ora" (Universal music, 2011)
Hay algo que no se le puede reprochar a Lorenzo "Jovanotti" Cherubini, sus ganas de no quedarse atrás. Si bien todos sabemos que el rapero (?) romano no va a pasarse al grindcore, siempre se puede observar un estilo propio que necesita evolucionar para no anclarse en los éxitos del pasado. De todas formas, ¿qué se le puede decir a alguien que no quiere encasillarse después de haber sacado 18 discos? Desde luego, hay que respetar eso. Este Ora es un doble álbum de 26 canciones que comienza con la estupenda "Megamix" y luego nos va regalando grandes momentos de música funky, pop, hip hop, textos de extraordinaria poesía y mucha diversión. Aunque la mayor parte del álbum está basada en la electrónica, eso no es obstáculo para otras incursiones como la más pop-rock "Il grande spettacolo dopo il Big Bang" que choca frontalmente con la daftpunkaniana "Spingo il tempo al massimo". Luego están los experimentos tipo "Io danzo" o "Sulla frontiera", dos canciones con la misma letra pero distinta instrumentalización. El disco te lleva donde quiere, el intento de no aburrir, de alegrar la vida del que tenga a bien escucharlo. Para escuchar sin prejuicios.

8/10
FUNERAL FOR A FRIEND "Welcome home Armaggedon" (Good fight, 2011)

Los galeses Funeral for a friend nos han regalado para este 2011 una colección de canciones de puro punk metal, potente, melódica y, sobre todo, excelente. Enclavados dentro de ese movimiento screamo que tantas bandas ha hecho aparecer en esta última década, es posible que su sonido lleve a pensar que son una más. Sin embargo, el cuidado por las letras y por cada una de las canciones, convierte al grupo de Matthew Davies-Kreye en alguien en quien confiar. Aquí no vamos a encontrar temas poppy que intentan camuflarse bajo guitarras desenfrenadas y una imagen cautivadora. Si hay algo que defina este nuevo álbum de Funeral es la energía medida, la agresividad bien dirigida entrelazada con momentos de épica, intimidad  a ratos y salvaje ferocidad en otros. Una combinación explosiva. "Sixteen" es un grandísimo tema, pero esa mezcla tan potente la encontramos aún con más fuerza en "Spinning over the island". En muchas ocasiones me recuerdan a Lost Prophets, pero no quiero que nadie se enfade conmigo y diga que los Funeral son aplastantemente mejores, pero temas como "Damned if you do, dead if you don't" lo muestran. Inyección de adrenalina con una portada que da que pensar. Recomendado.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Aquellos pequeños clásicos (II): Dare - Blood from Stone (1991)

8/10
Lo primero que escuché de Dare fue una canción llamada "Abandon" que más tarde sabría que se encontraba dentro del disco Out of silence. Era una esas baladas, power ballads mejor dicho, que tanto proliferaron a la sombra de grupos como Bon Jovi allá a finales de los 80. Un amigo mío me aconsejaba que no los dejara pasar, que Dare era un grupo mucho más digno que la mayoría de hair metal bands que veíamos en MTV. Y así quedó la cosa. Años después me encontraba yo dando un paseo por el casco viejo de Lille, cuando encontré una tienda de segunda mano que me pareció bastante simpática. La tienda en cuestión vendía cd's y vinilos, todo tipo de memorabilia y cosas del género. Así buscando alguna curiosidad me encontré con el disco Blood from Stone de los Dare. Algo había escuchado yo, pero no les había prestado mucha atención. De estos ingleses apenas sabía que habían empezado copiando a Bon Jovi y luego habían sacado un disco de folk - A.O.R. (?) llamado Belief. Mucho no me decían. Pero con esa oferta no me podía resistir y compré el cd. No lo puse en cuanto llegué a casa ni mucho menos. Estaba de Erasmus, había cosas mucho más importantes que hacer y por las que preocuparse...pero pasados unos días, decidí comprobar que el disco con una estrafalaria cubierta que había adquirido de manera tan precipitada, merecía la pena o era un truño sin más.

