Miopes

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sábado, 5 de marzo de 2011

Premios para qué os quiero...

De vez en cuando le llegan a uno diferentes correos electrónicos animándote a participar en encuestas varias. Una de las que me ha llegado ahora es para participar en los Premios de la Música de este año. En la web podréis ver todas las nominaciones, tanto las generales como las específicas de cada estilo musical. Suelen ser unos premios bastante democráticos. Los aficionados y profesionales varios dentro del mundillo tienen la oportunidad de elegir sus candidatos y por tanto, los mejores del año. 
No voy a participar. No es que tenga nada en contra de los finalistas, salvo quizás el caso de Dani Martín, que considero de lo peor que hay en este país, y más con su canción "16 añitos", una de las pocas que ha conseguido darme vergüenza ajena. Por supuesto no voy a poner un enlace. Faltaría más. Ya bastante tiene en todas esas cadenas al servicio de las discográficas que se encargan de poner una y otra vez las canciones más sosas del mundo. 

Pero quiero de verdad pensar que algo raro pasa en este país cuando los tres mejores discos "generales" del año son : "15 años" de Pastora Soler, "Para no verte más" de M-Clan y "A veces cuesta llegar al estribillo" de Rosendo Mercado. No quiero que se me malinterprete. No me parecen malas opciones teniendo en cuenta lo que había por ahí, ha habido un verdadero consenso. Aún así, la música elegida es más que conservadora y da la impresión que no se puede hacer en este país nada que se salga de lo habitual y tener una recompensa por ello.

Entonces...¿qué sentido tiene hacer una selección de la "mejor" música del año? Me refiero, seguro que se podría hacer una gran fiesta celebrando un año de artisteo patrio sin necesidad de decir lo que está por encima o por debajo de algo. Pocos van a estar de acuerdo, cualquiera que sea el ganador. Y lo peor, es que a nadie le va a importar demasiado. 

Sí, ellas también ganaron premios....


Realmente, todo esto es un preámbulo para mi pregunta final. ¿Para qué sirven los premios? Hace una semana, los Oscars repartieron su justicia premiando al que tenía todas las papeletas para ganar, no al que más gustaba a los espectadores, que en eso estaban más divididos. Parece que ya teníamos en nuestra cabecita un esquema sobre el posible ganador, aunque todos hayamos disfrutado más con otro tipo de película. Entonces, ¿los premios sirven para demostrar a todos qué exactamente? ¿Qué eres el que más ha vendido? Para eso están otro tipo de reconocimientos más crematísticos, supongo. Quizás, ¿para demostrar que eres el mejor? Y cómo es eso humanamente posible, quizás sea fácil saber quién es el mejor del año, no sé, deshaciendo nudos marineros. La velocidad y la maña se pueden cuantificar. ¿Pero cómo se puede valorar algo tan subjetivo como el valor de una obra artística, sea ésta musical, cinematográfica, pictórica o literaria? De acuerdo que una comisión de expertos se pueden reunir y decidir qué películas o discos son los mejores, pero eso puede tener un sentido en un festival, pero ¿cómo se puede medir la calidad de una sóla obra cinematográfica en relación con otras miles? ¿Quién las ha visto todas? Sólo el tiempo pone las cosas en su sitio, los premios de hoy pueden convertirse en sonoras meteduras de pata en el futuro. No, los premios son simplemente una pantomima sin sentido que se podría reducir en estos tiempos de escasez a unos canapés, un par de chavales tocando la guitarra en un rincón, y una maratón de monólogos de Shakespeare en clave baturra.

2 comentarios:

Andrés dijo...

Tienes mucha razón en esta reflexión, el arte es subjetivo y no puede ser valorado, sino sólo sentido y analizado desde un punto de vista personal.

Los premios más bien podrían tener hasta una finalidad de marketing, y muchas veces son injustos, siempre parten de unos nominados ¿y quién eligió a esos nominados? ¿dónde quedan entonces todos sus compañeros de profesión?

Yo creo que para medir la calidad de una obra, se debe tener en cuenta el gusto de la gente. Por ejemplo, el que más vendiese en discos y el que más recaudase en taquilla.

No sé si esto sería justo, quizás es simplemente una tontería y aun así sigue siendo injusto porque no existe obra mejor que otra, pero al menos tiene el premio de más gente interesada en una obra: canción, película, actor o actriz...

P.D. Coincido con lo de Dani Martín, no lo aguanto y esos tonos de voz que hace (parece que últimamente más) me dan vergüenza ajena, es como si se riese de la gente. Cualquiera diría que mantiene un pulso con su público: "a ver cuánto aguantan mientras yo pongo cada vez voces más raras".

Antò dijo...

Cuando se dan premios por mayor número de ventas o más asistencia en conciertos, o algo que realmente se pueda cuantificar me parece correcto. Esté o no de acuerdo, las cifras no se pueden cambiar. Pero es que parece que la mayoría de los premios responden a intereses de lo más variado y siempre cerrándose en un grupo más que selecto. En cuanto al sr. Martín. Bueno, creo que ha habido más gente este año que ha hecho cosas mejores, pero de largo. Pero así son los premios de la industria que se dicen no?