Miopes

Miopes

jueves, 25 de noviembre de 2010

Defensa a ultranza de Amélie o también Excusatio non petita, accusatio manifesta

Bueno en realidad no es tan "non petita". Le fabuleux destin d'Amélie Poulin ha sido una película muy significativa en los últimos años de mi vida, por lo que le tengo un cariño muy especial. El caso es que no pensaba hacer ningún post sobre "Amélie" hasta el año que viene, que se cumplen 10 años de su estreno, pero leyendo la petición tipo "ayúdame a comprender" en el último post de Freak's city, me he visto obligado a adelantar esta entrada. Bueno, de todas formas se cumple el décimo aniversario del inicio de rodaje, asi que me vale también.

Me gusta mucho la película de Jeunet. Eso para empezar, la he visto muchas veces, se la he puesto a mis alumnos, algunos les ha gustado a otros no. Algunos me han dicho: "¡qué raro eres!" a lo que yo respondo de forma muy madura: "pues anda que tú..". Pongámonos en contexto. Cuando se estrenó Amélie yo estaba de Erasmus en Francia. Era ya mi etapa final allí en Lille y mi periodo francés había pasado por altibajos. El algunos momentos odiaba Francia y en otros me encantaba, pero el caso es que la experiencia Erasmus tenía mucho de sentimental, de pequeños detalles que son los que quedan al final. Solía comprar entonces la revista  Première, para aprender francés y aprender un poco de cine y ese mes de abril me sorprendieron con una divertida portada de una chica con cara de pillina o de de duendecillo, que resultó ser Audrey Tautou caracterizada como Amélie y con el eslogan "cette fille va changer ta vie" (esta chica va a cambiar tu vida)
La curiosidad me picó. Y sobre todo cuando me enteré que detrás de "Amélie" se encontraba el director Jean Pierre Jeunet, que había dirigido dos rarezas extraordinarias como son "Delicatessen" y "La ciudad de los niños perdidos". Fui a verla con un grupo de amigos, amigos que nos habíamos encontrado y era la primera vez que íbamos todos a ver una película, con lo que el día fue bastante especial. Luego nos fuimos a perdernos por la noche francesa, con lo que sólo tengo que decir cosas agradables de ese visionado. 

Luego estaba la película en sí. La primera vez, la vi en francés sin subtítulos. Y me costó un poco entenderlo todo, así que me dejé llevar por Jeunet y su buen hacer cinematográfico. La película empieza con una deliosa "mise en scène" de Amélie y su familia, el me gusta y no me gusta tan conocido y repetido. La voz preciosa de André Roussolier (aquí doblada por Fernando Guillén que también lo hizo fenomenal) nos metía en esta pequeña fábula de colores vivos y ritmo frenético a ratos. Luego está la música, la fantástica banda sonora de Yann Tiersen, usada hasta la saciedad gracias a esos ritmos tan propios del folk francés, con los acordeones tan conocidos. Luego está el conjunto de secundarios tan buenos que tiene, algunos conocidos internacionalmente, otros menos, pero desde luego que entraban perfectamente en la historia. Desde el padre de Amélie, hasta los clientes del bar "les deux moulins", y los compañeros de trabajo de Amélie. En general todos están mejor que bien. perfectamente situados en mundo de Jeunet, un mundo centrado en su realismo mágico, en como hace que una ciudad monumental pero fría como es París se convierta en una explosión de color, naïve pero genial. De hecho la escena que me conquistó, es una mezcla de todas estas cosas. El momento en el que Amélie ha hecho su primera buena obra, la de devolver los recuerdos a un hombre apagado y triste en sus cincuenta. En ese momento comprende su misión, la de hacer feliz a los demás, y agarra a un ciego que va por la calle y le enseña la ciudad, explicándole los detalles más insignificantes pero los más importantes al final, mientras la música de Yann Tiersen va increscendo. Grandísima escena, de mis favoritas. 

Y por supuesto, estaba Audrey Tautou. Aunque hubiera otras posibilidades, no hay otra Amélie. No la hay. Imposible. Está perfecta con esa mezcla de ternura, picardía, candidez, justicia poética. Jeunet creó un mito moderno (kitsch, pero mito) en el momento en que se fijó en esta menuda actriz. Con una mirada penetrante, que te derrite a ratos, y sin ser para nada espectacular, Amélie Poulain está ya en el imaginario colectivo como un personaje mítico. ¿Cuántas películas consiguen eso? Inmediatamente, ese estilo vecinita de al lado de buen corazón, se extendió como la pólvora y empecé a tropezarme "Amelies" por todas partes, en Francia al menos se convirtió en un fenómeno y sinceramente, una película que era una explosión de alegria, quizás a ratos demasiado ñoña pero que desbordaba imaginación, me parecía muy lícita de conseguir toda esa fama. Olé por ellos.
Entiendo a la gente que no le guste esta película. Quizás necesitas un determinado humor para aceptarla, quizás debes aceptar toda esa ingenuidad, y disfrutar pensando que el mundo, que el coleccionar fotos rotas de un fotomatón no es de estar enfermo, que un enano de jardín puede viajar por el mundo y reivindicar su derecho a ser libre, que un hombre de cristal encerrado en su habitación puede enseñarte el mundo, o que la que Montmartre es el lugar perfecto para volver a ilusionarse. Ingenua sí, maravillosa también.

