Miopes

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domingo, 12 de diciembre de 2010

Cada perriquio se chupe su pijiquio

Hace una semana que estalló la huelga de controladores y se estableció el estado de alarma en España. Yo fui uno de esos que tenía vuelo, y que se canceló. Ha habido un largo debate sobre la conducta de los controladores aéreos, del gobierno, de AENA, de la oposición, de César Cabo y USCA...bueno, supongo que todos estamos más o menos enterados. Yo fui "víctima" de esa huelga encubierta, pero cuando me pasé por el aeropuerto (mi vuelo se canceló cuando estaba llegando allí) y vi el espectáculo delante de mi, pues...bueno...dígamos que me calmé un poco al ver que tampoco estaba tan mal.

Y con todo este asunto de lo injusto o no que estaban siendo los controladores, en lo que ganaban, lo que dejaban de ganar, apareció el tema de la insolidaridad. Et voilà. Lo vi claro. Eso sí que era un tema a debatir.
Una de los problemas que se me planteaba con todo esto era la falta de solidaridad de los controladores y la que tienen tantos otros trabajadores que disfrutan de lo que llamamos "un buen salario". Todos tenemos derechos a protestar por nuestros derechos, y a pedir lo que es justo. Una huelga es un derecho que hemos adquirido y que debemos defender. Faltaría más. Cuando estuve viviendo en Francia, soporté muchas huelgas. De transportes, de profesores, de carteros, de mineros, de taxistas, de todo a la vez...y lo soportaba de forma más o menos paciente. Los servicios mínimos existían y se cumplían. Todo estaba bien explicado y anunciado, aún así perdí trenes y no puede hacer un viaje a España como tenía planeado pero bueno, digamos que formaba parte de los "daños colaterales" de la democracia.

Todo el país está en contra de los controladores, o al menos la mayor parte. Por todas partes encuentro testimonios sobre lo bien que vivían y que eso no podía durar eternamente. Dicen que ese convenio al cual se intentaban aferrar a toda costa fue conseguido de una forma no demasiado lícita y que sus quejas vienen de una situación de excepción absoluta. Los controladores sin embargo opinan todo lo contrario, que están sujetos a los caprichos de AENA y Fomento. Sinceramente, no sé quien puede tener la verdad absoluta y tampoco sé muy bien si algún día se conseguirá saber. 
Pero, ¿por qué nos cuesta tanto entender estas reclamaciones? y otra más ¿por qué a ellos les cuesta tanto entender que los demás no las entendamos? Decía mi padre la siguiente frase "cada perriquio se chupa su pijiquio", o sea, que aquí cada uno se debe ocupar de lo suyo. Y eso es lo que hacemos en este país en cuanto pegamos el salto a puestos más altos, mejor remunerados o simplemente más cómodos. Siempre va a haber algo que podría estar mejor para nosotros, que nos podría beneficiar más. Nos ponemos a reclamar sin tener en cuenta los privilegios que ya tenemos, quizás ignorando la situación que tienen tantos otros trabajadores en una situación realmente precaria. Posiblemente la reclamación que hacemos sea más que justa, pero dentro de nuestra burbuja, porque por muy mal que estemos, siempre habrá alguien peor. Pero claro, eso no nos afecta.

Voy a poner un ejemplo que no sea el de los controladores, ya que está más que visto. Al colectivo que yo pertenezco, enseñanza, se le castiga con recortes presupuestarios, exigencias fuera del horario estipulado, nos piden un trato con los chavales que podíamos atribuir a un psicólogo en vez de a un educador...tantas y tantas cosas con las que no cuentas cuando te pones delante de unos chavales. Las quejas que yo oigo son contínuas y constantes. He oído compañeros que se han quejado amargamente por tener que ir un lunes a trabajar, cuando no era lectivo, ya que las vacaciones comenzaban el martes. Encima ese lunes iba a ser más de reuniones, de leer el periódico y de tomarse unos aperitivos. Ese tipo de quejas se me hacían impensables hace unos años cuando trabajaba en el sector turístico y debía trabajar fines de semana y fiestas de guardar, echando horas extras a destajo y sin pagar. Quizás por eso no encuentro un motivo para quejarme, tengo demasiado presente mi vida anterior. Nuestro gran problema sigue siendo el mismo después de mucho tiempo, somos incapaces de empatizar. La perspectiva no es algo que tengamos en nuestras prioridades y simplemente, nos preocupa nuestro ahora. Sentido común, señores, sentido común.





4 comentarios:

Ana dijo...

Mira qué diver, pues yo también estaba atascada en Barajas.
Y estoy hasta los webs de los controladores no porque no entienda su queja: si hacen más de 40 horas semanales está mal y deberían contratar a más gente. El problema es que ellos quieren hacer esas horas porque se las pagan a cojón... y la rebaja no les ha gustado.
Ahí es donde yo me quejo, que un colectivo pueda poner en jaque no sólo a un país sino a casi un continente me parece más que fuerte.
Ahora, que el que salió ganando fue Alsa (y Renfe también, o sea que todas esas pérdidas por un lado se cubrieron por otro). Moraleja, los que perdimos, como siempre, los pardillos.
Ainssss, qué cruz de país...
Ahora, que desde que me he enterado que Miguel Ángel Revilla se presenta a las nacionales veo un poco más cerca la luz del final del túnel :P

Antò dijo...

También te tocó a ti ajo y agua en el aeropuerto?? Pues vaya. Espero que te hayan devuelto todo, a mi de momento ná de ná. Quería hacer un post amable, pero es que últimamente me están tocando las narices. Ahora la culpa la tiene AENA o anea como digo yo, y ellos ni se movieron del puesto. Encima ayer dijeron que alguno de esos sinvergüenzas se ha metido 150 millones de pesetas en dos años....Miguel Ángel haz justicia!!!!!!!!

Andrés dijo...

Pues a riesgo de no empatizar con este sector, creo que deberían haber miles de huelgas continuamente en muchos sectores.

¿Qué me dices de la mujer que se levanta a las 5 de la mañana para trabajar en un hotel donde cada vez hay más recortes y trabajan como auténticas jabatas? Luego encima se tienen que encargar de una casa y una familia, y seguramente por un sueldo irrisorio.

Yo trabajé desde los 14 años en un supermercado cargando pesos 12, 13 ó 14 horas de manera intensa, trabajando todos los festivos, domingos, día de año nuevo, Nochebuena, Navidad, etc., por eso me parece ridículo que un sector que considero "acomodado", monte un pitote con tanta huelga, este verano ya hubo una ¿no?

Existen muchas personas en España trabajando muchas horas por un sueldo mísero y nadie les ampara. ¿Por qué existe esta injusticia? Desde luego, no quiero empatizar de esta manera.

Y ojo, que sé que mi postura no es correcta del todo, pero prefiero defender a una gran mayoría que está hasta los fletes de trabajar en España sin quejarse, y por un sueldo mísero.

Saludos.

Antò dijo...

Andrés eso es justo lo que intentaba decir en la entrada. Debemos respetar los derechos de los trabajadores, pero ellos deben cumplir con sus obligaciones, y sobre todo cuando vemos las desigualdades sociales que hay en este país. Por mucho que queramos entender a esta gente, no aguantan ninguna comparación con nadie. A mi lo que más me irrita es que en las próximas vacaciones volverá a ver un colectivo (pilotos, controladores...) favorecido que quiere serlo aún más y que secuestrará al resto. Por lo que cobran los controladores yo podría pagar mi casa en un año y el dinero que me sobraría sería más o menos lo que yo gano...No es justo y unos pijos engreidos en la tele no nos van a convencer de lo contrario.