No lo fue. Tan pronto empezó a sonar me sentí atrapado por una maravillosa colección de canciones envueltas en esa mezcla de azúcar y sal que es el hard A.O.R.  Grandes melodías, enormes melodías extremadamente pegadizas, unos coros que acompañan perfectamente las letras simplonas pero universales, unos riffs sublimes que terminaban con una orgía de solos perfectamente bien ejecutados. Y luego estaba el clásico inicio de todo buen cd del género. Tres canciones fantásticas para abrir el disco que luego dejaban paso a una mayor variedad. Yo estaba encantado. No sé cuantas veces llegué a escucharlo, pero desde luego me felicité por haber entrado y haber hecho la compra del año. Claro está, este disco ya tenía 10 años cuando lo compré y nadie, repito, nadie de mis compañeros en aquella ciudad estaba ya interesado en las melodías artesanales de un señor con crepado y rimmel. Así que todo el gozo para mí, lo cual no me gustaba demasiado, pero tampoco quería ser un defensor a ultranza del rock menos combativo y más edulcorado. Sin embargo, yo AMABA esas canciones. 


Los Dare actualmente están formados por Darren Wharton, Richard Dews, Andrew Moore y Kevin Whitehead. Sin embargo, y como suele ser habitual, en la época del Blood from Stone, la banda era bien diferente:

Darren Wharton (voz)
Vinny Burns (guitarra)
Brian Cox (teclados)
Nigel Clutterbuck (bajo)
Greg Morgan (batería)


Wharton ha sido siempre el motor de este grupo desde su formación allá por 1985, tras la separación de los míticos Thin Lizzy.  Wharton era el teclista en la banda desde el disco Chinatown (1980), donde se convirtió en miembro habitual de la banda como teclista, con tan sólo 17 años. Una joya, vamos. Con la separación de los Lizzy tras la muerte de su amigo Phil Lynott, Wharton quiso probar fortuna con una nueva banda, y, claro, se lo rifaban. Mediados de los 80, auge máximo del rock, teclista con perfecta presencia y buena voz deseando crear una banda. Las mejores discográficas se peleaban por él. Con su  primer disco, Dare no tuvieron el respaldo necesario, y con el segundo (Blood...) menos aún. Finalmente, el rumbo de la banda cambió hacia una música más intimista y compleja, con profunda huella de la música celta, sin olvidar el rock que le dio la fama. Me gusta esta nueva etapa de la banda, seguro. Pero sigo pensando que este disco mereció mejor fortuna.


La producción muy americana del disco (tanto que ahora Wharton reniega un poco de él) corre a cargo de Keith Olson, productor entre otros del 1987 de los Whitesnake. Digo demasiada americana porque si hay un defecto en el disco son esos coros tan falsos, tan imposibles de repetir en directo, con lo que la decepción está casi asegurada. Una producción exagerada que sin embargo deja ver algunas cosas buenas: una guitarra fantástica a cargo de Vinny Burns y la no menos impresionante voz de Wharton. Hay que decir que este disco es una rareza de los Dare, que tomaron un camino bien distinto, mucho más relajado y sobre todo más folk, en sus discos posteriores. 




