Miopes

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domingo, 21 de noviembre de 2010

El mito del héroe

 We can be Heroes

We can be Heroes

We can be Heroes
Just for one day
We can be Heroes
We're nothing
And nothing will help us
Maybe we're lying
Then you better not stay
But we could be safer
Just for one day 



Hagamos un ejercicio de reflexión, de ésos que nos gusta hacer de vez en cuando. Pensemos en todas las películas de héroes, superhéroes o simplemente personas normales que son obligadas a convertirse en defensores de ellos mismos o de alguna causa. Pensemos en ellas. Podemos hacer algo parecido con todos los cómics, libros, series o simplemente con la historia que nos acaban de contar mientras tomábamos café. Sí, la de aquel tipo que hizo algo extraordinario en un momento dado, algo que quizás no pensaba hacer esa mañana cuando se despertó pero se vio forzado por la situación. Podemos pensar en personajes conocidos desde Superman hasta Sandman, desde Wolverine hasta Jason Bourne. Desde Conan (el bárbaro aunque O'Brian me vale también) hasta Harry Potter. En todos esos personajes, vemos habilidades especiales, caracteres únicos, situaciones extremas, etc... pero lo que no falta es la pregunta. ¿De dónde vienen? ?Cuál es su origen? Y no me refiero sólo por qué tienen esos poderes, también nos planteamos y quizás con más fuerza que la otra, por qué son así, por qué los usan para el bien o para el mal, por qué han escogido o se han visto obligados a escoger un bando. Es decir, nos entusiasma conocer el origen del héroe.


Vladimir Propp fue un estudioso del cuento popular ruso, y llegó a la conclusión que todos los cuentos tenían una estructura parecida que definió en sus famosas 31 funciones. Si aplicáis esas funciones a cualquier historia de héroes que hayáis leído con sus variantes incluidas, tendréis el esquema perfecto. Además Propp, hablaba en su libro Las raíces históricas del cuento, nos habla de como los cuentos han existido siempre, pero se han ido adaptando a las necesidades de cada pueblo y época. Los cuentos que tenían vigencia hace dos mil años, no pueden ser entendidos de igual manera hoy en día, por lo que una adecuación se hace necesaria. Una de las cosas que más me gustaron de este libro (recomendadísimo) es los dos componentes más importantes de los cuentos de hadas: el rito de iniciación y lo sobrenatural. De hecho, Propp comenta que el niño suele ser el protagonista porque en nuestro concepto del mundo real, el niño está más cerca de lo sobrenatural. Y una de las cosas que marcan el abandono de ese mundo sobrenatural son los ritos de iniciación. Siempre nos han fascinado y hay muchísima literatura en torno a eso. Pues bien, yo creo que al menos parte, esa herencia del cuento maravilloso y de hadas, ha venido transplantada a la literatura de héroes y superhéroes y de su contexto.

En todas las culturas están más o menos presentes estos ritos de iniciación, que si bien pudieran ser más o menos brutales, eran necesarios también. El niño venía presentado como alguien puro, que es tentado pero que tras este rito escoge su camino dentro de la sociedad. Su lugar. Bien, pues apliquemos los ritos de iniciación a cualquiera de nuestros héroes y ahí lo tenemos. No hay nada más interesante para el espectador que el ver como se crea un héroe. Todas las historias que puedan venir más o menos después, nos podrán agradar, entretener, admirar .... pero esos primeros momentos en el que el héroe se descubre como tal a sí mismo son los que gustan de verdad. Es decir, podemos disfrutar con la historia de un hombre que tiene un esqueleto de adamianto, y de una curación milagrosa. Podemos disfrutar, pero no empatizar. Sin embargo, cuando se nos informa de lo que le ha llevado a ser así, de sus miedos, de sus dudas y de sus equivocaciones, es cuando realmente aceptamos a ese héroe y entendemos lo que le pasa. Esto va mejor con ejemplos. Voy a poner unos muy conocidos, de películas, pero todos tenemos muchos más y en otros géneros y soportes.

  • Harry Potter
         Este fin de semana se estrenaba la primera parte de su última película. Los fans de los libros de Potter son legión, y los de las pelis también, que en buena parte son bastante entretenidas. Es muy curioso que la primera parte sea la que más ha recaudado, quizás ésta última pueda ganar, pero la diferencia con respecto a las demás en algunos casos es bastante grande. ¿Por qué tanta gente fue a ver Harry Potter y la piedra filosofal y luego no continuaron, siendo las demás bastante más espectaculares? Mi teorías es que aquí teníamos la presentación del mito, la presentación del chico normal, incluso atontado que es sacado de su anonimato vital para convertirse en un mago. Un chico torturado por sus familiares incapaces de apreciar sus valores se redime cuando se ve elegido para una tarea tan difícil. Asistimos a su rito de iniciación, lo más interesante es justo lo que pasa antes de que sus aventuras comiencen. 


