Miopes

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viernes, 24 de diciembre de 2010

Déjame entrar, el vampiro sin encanto

Ayer por fin tuve el tiempo, la paciencia, las ganas y el ánimo de ver   Déjame entrar (Låt den rätte komma in, 2008). Y digo todo eso porque siendo como era algo que me podía interesar, nunca había encontrado el momento. Presentía que para ver esta producción sueca hacía falta una atención y un estado de ánimo determinados, no como para los últimos productos que me estaba tragando sin piedad, la mayoría de ellos bastante vacios por cierto. No suelo tampoco comentar muchas películas aquí en el blog, aunque sí me guste hablar sobre cine o sobre el placer de ver una película. Sólo quiero comentar aquellas películas que me hayan llamado la atención de forma especial. Y una de ellas es sin duda esta "Déjame entar".

9/10

Todos sabemos la sobreexposición al tema vampírico que estamos viviendo...o incluso padeciendo. En cine tenemos todo tipo de revisiones, algunos muy dentro de la norma, que intentan sobre todo mantener del atractivo del vampiro atractivo, seductor pero de alma oscura e implacable, y otras más iconoclastas que quieren jugar con el género y con la "libertad" que da el cine independiente, para crear una nueva imaginería aunque ciertas convenciones que la puedan incluir en el género. Éste puede ser el caso de "Déjame entrar", aunque me venían sobre todo a la mente algunas como El ansia o Cronos. Luego tenemos el bombardeo petardo de las sagas tanto literarios como televisivas o cinematográficas de vampiros adolescentes tipo "Crepúsculo" o "Crónicas vampíricas". Estos productos, por más que me puedan parecer más o menos atractivos, no dejan de banalizar el mito del vampiro y de reconvertirlo en una tribu urbana más, que se adapta a la sociedad en la que vive, de la misma forma superficial que los demás. Suelen ser, o son directamente, productos de poco calado intelectual, simplemente puro entretenimiento pasajero y sin sustancia. Una prueba de ello es que un día después de ver "Déjame entrar" no paro de pensar en ella, mientras que tras ver la primera temporada y parte de la segunda de "Crónicas vampíricas" sólo pienso en olvidarme de esos vampiros perfectos y esas víctimas proclives a serlo.
A partir de aquí voy a incluir algunos SPOILERS, así con cuidado. El argumento está basado en la novela homónima de John Ajvide Lindqvist, que también escribió el guión para esta producción. No he leído la novela, pero conociendo a los autores suecos que nos están llegando y viendo el resultado de la película, presumo una novela oscura como la noche. Es la historia de Oskar (Kåre Hedebrant), un chico de 12 años que vive en las afueras de Estocolmo y con una vida bastante desgraciada debido a los abusos constantes que sufre en el colegio por parte de unos compañeros suyos. La primera escena se nos muestra a Oskar en su habitación antes de dormir con un cuchillo en la mano mientras exclama una y otra vez "Grita, grita como un cerdo". Esa noche llega a su bloque de edificios un padre con su hija que parece tener la edad de Oskar.  La chica es Eli (Lina Leandersson), una misteriosa niña morena y de facciones triste que entabla conversación con Oskar una noche en el patio del bloque de edificios, mientras Oskar intentaba manejar su cuchillo contra un árbol. "No puedo ser tu amiga" es la frase que le dice a Oskar, una frase que prácticamente puede resumir toda la película. No tarda mucho en aparecernos la verdadera naturaleza de Eli. Su acompañante, un hombre entrado en años y que practica una devoción por ella inaudita, asesina a un joven en un bosque. Lo cuelga de un árbol bocabajo, como si fuera un animal, para poder extraerle la sangre. Aún no sabemos muy bien para qué es esa sangre, pero Hakan (Per Ragnar) debe huir ante la llegada de unas chicas que están paseando al perro. Esto es otro de los puntos que difieren del resto de películas del género. La muerte del chico apenas se ve, y la escena de la extracción de sangre, si bien impactante, no es visualmente desagradable, no se busca el efectismo puro y duro. Se ve el esfuerzo que el hombre debe hacer para conseguir esa sangre, y el dolor que le causa el perder la sangre cuando es descubierto. Ha fallado en su misión y se siente culpable por ello. Vemos entonces que Eli no tendrá su alimento esa noche, encontramos a un vampiro hambriento (incluso le suenan las tripas lo cual es cuanto menos, sorprendente), que huele mal, que está deteriorado por la falta de nutrición, pero que sin embargo necesita poder ser querido. Eli debe cazar esa noche para poder comer, y mata a uno de los vecinos del pueblo en una escena bastante inquietante debajo de un puente. Es muy interesante el hecho de la caza por parte del vampiro. Volvemos a ver el esfuerzo de matar, no es fácil, y menos para una niña de 12 años. Es el contrapunto a estas escenas que estamos hartos de ver de vampiros que son mezcla de "Flash" y "Hulk", casi imposibles de matar. Aquí vemos un vampiro en sus horas bajas, casi un pordiosero, desde luego un paria de la sociedad.