  • "Wings of fire". Canción apertura. No puede fallar. Monstruoso tema con coros que apuestan por la épica, por lo grandisoso e hiperbólico. Aquí la guitarra de Burns suena en cierta manera muy metalera, en algunos momentos me recuerda a Michael Schenker. No es la mejor del disco ni mucho menos, pero hace boca.
  • "We don't need a reason". La canción. Si hay que recordar un solo tema de este disco, sin duda es éste. Otro tema épico, con un inicio trepidante que va in crescendo, unos coros portentosos y un Wharton que se desgañita como nunca lo ha hecho ni lo hará. Una declaración de principios en toda regla que te deja eufórico. El perfecto ejemplo de como debe ser una canción de hard A.O.R.
  • "Surrender". Otra gran canción. Otro estribillo muy pegadizo que pronto se te clava y no paras de canturrearlo. Buenísima selección de guitarras aquí de nuevo. Éste es otro de esos ejemplos de lo enardecedor que era escuchar A.O.R. Te levantaba el ánimo con estas letras tan sencillas y esa música que iba directamente al estómago. Toda la imaginería del rock tradicional ochentero en este tema de amor correspondido si tú quieres.
  • "Chains". Esta canción podría haber entrado perfectamente en un disco de Tesla. Medio tiempo pegadizo, un poco sleazy. Un poco country rock también. Aquí no se ve tanto la influencia de los Lizzy como en los anteriores (mucho en We don't need a reason) sino más bien la de las grandes bandas americanas del momento. Un poco menos buena que las demás, pero nada floja.
  • "Lies" La primera balada del álbum. Extraordinaria. Es un tema muy a lo Bryan Adams (cuando eso significaba algo positivo). 
  • "Live to fight another day".  Esta canción resume el estilo de los discos de los que bebe. Buenos coros, estribillo demasiado repetitivo, una voz quizás demasiado forzada y una guitarra que intenta ser agresiva. Me hace pensar en Poison y en algunos momentos a los Faster Pussycat. De las más alejadas de lo que Dare será en los álbumes siguientes.
  • "Cry wolf". Sólo las primeras notas de esta canción y ya sabes que esto es A.O.R. La melodiosa voz de Wharton lanza uno de esos gritos de furia para que las guitarras se entrecrucen para presentarnos un clásico ritmo como ya habíamos visto en "Roulette" de Bon Jovi por ejemplo. Demasiado americana para Wharton. Empieza genial, pero no termina de convencerme. 
  • "Breakout". Claro que sí, las canciones party all night long también tienen que estar presentes. Divertida, fiestera y pegadiza. Tiene todo lo necesario para ponerla a todo volumen.
  • "Wild heart" Una de las cosas que más me cansaron siempre de este tipo de discos fueron los coros tipo wow wow wow. Aquí hay uno que sin embargo es una buena canción, estilo primeros Bon Jovi, con esa dosis de ingenuidad y de rabia controlada. Me gusta la canción por la inocencia por la época que me recuerda, esos ochenta, ese Corey Feldman...aunque yo realmente no la haya vivido plenamente. 
  • "Real love". Otro gran medio tiempo. Gran voz de Wharton de nuevo. No es una power ballad exactamente, más un tema de camaradería a cantar a gritos en medio del bar. Uno de esos sing-a-long. Normal, Wharton es medio irlandés, algo se le tiene que pegar. 

En definitiva, un disco de los que levantan el ánimo, con canciones pegadizas pero también mucha calidad demostrada. Se echan en falta más teclados, Wharton no los empleó mucho aquí  a pesar de ser justo ése su rol, pero las guitarras son buenísimas. Si os gusta el rock melódico con garra y no conocéis este disco, no sé a qué estáis esperando.











Salimos vivos de Mihura: Parece fácil pero no, no.

Este pasado viernes finalmente estrenamos la obra en la que hemos estado trabajando, en mayor o menor medida, buena parte de los domingos de este último año. Se trataba de un montaje llamado "Entre mentira y verdad" y que estaba compuesto de dos obras de Miguel Mihura: La Bella Dorotea y El chalet de Madame Renard. Somos un grupo amateur que se junta cada dos domingos un par de horitas, allí en Carril del Conde (Madrid) y que nos lo pasamos bien, muy bien de hecho. Son dos obras en los que los personajes juegan a contar mentiras con el fin de aprovecharse de las desgracias ajenas, en realidad las comedias de Mihura no son tan bienintencionadas como pudieran parecer. Muchas veces nos encontramos perlas de humor negro que son de agradecer, a pesar de la ñoñería general que envuelven estas obras. Sus primeras piezas que eran precedentes del Teatro del Absurdo, son las más conocidas y, digamos, respetadas, las últimas en cambio, son mucho más convencionales y menos interesantes. Pero nosotros no aspiramos a ser La Fura dels Baus, ni mucho menos, sólo a que la gente que nos venga a ver se lo pase bien y de paso hacer algo que la gente le guste.

