Miopes

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miércoles, 20 de abril de 2011

Recordando a Thunder, esos vecinos tan majos (II)

Tras los dos primeros albums, Thunder había cogido ya un status dentro del Hard Rock. Se prepararon para un tiempo de descanso bien merecido tras tres años de actividad frenética, sin dejar de dar pequeños conciertos incluso benéficos para CRISIS, una asociación benéfica para los Sin Techo.  Lo dicho, Thunder era un grupo de tíos majetes. Lemmy no hubiera estado muy orgulloso de ellos. Entretanto, se encontraban preparando el nuevo disco, su tercero y que debería encumbrarlos a lo más alto. Todo iba muy bien, concierto por aquí y por allá, gira con Bon Jovi, con Van Halen, con Kings X (¿alguien se acuerda del chico con el pelo de Mohicano?), entrevistas varias en los States, lo cual auspiciaba un éxito moderado pero éxito al fin y al cabo....pero "Behind closed doors" salió en 1995, a pesar  de haber sido grabado casi un año antes. Y todo había cambiado.

Así estaba el panorama en 1995, por si alguien no se acuerda. Era el año de "In Utero" de Nirvana, el disco debut de los Blind Melon, los Dinosaur Jr. con su "Without a sound", se estrenaba el chavalín Beck con "Mellow Gold", disco debut también para Garbage, Radiohead con "The Bends", The Smashing Pumpkins con "Mellon Collie and the Infinite Sadness", era el año del Astro-Creep 2000 de los White Zombie, ¡el "Demanufacture" de Fear Factory!, Oasis y Blur peleándose, el disco debut de Alanis (el de debut de verdad, quiero decir), y luego estaban la resaca de los Pearl Jam, Alice In Chains y Soundgarden. El Grunge estaba aquí y las camisas de cuadros marcaban tendencia. Si hasta Dokken ("Dysfunctional") y Skid Row ("Subhuman race") hacían guiños a esta nueva realidad. No digo que sean malos discos los citados previamente, al contrario, auténticas joyas, pero Thunder no estaban bien posicionados.


  • "Behind closed doors" (1995)
5/10
De este disco, que me compré inmediatamente, no tengo un buen recuerdo. Me aburría soberanamente, parecía que el grupo tocaba desganado, como sabiendo que tenía la batalla perdida ante el contexto que les había tocado vivir. En efecto las canciones carecen de magia, no tienen salvo pequeños destellos, la entidad de los temas del "Laughing...". Ya comenzando por "Moth to the flame", se ve que algo ha cambiado y no para bien. En general el disco es mediocre, sin momentos de creatividad, casi parece un disco para cumplir el expediente. No te emociona en ningún momento y no se deja escuchar demasiadas veces. Está "'Till the river runs dry", clásica balada donde poder lucirse, y poco más. Una pena teniendo en cuenta el tour tan tremendo que habían hecho por el Reino Unido y el resto de Europa y que tanta repercusión había tenido. Una decepción.

Pero la banda sigue girando y siendo cabeza de cartel en varios festivales de segundo orden pero aún así importantes. Un cambio de manager conlleva también la salida de EMI y su correspondiente "Best of" para   finiquitar. Ahora firmarán sus discos con Castle Communications, con lo que sus discos serían publicados ahora por Raw Power records. Se veía un grupo triste, con la salida del bajista Mikael Höglund, afectado claramente por el nuevo orden en el rock, sobre todo en los Estados Unidos, ya que en Japón siguieron teniendo algún éxito. Su nuevo disco seguiría la línea del anterior.

  • "The thrill of it all" (1996)

6/10
Un disco raro. Muy interesante en un principio para los viejos fans, con una fantástica producción y bueno, toda la carne en el asador, lo que no sé es si también estaba la inspiración. En una banda en la que no parecía haber problemas internos que alimentaran la polémica, salvo quizás ese posible fichaje de Luke Morley por David Coverdale para Whitesnake, sus discos resultaban perfectos en cuanto a la ejecución, pero no terminaban de emocionar. De este disco me quedo con el single "Don't wait up" y esos coros ochenteros más propios de Huey Lewis and the News y "Something about you", medio tiempo más cercano a los Gin Bossoms o Goo Goo Dolls que a una banda de Hard rock de corte tan clásico. Lo demás, no es que esté mal, estamos hablando de un grupo de músicos bastante talentosos y sobre todo, de un genial cantante como era Daniel Bowes. Pero este disco no sirvió para enganchar nuevos seguidores, más bien al contrario.


  •  "Giving the game away" (1999)
5/10
Con una base de fans bastante reducida, pocos se esperaban algo así tras su triunfal inicio, y sobre todo cuando estamos delante de una banda de músicos de verdad, no un producto prefabricado, los Thunder sacaban este "Giving the game away" para celebrar su décimo aniversario. Los rumores hablaban de una separación tras el tour del disco pues ya parecía que la propia inercia les llevaba a tomar esta decisión y seguir por otros derroteros. Como single salió la versión de "Play that funky music". No les pega mucho la verdad, y la canción resulta pesada. Pero el resto del álbum no está mal. Son medios tiempos y baladas en su mayor parte, pero son canciones mucho más profundas que en el disco anterior. "Time to get tough" (será el signo de los tiempos) y "Rolling the dice" son mis favoritas. Las demás, sin estar mal no me dicen gran cosa. Pero se puede escuchar con deleite, sobre todo si se aprecia el trabajo bien hecho y la maestría de estos trabajadores del hard rock más bluesy. 

Durante dos años, la banda se separó por "fuerzas externas al grupo". Cada uno siguió su camino, carreras en solitario, músicos en otras bandas...lo típico, vaya. Hubo una gira de despedida que tuvo un éxito arrollador, con lo que más de uno se lo pensó. Pero aún así, mantuvieron su palabra y Thunder se separó en el 2000 tras once años de luces y sombras. 


River of pain (de "Behind closed doors")

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