Por otro lado, tenemos la historia de Oskar. Su vida en el colegio resulta poco más o menos que un infierno, gracias al maltrato que le proporciona Conny y dos acólitos que lo son más por el miedo a que no les pase a ellos, que por el placer de hacer sufrir a otro. Uno no sabe muy bien cual es la verdadera historia de terror, si la del "bullying" o la del vampiro. La crueldad de los muchachos, sea en Suecia o en cualquier otra parte del mundo, hacia el más debil nos extraña, aún habiéndolo visto, o incluso siendo partícipes de ello. Oskar se ve obligado a soportar vejaciones y a estar callado ante la falta de ayuda por parte de su entorno. Unos padres divorciados, una madre que quiere a su hijo pero que no detecta los verdaderos problemas a los que se enfrenta, un padre que quiere aparentar una normalidad que no existe. Oskar no es un niño desnutrido con problemas evidentes, es una víctima silenciosa que sólo piensa en vengarse pero que no tiene las agallas suficientes para plantar cara a sus miedos. En esta situación, Eli será su ayuda y su apoyo.
A partir de ese momento, nos encontramos con la historia de "amor" de los dos personajes. El descubrimiento del cuerpo femenino por parte de Oskar, la negación de su "humanidad" por parte de Eli. Especialemente duro resulta la muerte de Hakan. Este ha vuelto a fracasar al intentar conseguir la sangre de una chaval en el gimnasio del colegio. Una escena de gran tensión, sin música, sin alardes, sólo el esfuerzo de un anciano que intenta satisfacer los deseos de su amor. Sí amor. En un momento dado, vemos como Hakan reprocha a Eli el que hable con Oskar en el patio. Eli mira con cierta ternura a Hakan y le acaricia el rostro, sólo después entenderemos el porqué. Volvemos al momento en que Hakan fracasa de nuevo en conseguir el alimento de Eli. Me encanta esa escena, tirado en los baños del colegio, sabiéndose perdido y temiéndose interrogado decide desfigurarse la cara con un ácido para evitar ser reconocido. Un gesto de amor como pocos. Eli va a ver a su protector, encontramos un Hakan terriblemente desfigurado, que sólo espera que Eli cumpla con su naturaleza, se alimente de él y lo mate. Su liberación finalmente.
La historia de los vecinos tampoco está mal. Las sospechas se suscitan, y asistimos a alguna grotesca secuencia, como la de la conversión en vampiro de una de las vecinas y como es atacada por unos gatos. Esa parte me pareció un poco débil, creo que se salía de la norma de la pelicula sin venir a cuento. No me voy a entretener más en esta parte de la historia. Aunque resulta muy importante para entender el final. De nuevo, ojo, que voy con el SPOILER: Lacke uno de los vecinos, desesperado por la muerte (inexplicablemente había ardido en el hospital cuando la luz del sol entró en la habitación donde se encontraba) decide comprobar sus sospechas y entra en la casa donde duerme Eli. Oskar lo evita y Eli se despierta y mata al vecino. Oskar ha salvado la vida de Eli. Pero Eli decide irse. En la piscina, Oskar es engañado para quedarse sólo. Conney, el matón, está herido en su orgullo ya que Oskar se ha defendido y le ha destrozado la oreja con un palo. Pero Conney ha traido a su hermano y está dispuesto a vengarse. En la directa escena final, vemos la asociación que hay entre Oskar y Eli que vuelve en su ayuda. La escena del tren nos muestra un Oskar en viaje con su amada (escondida en una caja). Se ha convertido en su protector y estarán juntos...¿para siempre?

Destacaría los paisajes. El director escogió una zomba sombría y repleta de nieva a propósito, para evitar el cemtento del extrarradio de Estocolmo. El paisaje y sobre todo, la nieve juega un papel muy importante. En varias ocasiones se juega con el efecto de la sangre sobre el blanco de la nieve, resalta además el aislamiento tanto exterior como interior al que los personajes están sometidos. Por otro lado, es un aspecto hermosísimo de la película. Todos los personajes están muy bien, muy comedidos. Aquí no hay excentricidades ni sobreactuaciones. Estamos ante una película íntima, aunque con escenas de especial violencia en algunos casos. Sin embargo, todo está hecho con un gusto exquisito. Las escenas de desnudos de los niños son muy prudentes, pero sin embargo nos desvelan un aspecto demasiado protegido en las producciones de otros países, que no es otro que la sexualidad de los niños. El descubrimiento de uno mismo a través de la piel de otro. El amor juega un papel vital en esta película, pero eso sí, un amor sin estridencias, sin nudo de regalo ni adornos, sin canción popera de fondo mientras los personajes lloran en su habitación consternados. Toda la película es fantasía, es una fantasía oscura, pero fantasía al fin y al cabo. Yo pondría esta película al lado de obras maestras como "El laberinto del fauno" o "La noche del cazador". ¿Por qué comparla con películas tan diferentes y mejores (sobre todo en La noche del cazador)? En ambas estamos ante un aprendizaje, de nuevo el rito de iniciación que comenté en el post sobre El mito del héroe. En todas estas películas, asistimos a un deseo de narrar de otra manera. De mezclar fantasía y realidad, contando algo espeluznante con el fondo de un cuento de hadas. No hay que olvidar que en Déjame entrar (brillante título por cierto) la historia del maltrato infantil es básica para entender todo el concepto. Salvo algún defectillo en la forma, sólo tengo palabras de elogio para esta producción sueca del 2008. Ahora llega la nueva versión Hollywood (Let me in). Dicen que no está mal. Habría que plantearse la necesidad de un remake con tan poco tiempo de margen, pero bueno eso tampoco es nuevo.

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