Miopes

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martes, 11 de enero de 2011

Dame pantalla grande y déjate de tonterias

  Escuchando como siempre de buena mañana el gran programa Hoy empieza todo de Radio 3, he escuchado una entrevista con el responsable de Phenomena (no recuerdo el nombre, lo siento). Un proyecto muy pero que muy atractivo que consiste en proyectar en sesión doble películas clásicas de los 70 y los 80 en pantalla grande, como Dios manda. Esta fantástica idea tiene lugar en el Cine Urgel de Barcelona, al parecer uno de los pocos cines, sino el único, que queda que todavía conserva ese aspecto tan característico de los cines de los ochenta, con esas butacas, ese olor y ese telón. Ese telón. Ese telón que se abría para ver la proyección. Dándole a la película el valor que se merecía, coño. Que algunas veces vas al cine hoy en día y estás al móvil, a las palomitas, a los asientos ergonómicos, a las gafas 3D ultramaravillosérrimas, y luego empieza la película y ni te enteras. Entonces tenemos este proyecto Phenomena que se dedica a proyectar sesiones dobles tipo "Indiana Jones y el templo maldito" y luego "La cosa". En VOSE además. Yo recuerdo haber asistido a esas sesiones dobles en el cine de mi pueblo, como ya conté en una entrada anterior. Todavía en los cines de verano puedes tener una de esas. Es algo fantástico. Tienes tu sesión doble preparada, tienes tus palomitas, o tu bocadillo de calamares con tomate, tus ganas de pasártelo bien con una historia que seguro que te encanta. Déjate de ver defectos de raccord, de actores hieráticos y de réplicas absurdas...tu vas a disfrutar y eso no te lo quita nadie. Es cierto que este tipo de proyectos vienen muy bien para treintañeros y cuarentones soñadores o directamente frikis, que el veinteañero medio te dirá que si no pones 2 fast to furious pues que no está tan interesado. Este proyecto parece que busca como objetivo aquellos que prefieren ver la TRON original antes que este TRON: Legacy. Aquellos que se aburren viendo Avatar pero lloran de emoción cuando ven Krull o Willow antes que El Señor de los Anillos. 


Todas estas iniciativas me dan mucha envidia, la verdad. Sé que hay algunas ciudades que proyectan cine clásico continuamente en ciertas salas más o menos alternativas, en España no es habitual y con la desaparición de los cines es aún más complicado. Pero es que no hay como entrar en una sala, con ese determinado olor, qué importante es el olor. Alguna vez haré un post sobre el sentido del olfato que es tan importante para nuestros recuerdos. Lo dicho, el olor de la sala, el tacto de los asientos, la gente que habla y suelta sus desvaríos hasta que empiezan los títulos de crédito y ahí todo el mundo pendiente de la historia que nos van a contar. No se puede comparar a la mejor televisión que tengas. El ir al cine y ver una película que te pueda emocionar, en un cine que te sientas cómodo, protegido, al resguardo de cualquier distracción que te impida meterte en la historia, involucrarte hasta quedarte sin uñas, soltar esas lagrimillas. Es una ceremonia. Y ese acto quasireligioso se puede adulterar, se puede manipular, se puede copiar ... pero no se puede igualar. En mi ciudad es imposible que eso pase. Quizás alguna sesión en la universidad, o en alguna sala polivalente...pero no es lo mismo. Una sala de cine es una sala de cine. Deberían ser Patrimonio de la Humanidad, maldita sea. 

Alguna vez, ya en tiempos más recientes, he tenido la oportunidad de ver algún que otro clásico en pantalla grande. Y la experiencia me ha encantado. Cuantas veces habré visto Alien o Blade Runner, incontables. Cuando las vi en el cine, las vi casi como si fuera una película distinta. Y el cine negro en pantalla grande, el cine clásico de los 40 y 50 en cine es fantástico. Vi Sed de mal hace unos años y me pareció la mejor película del mundo. Todo el mundo debería ver sus películas favoritas en un cine, con toda la parafernalia que cada uno guste. En el blog de Hoy empieza todo pedían a los oyentes su doble programa favorito. Yo me conformo con pedir qué películas clásicas o clásicas recientes te gustaría ver en la pantalla de un cine. Es casi como decir qué grupo de la historia te gustaría ver en concierto. Yo he visto videos de Bon Scott claro, pero daría lo que fuera por verlo ahí en directo cantando de Girls got rythm. Traer al bueno de Bon es, de momento, imposible, pero lo de traer clásicos a la pantalla de algún cine no debe ser demasiado difícil, y seguro que bien publicitado tendría su público. O lo mismo no.


Vamos a pensar que sí, que hay un cine por aquí que está dispuesto y pide ideas para ofrecer una sesión semanal con películas que ya hace tiempo que no están disponibles. Se me hace la boca agua. Vamos a ver yo empezaría por esa película que es de 1990 pero parece sacada de 1940, que no es otra que Labios ardientes, con Don Johnson (hey, sin reirse), Virginia Madsen y una jovencísima pero muy sexy Jennifer Connelly. Una película que respira sexo, tabaco y blues. Otra que me encantaría ver es La carrera del siglo, esa divertida locura con un Jack Lemmon genial y un elenco de actores fantástico. Lo que se llama una comedia épica. Igualmente iría corriendo a ver Golpe en la pequeña china, en un doble programa con 1997: Rescate en Nueva York. Qué gran tarde John Carpenter dirigiendo a un Kurt Russell en estado de gracia. Pero acaso no sería también fantástico ver El castañazo, con un Paul Newman realmente divertido en la mejor película sobre hockey hecha nunca?? Y Calles de fuego? Como me gustaría tener la oportunidad de ver esta opera rock situada en unos 50 imposibles contienen los sueños de todo mitómano. No he tirado por la intelectualidad precisamente, pero es que ahora estamos hablando de recuerdos de juventud y en aquella época Kurosawa y Fassbinder no estaban entre mis favoritos. Podría seguir y seguir, pero como sé que no va  a poder ser tendré que conformarme con hacerme una pequeña sesión en casa mientras veo la nieve caer. 


4 comentarios:

Fran G. Lara dijo...

Yo también escuché el mismo programa ayer y pensé que era una estupenda idea. Programas dobles de películas clásicas de los setenta y ochenta, wow, se me ocurrieron un montón. No sólo pesa en esto la nostalgia, sino también la posibilidad de volver a ver buenas películas en un formato adecuado.

Ana dijo...

Pues abre bien el oído y mira a ver si te enteras de si se anima algún cine aquí en Madrid a hacerlo...

Antò dijo...

Estoy de acuerdo Fran. No son pocas las ocasiones en las que me he imaginado ver alguna película en el formato en el que fue pensada. Lo que no deja de ser cierto es que cada vez es más difícil y más en las ciudades pequeñas donde uno vive.

Ana en Madrid seguro que hay sesiones especiales, allí hay de to' y en abundancia. Está la filmoteca, aunque no creo que pongan Golpe en la pequeña China.

Andrés dijo...

Imagino que el dinero es lo único que impide realizar esto, o no sé, lo mismo bien encaminado, se forran.

Recuerdo haber ido a ver Alien 1 por su 25 aniversario al cine y disfruté como un enano, pero eso sí, estaba casi solo en la sala.

Deberían rescatar y publicitar esta clase de cine, el cine de verano, el autocine y todas estas cosas, que le dan una magia especial al visionado de la película.