El viernes 13 a las 7 de la tarde era la obra. Estábamos tranquilos, la verdad. Yo llegué el último, venir de Burgos tiene esas cosas. Una hora antes, pero no hubo mayor problema porque las pruebas de luces y sonido estaban ya hechas. Y era el momento de prepararse para el pequeño gran estreno. La verdad es que sí estábamos nerviosos. Los ensayos no habían salido nada bien, no terminábamos de acoplar bien el texto a nuestras acciones en el escenario y no parecíamos controlar al cien por cien lo que pasaba en la acción. El problema venía principalmente de habernos estudiado el texto por separado, sin movimiento, sin situarse en el espacio y saber por qué digo cada cosa y a cuento de qué. No había problema, al menos no era grave, cuando estábamos dos ... pero con tres era un caos. Ni uno solo de los ensayos había salido bien, de hecho no habíamos conseguido acabar ni tan solo uno. Nuestra directora estaba de los nervios y nosotros también, para qué vamos a engañarnos. Una cosa es que seamos unos principiantes y otra muy distinta es que hagamos el ridículo delante de toda esa gente que estaba ahí fuera (unos 300, aunque la mayoría amigos u enemigos disfrazados, que siempre hay algún envidiosillo).

La primera parte de la obra salió bien (ahí no aparecía un servidor), con algún que otro olvido pero más o menos bien. La segunda parte era la mía, El chalet de Madame Renard, y empezamos con ritmo de comedia, es decir, rápido, pisándonos las réplicas para crear esa sensación de velocidad que haga que el espectador no se duerma, sobre todo, que no se aburra. Pero pronto llegaron las lagunas, apenas un segundo no más, pero a nosotros nos parecía un decenio y la verdad es que lo pasamos fatal, por lo menos con las primeras...pero luego decidimos venirnos arriba, nos olvidamos un poco el texto y decidimos contar la historia como nos fuera viniendo. Y salimos vivos del desastre. Por supuesto nos prometimos más ensayos para cuando la retomemos después del verano, pero el mal trago de ahí quedó. Al público le gustó o eso fue lo que nos dijeron, pero claro, desde que los espectadores han dejado de tirar tomates y otras hortalizas más sólidas, todo ha mejorado mucho. Ya prácticamente nadie te dice nada malo, lo que para nuestros egos aún poco fortalecidos, nos viene bien. Pero eso es  lo importante, que las dos horas se pasaran bien. Y la verdad es que se agradece después de tantos ensayos, con sus correspondientes malentendidos y broncas, un par de aplausos y un "venga chicos, nos hemos echado unas risas". 
Ahora me queda la muestra de teatro del 27 de mayo, aquí en Burgos. Esa va a ser más complicada, pero ya será otra historia. 

lunes, 16 de mayo de 2011

Desafio misterioso: A leer novela negra se ha dicho




Tras pasar por el blog de Bookworm, he decidido apuntarme al desafío misterioso lanzado por el blog Una vida de novela. Consiste en leer 10 libros de temática policial, crimen o misterio desde el 10 de mayo hasta el 10 de diciembre y hacerlo ver, que de eso se trata. El mundo del blog tiene esas cosas, que a muchos les repele y a otros, como a mí, me dan buen rollo. Es como juntarse con un grupo de amigos y ver quién orina más lejos (con perdón, mis símiles están perdiendo estilo de forma imparable). Ahora en serio, creo que es una forma de descubrir nuevos autores e incluso llevarte alguna sorpresa. Tengo una buena lista de pendientes y aunque la novela negra no está entre mis favoritas, yo soy más de cine negro que de novela por alguna extraña razón, me voy a lanzar de lleno. 



Y ya de paso me he puesto a pensar en esos libros de un género tan interesante y que siempre intenta sorprender. Además, el género policíaco sí que es uno que intenta ir de acuerdo a lo que está pasando en la sociedad que recrea. Algunas de las mejores crime novels son un auténtico retrato en negro de su entorno. Estaba pensando qué libros de este género me han gustado más. Ésta sería la lista (hasta ahora, quizás cambie, espero que lo haga):
"El talento de Mr. Ripley" de Patricia Highsmith,
o "A pleno sol" como yo me lo leí, basándose en el título homónimo de la película de Alain Delon. Recuerdo con placer la lectura de ese libro un verano de 2000, antes de irme a vivir a Francia. Highsmith
es una maestra a la hora de retratar la manipulación.