  •  Bruce Wayne / Batman  
        ¿De qué va Batman begins? Pues de como un tipo excéntrico a ratos, torturado siempre, se convierte en un héroe, aunque sea oscuro. Christopher Nolan sabía que para recuperar la franquicia debía dar un golpe de efecto, que el deterioro tan enorme que se había visto en la anterior serie no podía continuar. Entonces se fue al origen, que es donde realmente iba a poder comenzar la historia. Se nos presenta a un Bruce Wayne acabado, exiliado, maltratado y en plena lucha por buscar su camino y acabar con sus fantasmas. Ahí es cuando nos sentimos unidos al personaje. No tanto cuando aparece como Batman, que evidentemente nos encanta, sino cuando descubre que puede serlo. 

  •  Peter Parker / Spiderman
       Por muy admirador que sea de Sam Raimi, no me gustó la última de Spiderman y eso que prometía ser espectacular. Pero es que no podía por más que quisiera, con la maravillosa historia que había creado con ese primer Spiderman. Tenemos a Peter, un chico apocado triste, pero normal, que es picado por una araña y a partir de ahí empezamos a asistir a la transformación del héroe. Pero no nos basta, no nos convence el que sea un héroe la picadura de una araña. Eso nos puede pasar a todos (más o menos), cuando realmente vemos su rito de iniciación es cuando decide entregar sus poderes a su propio beneficio y da como resultado el fatal accidente que lleva a la muerte de su tío. Un duro aprendizaje pero que nos traerá el nacimiento del nuevo superhéroe. Ya sabéis "Un gran poder conlleva una gran responsabilidad".

  Quizás sea ésta la explicación a por qué fracasan o simplemente no tienen tanto éxito, las secuelas de algunas series de héroes. Simplemente ya han dado buena parte de lo que podían dar, es decir la presentación del héroe. Y de hecho, en algunas se tiende a hacer lo mismo con el antihéroe, intentando lograr ese clímax de la primera entrega. Otra forma de hacerlo es con las conocidas (y temidas) precuelas o los reboots (remakes más o menos fieles al original para volver lanzar una historia). Podemos disfrutarlas, por supuesto. Pero sabemos que nunca será lo mismo, por eso las historias suelen tomar otros derroteros, que si más oscura, que si más acción, algo que supla la chispa inicial. Lo que resulta por otro lado casi imposible. Ésto mismo podemos extenderlo a otro tipo de héroes o antihéroes. ¿En cuántas películas no hemos visto unos pequeños flashback que intentan darnos la explicación de por qué ese personaje es así? No pararíamos de dar ejemplos. 

   En resumen, el héroe nace pero sobre todo, se hace. Y necesitamos conocer esa parte de su formación para poder tener una visión completa, por mucho que los necesitemos. Un personaje venido de la nada terminaría por aburrirnos, incluso por sernos antipático, una vez nos hubiéramos hartado de su misterioso origen. Es nuestra capacidad de empatizar con él la que lo convierta en un héroe.




P.D. Por cierto,  éste es mi post nº 50. Sé que no son muchos, pero me ha hecho ilusión llegar a tan alta cifra.   Esperemos seguir así.

9 comentarios:

Andrés dijo...

Primero, felicidades por tu post 50, aunque te leo desde hace poco, me gusta la forma que tienes de analizar infinidad de temas.

Y como muestra, esta entrada que has dedicado al éxito e interés que nos proporciona conocer el origen de los héroes.

No me había parado a pensarlo, pero desde luego empatizar con un personaje es la clave del éxito, y un canalizador es conocer su origen.

Eso sí, sobre las precuelas que ahondan en dicho inicio, les pierde lo manido y muchas veces oportunista argumento para explotar franquicias, no me extraña que pocas lleguen a triunfar.

Saludos.

Ana dijo...

Uh, qué buen post! Me ha encantizado. Ahora, te voy a dar otra versión de por qué las pelis de Potter dejaron de verse. Yo, que soy fans (en plural) de los libros, cuando vi la primera película dije: "bueno", ví la segunda y dije "vaya y cuando fui a ver la tercera (uno de mis libros favoritos si no el más de la saga), la cual me imaginaba espectacular con unos mundiales de Quidditch que se iba a cagar la perra... me encontré un truño. UN TRUÑO, SÍ SEÑOR. (Y horror, el despertar del petardo de Robert Pattinson, aunque ahí hasta dió lástima y todo... quién iba a pensar en lo que se iba a convertir. El peor Edward Cullen que una se podía echar a la cara, con lo bien que pintaba en mi imaginación). Y a partir de ahí truño va y truño viene. Y en la quinta me quedé dormida en el cine. Así que lo he dejado por imposible. Las va a ver Rita. Y todo por andar cambiando de director y de visión y de todo.
Por cierto, cómo me gusta David Bowie (aunque en este caso yo habría plantado la versión del Moulin Rouge que es fan-tás-ti-ca! (oh, mi Ewan... *suspiro*)).

