Miopes

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lunes, 25 de abril de 2011

Locke & Key: Welcome to Lovecraft

Empecé a leer “Locke & Key” tras enterarme de su salto a la televisión en forma de serie. Está bastante avanzada así que no tardará en estrenarse. Hasta entonces, la obra de Joe Hill había pasado bastante desapercibida para mí, reconozco no tener ni idea de quién era ese buen señor, hasta que he descubierto no sin cierta sorpresa que era el vivo retrato de su padre, es decir, Stephen King. Su gusto por lo sobrenatural y las historias truculentas es una impronta familiar que no se puede negar. De hecho, Joe Hill ha seguido los pasos de su progenitor, quizás de una forma más sutil, pero igual de efectiva en relatos breves y novelas como "El traje del muerto". En cuanto a Gabriel Rodríguez, pues tampoco lo conocía la verdad sea dicha. Este ilustrador chileno, arquitecto reconvertido en dibujante, que está nominado a tres Premios Eisner por su trabajo en Locke & Key, ha tenido una serie de trabajos anteriores reseñables, pero es con esta premiada colaboración con Hill con el que ha tenido un éxito más rotundo. Hasta entonces destacaba por sus trabajos con la serie basada en el CSI, Transformers, G.I. Joe e incluso alguna colaboración cinematográfica con Robert Zemeckis.

A continuación voy a hablar de la historia, algún spoiler caerá.

“Locke & Key: Welcome to Lovecraft” es el primer volumen de la serie y supone un inicio brutal e inesperado. Si bien desde las primeras viñetas uno puede comprender que la violencia va a estar presente, el desarrollo de la historia es mucho más tenebroso de lo que parece. Los Locke son una familia aparentemente normal, formados por el matrimonio Rendell y Nina, y sus hijos Tyler (Ty), Kensey y el pequeño Bode.  Un día de verano son atacados por un par de chicos, alumnos de Rendell en el instituto local. Rendell es asesinado por los atacantes, pero finalmente Tyler y Nina consiguen reducir a estos, matando a uno de ellos e hiriendo de gravedad al segundo, Sam Lesser, que será llevado a una especie de correccional. Tras esta desgracia, los Locke deciden mudarse a la vieja casa familiar en Lovecraft, Massachusetts. El nombre de la casa es uno de los que da título a la serie, the Keyhouse. Poco más tarde irán descubriendo secretos en una casa con demasiadas puertas cerradas, misterios en pozos escondidos y secretos que gritan por ser revelados. La historia de violencia pasa poco a poco a convertirse en un historia de terror sobrenatural con tintes de drama familiar e incluso social, gracias a los flashbacks que nos hablan del “making of” de un asesino en la piel de Sam Lesser. La historia me atrapó completamente. Hill crea una historia oscura y sin demasiadas concesiones sobre el horror en las escenas cotidianas impregnado más que salpicado de lo sobrenatural en un contexto realista. La trama se va desarrollando a partir de una serie de flashbacks que junto con los sueños más o menos premonitorios,  nos van explicando la deriva de los personajes y el por qué de sus reacciones y actitudes. Una muy buena historia, Hill maneja el tiempo narrativo con una gran habilidad proporcionando la tensión necesaria a cada capítulo hasta el gran clímax final. Otro punto a tener en cuenta en la historia es la excelente descripción de los personajes, su situación al inicio y al final de la historia e incluso su evolución. A esto a ayudado de forma notoria la gran aportación del dibujo de Gabriel Rodríguez, logrando transmitir todas las emociones que el texto requería sin caer en un excesivo dramatismo.
El dibujo de Rodríguez, por tanto,  también me ha gustado. Si bien me parece demasiado realista para una historia como ésta, considero que el trabajo del chileno es más que notable. Hay ciertamente algunas viñetas donde la expresión de los personajes es ejemplar. Me ha gustado especialmente el último capítulo con ese uso de las sombras y como resalta la sangre como una parte más de la historia. Es decir, a pesar del claro enfoque   fantástico de la historia, el dibujo te ayuda a no despegarte de ese mundo real lo que hace que entiendas lo que está pasando como algo cercano y por tanto, posible. El terror en lo cotidiano, clásico de los últimos años.



Por supuesto, el pueblo o isla de Lovecraft no existe en Massachusetts ni en ningún otro sitio que yo conozca. Se trata de un guiño al gran maestro del terror como es Howard Phillips Lovecraft, que nació en Rhode Island y vivió gran parte de su vida en Nueva York, pero que situó muchos de sus ciudades imaginarias en el estado de Massachusets.

P.D. No sé si la elección de "La Tempestad" como obra para representar por el joven padre de Tyler y su "amigo" Lucas Caravaggio fue accidental. Es una historia que trata sobre el falso encanto de vivir en una colonia, una isla con una personalidad propia (tipo Lovecraft), donde se hace difícil distinguir al hombre del diablo (Dodge), donde se crea unas extrañas relaciones entre maestros y siervos (como se verá sobre todo en el segundo volumen), y los sonidos misteriosos que envuelven la isla de La tempestad se pueden aplicar también a Lovecraft y sobre todo a the Keyhouse.  Aunque claro, las conexiones con otra isla con mucha personalidad propia y los Otros también son muy claras.

Otros bloggers que le han echado un vistazo a este Welcome to Lovecraft...
Los eternautas
Fran G. Lara
Lady Bohème
Marguis y sus insensatos en MoriaCity


2 comentarios:

marguis dijo...

Yo lo descubrí el año pasado y me encantó.
Me gusta sobre todo como tarta a TODOS los personajes, buenos y malos, sabes todos los detalles de su caracter y sus vidas... así si les pasa algo te horrorizas mas, un sistema que ha copiado de su padre, que cin dos pinceladas ya ha descrito a alguien que dos minutos después muere... No me he leido El traje del muerto, pero todo el mundo me dice maravillas de él. Algún día caerá seguro.

Aquí mi reseña por si te interesa: http://moriacity.blogspot.com/2010/12/locke-key-bienvenidos-lovecraft-joe.html

Saludos

Antò dijo...

Hola Marguis, pues fíjate que había buscado en tu blog alguna referencia a este comic y no la había encontrado, lo debí mirar mal... Cuanta razón tienes con lo de los personajes, están perfectamente dibujados (aparte de que la gracia sea esa en una novela gráfica). He incluido tu reseña en "otros comentarios". ¡Un saludo!