"L.A. Confidential" de James Ellroy
Primero había visto la película de Curtis Hanson, que me encantó, todos esos personajes tan bien dibujados, pero es que el libro es aún más apasionante. Una historia que es difícil de seguir por la cantidad de subtramas que se deben unir, una pequeña muestra de lo perturbada que puede ser una sociedad aparentemente tan glamourosa como era la de Hollywood. 
"Los tipos duros no bailan" de Norman Mailer
La única novela que he leído de Mailer a pesar de lo reputado de su obra, y de que me pareció una maravilla. Un escritor fracasado se ve envuelto en un asesinato que le lleva a los estratos más bajos de su ciudad. De nuevo, un buen ejemplo de la utilidad que tiene la novela negra como denuncia socia
l.
"Estudio en Escarlata" de Arthur Conan Doyle
La presentación oficial de Sherlock Holmes y el Dr. Watson. Gran historia que encima te lleva en un viaje magistral a  Salt Lake City y una turbia historia entre los mormones. 
"El tapón de cristal" de Maurice Leblanc
La primera vez que supe quién era el ladrón Arsène Lupin. Las aventuras de este antihéroe envuelto en un robo que no ha planeado en él y que puede tener un desenlace terrible. Me divirtió muchísimo y pertenecía a esa colección de Anaya "Tus libros" que tanto me gustaba y tan bien cuidaba esas ediciones. Tengo unas cuantas.
"El nombre de la Rosa" de Umberto Eco.
Un clásico moderno. Una novela que engancha de principio a fin, escrita de forma inteligente, cuidada y muy entretenida. Una obra maestra que  también tuvo  su viaje al cine, que tampoco estaba mal. De muchas lecturas, creo que requiere otra por mi parte.
"El misterio del cuarto amarillo" de Gaston Leroux.
Otro de los libros de mi infancia. El intento de asesinato de una mujer en una habitación pintada en amarillo y a la cual parecía imposible acceder. Un clásico siempre interesante
.
"Almost blue" de Carlo Lucarelli.
Fue una pequeña sorpresa. La historia de un asesino que roba la identidad de sus víctimas y un policía obsesionado con el tema de Chet Baker que pone título a la novela. Llena de lugares comunes, pero entretenida, dinámica y apasionante.


Así, a bote pronto...no he puesto ninguna de Simenon porque no recuerdo ninguna. Pecado mortal, lo sé, pero es que me pasa lo mismo con Agatha Christie. Supongo que tendré que remediarlo en los próximos meses. 

domingo, 15 de mayo de 2011

Formarse o desaparecer

España ha sido siempre un país conservador. Incluso en generaciones más recientes, por no decir que incluso ésta lo es. Hace poco leí que uno de los problemas que los españoles muestran ante los idiomas es la mentalidad poco aperturista que tenemos. No, no estoy hablando del antiguo régimen ni nada por el estilo. Simplemente, los españoles no nos interesamos por el extranjero. Sí vemos sus películas (anglosajonas), escuchamos su música (ídem), pero siempre queremos dar una pátina de españolidad en todo esto. De ahí el doblaje. Y lo que es más, no soportamos un doblaje en español de Puerto Rico por ejemplo. Nos parece irrisorio, porque no es que queramos comprenderlo, lo que queremos es que nos resulte familiar lo que estamos viendo. Hoy en día, mis alumnos muestran, en su mayor parte, la misma mentalidad que sus padres y, en algunos casos, que sus abuelos. 

Pero no quiero hablar de los idiomas. Este post va alrededor de dos conversaciones que he tenido este fin de semana. Una fue ayer mismo, mientras hablaba con un viejo amigo que acaba de abrir un negocio que no le está yendo mal del todo... para ser un negocio nuevo. Cuando intenta contratar a alguien y le suelta que su sueldo neto será de 980€ netos hay normalmente dos reacciones. Los que tienen un mejor currículum, o al menos una mayor experiencia profesional, suelen comentar que han tenido sueldos de todo tipo, pero que el vivir en una ciudad menos exigente (la empresa no está en Madrid, gran capital de los abusos del alquiler) y tener un trabajo en el que se empieza de cero y teniendo en cuenta que hay incentivos...pues no está mal. Es un puesto junior con lo que no está tan mal pagado si vemos lo que hay por ahí. Los nuevos, recién licenciados o aquellos que apenas han trabajado, suelen decir aquello de "no me he tirado cuatro años estudiando una carrera para ganar mil euros" o "no me interesa, no voy a ganar más que cobrando el paro". Resulta cuanto menos curioso que un chaval (o chavala) de 25 años que se ha pasado su adolescencia de campamento en campamento, la universidad pagada por las becas o por sus padres y los veranos yéndose a Inglaterra a hacer cursillos y trabajar en un Upper Crust en Londres simplemente para pagarse las copas, tenga ese discurso tan poco realista. No están interesados en formarse un currículum, quieren trabajar en su trabajo soñado y cobrar su salario deseado sin pasar por penurias de aprendizaje ni mucho menos. Esto es una generalización, claro está. Todos conocemos casos que no pertenecen a esta categoría.