Ana dijo...

Y otra cosa. Tú... ¿Para qué tienes el móvil, alma cándida???

Antò dijo...

Andrés: Muchas gracias! Es verdad que las precuelas son normalmente un desastre. Pero no son algo de ahora, ya King Kong (la de los 30) tuvo algo así. Pocas son las que aportan algo interesante....Y bueno, 50 entradas desde junio son muy pocas, pero poco a poco, siempre habrá algo bueno que contar.

Ana: Gracias muchas! Este tema siempre me ha gustado y he tenido tantas conversaciones frikis sobre ello que ya me faltaba un post. Lo de Harry Potter no me es muy conocido, sólo he leído los cuatro primeros libros y he visto las cuatro primeras pelis. La tercera no me gustó nada de nada y lo del Quiditch me aburrió un montón. Pero no te parece que lo más interesante es cuando llega a la estación de tren y tienen que ir a Hogwarts? es decir ¿cuando nos van descubriendo su mundo? Para mí es lo mejor, aunque entiendo que haya más miga. Sí, me acuerdo de la visión de Ewan...no está mal.

Ana dijo...

Bueno, bueno, bueno, no te digo más que si me mola la parte del tren y la estación, que ni más ni menos que me monté en el expreso de Howarts. Que está, cómo no, en la maravillosa Escocia. Es genial!!! es de carbón de verdad, con su carbonero viejo vestido de carbonero, sus compartimentos pijos de terciopelo con el cabecero con el emblema de Howarts, todos los detallitos. Y se ve el "acueducto" ese que se ve siempre en las películas cuando el tren toma una curva. Uf, me encantó!! Y cómo puedes criticar el Quidditch si es el mejor deporte que existe! (aunque no exista ;)

Antò dijo...

Yo más que nada lo de criticar el quidditch es por el miedo a las alturas...y porque una escoba no me da seguridad, pero vamos que está muy bien. ¿Y dónde estaba en Escocia el Howarts express?

Ana dijo...

En Fort William, un pueblito al oeste, casi en la costa, ya que el tren hace un recorrido de 4 horas que te deposita en otro pueblillo desde el que coges el barco que te lleva a la isla de Skye.
No sólo tiene un tren chachi, sino que el pueblo es bien bonito (no es mucho decir en Escocia, pero...) y el MEJOR B&B EN EL QUE ESTARÉ EN LOS DÍAS DE MI VIDA. Precioso, como una abadía, baratísimo, calentito, con un desayuno aarrrgg (imagen de homer babeando), perrotes lanudos acercándose para que les rasques la cabeza y moqueta horrorosa hasta en el baño. Gratos recuerdos...

Dani dijo...

"Adamantio", "adamantium", "adamantita" o "adamantino" pero no "adamianto". Cómo te alegras de que te comente, ¿eh?

Ya en serio (pero lo de antes es muy serio, no me malinterpretes :P), no lo había pensado así en el sentido de porqué es posible que las primeras películas nos fascinen más. Aún así, te voy a poner de ejemplo Spiderman 2, que me gusta más que la primera. Siguiendo con tus argumentos, creo que es porque Spiderman es un personaje perfecto para que el espectador empatice con él, sufra por él y vea qué le mueve y angustia, porque lo pasa siempre muy mal. Por éso duele más cuando se hacen malos trabajos con él.

Sin duda, los personajes de los que no sabemos su origen, ni conocemos sus motivaciones y traumas más profundos, son una navaja de doble filo para los creadores: por un lado tienes el aura de misterio, pero si no lo sabes llevar bien, lo que generas es desinterés porque los personajes que más gustan son los que están bien caracterizados, son tridimensionales...

En fin, me has picado mucho la curiosidad y que sepas que igual me pillo el libro si lo veo por ahí...

P.D.: no he comentado antes de enlazarte porque no me di cuenta :P

Antò dijo...

Adamantio...sabes que llevo leyendo o escuchando esa palabra desde.... toda la vida! y NUNCA he sabido pronunciarla??? Supongo es que me recuerda amianto y mi cerebro que no está para muchas fiestas pues se deja llevar.
Un personaje que no esté bien trazado no interesa nada, puede ser todo lo "cool" que quieras, pero nunca será un personaje "de verdad". Es que te pones a pensar en todo héroe y necesitas esa información y los autores lo saben, fíjate Tarantino que es más listo que todas las cosas, como hace exactamente éso con "la novia" en Kill Bill. A pinceladas, pero el espectador necesitaba de esa "tridimensionalidad" para poder aceptar lo que Uma estaba haciendo.
Ahora mismo voy a escribir Adamantio 100 veces.