Y luego está el tema de la formación y el reciclaje. Que de eso tampoco somos muy amantes. Conozco varias personas en paro que directamente se limitan a esperar a que llegue una oferta. Echan currículums sí, pero es que ¿cuántos CV se pueden recibir en una empresa? ¿Vale sencillamente con tener un perfil estándard? Con cinco millones de parados, uno tiene que intentar despegarse de los demás, imaginación al poder y, en la medida de las posibilidades de cada uno, formarse para dar el salto. Todo esto viene gracias a conocer la nueva web Curshop, una web especializada en la búsqueda de cursos de formación. Básicamente funciona como una web de búsqueda de cursos por toda España y también online. Tú vas poniendo tus preferencias y te van apareciendo las opciones con incluso promociones y descuento. Hay cursos de todo tipo y adaptados a cualquier horario. Desde luego es interesante echar un vistazo. 

Lo que digo de la formación tuvo otro ejemplo más este viernes cuando me encontré a un amigo en Madrid. El chaval habla yo que sé cuantos idiomas, tuvo sus estudios de marketing y ha vivido en varios países haciendo trabajos de lo más variado. Hace poco se encontró en paro. No sabía muy bien que hacer. Y decidió hacer un máster (que se pagó él con su dinero, con lo que tuvo que dejar de vivir sólo para volverse con sus padres. Sí ya sé que no todo el mundo puede) en Gestión Medioambiental. Ahora ha encontrado una beca (no remunderada, eso sí) en París para trabajar en la UNESCO. Desde luego el esfuerzo es brutal, sus ahorros irán todos a esta experiencia, pero ha cambiado completamente su futuro profesional gracias a  tener una mente abierta. Yo sinceramente creo que la va a ir muy bien. Le enviaremos unos choricillos. 

Ya sé que no es una entrada al uso, pero tras un fin de semana rodeado de peperos y socialistos donde se debatía quién tenía la culpa de la debacle económica en la que nos encontramos, pues creo que la conclusión ha sido que mucha de la culpa es de nosotros mismos. No hay que olvidar que estamos con cinco millones de parados, pero hasta en los mejores tiempos estábamos sobre los dos millones y medio. Un poquito de culpa sí que tenemos. 

jueves, 12 de mayo de 2011

"In your dreams", Stevie Nicks

7/10
Hay ciertas voces que permanecen en la memoria de una manera curiosa. De música estoy hablando claro está, pero podría referirme a otros ámbitos de la vida. Cuando has escuchado con placer una voz durante años y ésta vuelve de repente a tu vida, no puedes sino sentirte reconfortado. Algo así como volver a escuchar la voz de un viejo amigo, de alguien que te hace sentir cómodo. Eso me pasa con algunas voces que llevo escuchando desde que tengo memoria. Stevie Nicks es una de ellas. La primera vez fue con un disco que, tiempo después, me parece bastante mediocre hoy en día, "Tango in the night" de los míticos y muy mutables Fleetwood Mac. Luego fui descubriendo esa voz tan personal y reconocible en canciones ya legendarias como son "Rhiannon", "Gipsy", "Landslide" o "Seven wonders" . Y luego estaba ese aire de misticismo, casi dibujándose como una protagonista romántica en el sentido más literario de la palabra. La portada del disco es un buen reflejo de lo que nos quiere dar esta jovencita de 62 años: una visión del mundo mágica pero basándose en esos pequeños momentos que dan la felicidad.
  El disco está producido en esta ocasión por el no menos legendario ex-componente de Eurythmics, Dave Stewart. Diez años tras su último disco en solitario, Stevie Nicks volvía con una colección de canciones que son, sin duda alguna, muy Stevie Nicks. No hay sorpresas aquí, son canciones absolutamente coherentes con el estilo de la eterna rubia al filo de los 17. De hecho, la primera de ellas ("Secret love") fue escrita en 1975, en el tiempo que ella empezaba con Fleetwood Mac, pero nunca la entregó al grupo, a pesar de irle perfectamente al nuevo estilo que la banda había decidido tomar. Aunque en realidad, este disco podría ser uno más de los Mac. El estilo más rockero y rompedor de los discos en solitario de Nicks no está demasiado presente salvo en contados ejemplos, lo que sí tenemos es ese pop mágico, que roza el folk con esas atmósferas tan especiales. "In your dreams" es otra gran melodía, un medio tiempo que te arrastra con la cálida voz de Stevie. "Annabel Lee" es una nueva revisión del poema de Edgar Allan Poe, muy diferente a la versión que había hecho Radio Futura allá en los 80. Mucho menos oscura que la de los Auserón, quizás más optimista. Me sigue gustando más la de Radio Futura, desde luego. Hay momentos con demasiadas reminiscencias al pasado, quizás un poco desfasadas, como "Wide Sargasso Sea", y quizás alguna más. Las hay más rockeras, como "Ghosts are gone" con un potente riff. Otras evocadoras como "New Orleans" o "Italian Summer". En general, un disco de gran calidad, que quizás no llegue a los grandes momentos de los Mac, pero que nos recupera a una Nicks en grandísima forma.




lunes, 9 de mayo de 2011

He visto Lesbian Vampire Killers y no tengo ninguna justificación válida

Depende del momento:
a las 18h00 un martes: 2/10
a las 2h00 un sábado: 8/10
Vamos a ver. Vamos a ver, pero ver de verdad. Pongamos que tengo 15 años. Pongámoslo así. Y nos juntamos unos colegas a ver una peli que acabamos de sacar el videoclú....?....uy, qué antiguo por Dios! Pero para hacerlo más casposo, vamos a poner que hemos sacado un par de pelis del videoclú tipo esta Lesbian Vampire Killers (2009) y alguna seria para culturizarnos, tipo no sé, Frost-Nixon o algo así. ¿A quién quiero engañar? Sería Frotte-Nichon en todo caso (ojo al juego de palabras totalmente gratuito que acabo de hacer, para denuncia). El caso es que tenemos aquí la oportunidad de ver una película de vampiros, señoras de maravilloso ver junto con dos héroes marginales cuya vida se va al garete. Eso, según mis cánones clásicos, es una película como dios manda, pardiez.



¿La historia? Sí, el argumento. La idea que da pie a semejante disparate. Tenemos a Jimmy (Matthew Horne) y a Fletch (James Corden). Dos amigos cuyas vidas no parecen estar yendo muy bien. El primero, Jimmy, es un calzonazos sin remedio que ha sido abandonado una y otra vez por su manipuladora, pero atractiva y sexualmente muy activa novia Judy. Por otro lado, Fletch ha vuelto a ser despedido de un trabajo, esta vez de payaso. Sus espectaculares vacaciones en Ibiza (so british) no podrán llevarse a cabo así que, mientras deciden emborracharse en un pub, Jimmy decide que la suerte y la aventura les guíen en su nuevo destino. ¿Y cómo? Es facil adivinar, estamos en un típico pub inglés. No va a ser jugando al mus. Unos dardos que eso siempre queda bien con la cámara detrás así como si lo persiguiera (mis conocimientos de ciencias visuales llegan hasta ahí). Y vemos como el dardo en cuestión va tomando la curva infernal que le llevará hasta el pueblo de Cradway, en Norfolk. El peor sitio del mundo para ir a ligar, aparentemente. La mera, mera, mera campiña inglesa en todo su esplendor y hedor. El lugar soñado de todo fanático del trekking. Con caminos abandonados, pubs llenos de hiedra donde hace años que no ha entrado un extraño y con todo tipo de animales muertos y aparentemente disecados (o, ¿es al revés?), por dios, ¿estos chicos no han visto "Un hombre lobo americano en Londres"? Todo pinta muy mal hasta que llegando a uno de esos cuchitriles en forma de pub (esto no es Merlott's ni el pueblo es Bon Temps), aparecen cuatro jovencitas con poquísima ropa deseando pasar un buen rato por esos lares. Eso sí que es una señal del destino para el joven y ardiente Fletch. Lo malo es que no saben que el pueblo está maldito. Claro, como no va estar maldito un pueblo así. Resulta que tropecientos siglos antes, había allí un demonio vampiro en forma de deliciosa mujer llamado Carmilla. La señorita en cuestión se dedicaba a matar a todo humano que veía, macho claro. Porque a las mujeres las convertía en vampiros y en sus amantes. Ya que estas vampiras eran todas lesbianas. Et voilà el título tan sesudo de esta obra fílmica, digna heredera del expresionismo alemán de Murnau. Pero entonces llegado un valiente guerrero de las cruzadas (ojo, que he puesto voz a lo Constantino Romero para impresionar) contempla con horror como su propia esposa se convierta en la novia de Carmila, por lo que decide vengarse crando la espada con forma de pene bendecida por no sé quién y que tenía el poder de matar al bicho. Cuando está a punto de matarla, Carmilla le suelta la maldición del siglo. Todas las mujeres del pueblo se volverán vampiros (lesbianos) a los 18 años de generación en generación, hasta que el último descendiente del duque o conde,  no me acuerdo, llegue al pueblo y tenga sexo con una virgen. Claro. Así, Carmilla volverá a la vida y todo se irá a tomar viento. Apocalyspe Now. La mata, por supuesto. Eso son chorradas parecidas a las que te dicen las señoras gitanas cerca de la mezquita de Córdoba....pero la profecía era verdad. Y a que no sabéis quién es el descendiente del (ahora sí) barón Wolfgang Mclaren????? Pues ahí tenéis la película.


Y ahí me imagino yo todo adolescente con estas chicas tan sensuales y este guión pésimo ... sería un disfrute absoluto. Aquí tenemos vicarios con hijas encendidas deseosos de matar al demonio, vampiras en celo deseosas de alimentarse y que al morir explotan dejando como único resto una sustancia gelatinosa blanca...y la silicona de sus implantes. Un ambiente pseudo-tenebroso que recuerda más a The monster squad que a  Shaun of the Dead. Diálogos alocados con poca gracia basados en el tamaño de los pechos de las chupópteras y en la gracia que hace usar frases como "to suck my stick". Luego está el uso de la cámara lenta sin verguenza alguna, hay que pillar cacho. Para eso la mejor película que he visto ha sido Bitch Slap (o Perras furiosas, como la llamaron aquí...sin comentarios), donde sí tiene sentido, aquí está hasta mal hecho. La peli es para pegarse un tiro en la pierna porque llega a desesperar. Jamás pensé que habría peores vampiros que los de "Crepúsculo"....y sigo pensando que no los hay. Éstas tienen más gracia. Nunca me llegué a reír del todo, aunque ese estilo pulp del principio totalmente copiado de las películas de Guy Ritchie, más que de Tarantino o Robert Rodríguez y esa alocada presentación de personajes por los cuales no sientes ningún aprecio y deseas su desaparición de la forma más gore posible tiene su aquel. Hay algún chiste bueno. Aunque bueno el final es indigno de una película para mayores de tres años. No es la peor que he visto en lo que va de año, ya que tengo unas cuantas en mi haber tipo Bitch SlapDoghouseDance of the dead y otras del estilo que son igualmente funestas. En definitiva, una película que no aspira a ser "Drácula de Bram Stoker" (aunque algo hay copiado) pero que tampoco da lo que prometía, el sexo brilla por su ausencia, no hay nada de sangre y la historia es malísima. Ahora, no os penséis que voy a pasarme a ver un ciclo de Bergman así como así, ¿eh?


Así proponen ellos un giro en los acontecimientos. Al menos "Woman" de Wolfmother está bien empleado....




P.D. Por supuesto, yo solamente he puesto esta crítica en mi blog para atraer más visitas provenientes de los hotlinks, pero nunca lo reconocería abiertamente. Soy un bloguero con una reputación.