Otros enlaces:
Freak'scity

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Il bar sotto il mare, de Stefano Benni

 C'era un uomo che non riusciva mai a terminare le cose che iniziava. Capì che non poteva andare avanti così. Perciò una mattina si alzò e disse: "Ho preso una decisione. D'ora in più tutto quello che inizie..."
 Racconto breve (Il bar Sotto il mare, Stefano Benni)

"Il bar sotto il mare" (Feltrinelli, 1989), en España la publicó  Seix Barral como "El bar en el fondo del mar".

Seguramente es una impresión irreal y quizás es sólo mi entorno y no es extensible al resto de lectores, pero mi idea es que en España no gustan los libros de humor, salvo si son chistes o cosas más o menos chabacanas. Pero los libros humorísticos, paródicos, cargados de ironía no suelen tener una gran repercusión, ahora me vienen los nombres de Tom Sharpe, Woodehouse o Pennac, por supuesto todos estos autores están muy traducidos y no hay ningún problema para encontrar sus libros en España, pero en general la tendencia es a leer libros mucho más "standard". Historias más o menos tradicionales, con argumentos planos pero eficaces, unos autores mediáticos con buena técnica y a vender. No me parece tampoco mal, al menos mientras se lea, me da igual que sean de autores más o menos intelectuales o mordaces. Pero sí que es cierto que aquí el humor crítico y corrosivo no suele tener mucho éxito. Quizás sea por el humor visual, quizás nos gusta más un tipo de humor más visual y directo. El caso es que en otros países sí se disfruta de esta literatura de la cual soy bastante aficionado, por cierto.
Stefano Benni es uno de esos autores y la verdad es que he leído casi todos sus libros, en noviembre saca su nuevo libro "Pronto Soccorso e Beauty Case", basado precisamente en dos personajes de este libro que voy a comentar: "Il bar sotto il mare". Benni es un prolijo escritor, además de columnista de Il manifesto, la Reppublica o la revista Panorama. Suelen ser mordaces, inteligentes y críticas con el gobierno establecido. "Il lupo", que así lo llaman, es alguien muy interesante, con un manejo de la ironía y la parodia muy divertido. Aunque a veces es cierto que hace falta conocer un poco el mundo del que habla para poder entenderlo bien.
El primer libro que leí de Benni fue este "Il bar sotto il mare", luego ya llegaron otros como "Terra", "Achille piè veloce", "Bar Sport" y su continuación "Bar Sport 2000", y tantos otros... Además soy un gran seguidor de Benni en sus columnas semanales, que son más que interesantes sobre todo para un italofilo como yo y más en los tiempos que están viviendo nuestros vecinos transalpinos, con Berlusca dándolo todo y soltando disparate tras disparate.


Desde aquel primer contacto con Benni, me enganchó y este libro tuvo mucha culpa: "No me creeréis. Nos pasamos media vida burlándonos de lo que otros creen, y la otra mitad creyendo en aquello de lo que otros se burlan" Así comienza esta colección de historias, más que de relatos, una recopilación de testimonios (falsos o no) contados todos en un bar muy singular, por la clientela más variopinta que puedas imaginar. En realidad, la historia comienza cuando el visitante ve en el puerto un señor que se sumerge en el mar. Pensando quizás en un suicida, el visitante se lanza tras él y de una forma maravillosa se da cuenta que no se ahoga y que además se dirige hacia una especie de cantina que está en el fondo del puerto. Imposible. Aunque a partir de este punto, lo imposible y lo posible no tiene mucho sentido. Al seguir al viejo y elegante nadador, se dispone a entrar en ese lugar tan particular. Al hacerlo se encuentra con un grupo variopinto y sobre todo, extraño. La foto de la portada no es baladí, de hecho es muy necesaria para reconocer a los personajes según van contando su historia:
En ese momento, el visitante está ya preparado para escuchar las historias de estos personajes. Muchos paródicos, otros homenajes encubiertos, todos bastante divertidos. Lo que más me gusta del libro es que trata prácticamente todos los géneros y estilos. En su intento por buscar una parodia quasiperfecta nos muestra los diferentes lugares comunes de la literatura (casas encantadas, historias de amor y odio, rencillas familiares, costumbres paisanas, romanticismo trasnochado, postmodernidad...) todo bajo un prisma sino cómico, al menos desmitificador. Una de mis historias favoritas y también claro ejemplo de parodia es la que cuenta "el hombre del abrigo", que en la imagen no es otro que el que está al lado de la venerable ancianita, es decir Edgar Allan Poe (si bien nunca aparecen los nombres de los protagonistas). Esa historia se llaman "Oleron". De lo que se trata en esta historia es de crear el ambiente del romántico terrorífico del siglo XIX, representado aquí por Poe. La estructura es muy similar a la de Ligeia o La Caída de la Casa Usher: viajero perdido que encuentra antiguo compañero de escuela, hombre trastornado por su herencia familiar que lo está ahora más que nunca y como todo se vuelve cada vez más extraño y malsano, hasta un sorprendente final, muy en linea de Benni y no de Poe.
Pero hay muchas más historias, todas bastante brillantes, como la de "Priscilla Mapple y el delito de la II C", basada claramente en las historias de Miss Marple, creado por Doña Agatha Christie (he ahí la viejecita entrañable), que constituye una parodia de las novelas policiacas. O "Nastassia", una revisión muy cínica del género romántico más embriagador. Otra de mis favoritas es "Cuando se quiere de verdad", también dentro del género romántico, pero esta vez epistolar. Mediante cartas, Benni consigue hilar una historia muy divertida, siguiendo las pautas del género, lo que la hace aún más interesante. Tiene incluso su propio Macondo. Muchas de esas historias aparecen en un pequeño pueblo perdido llamado Sompazzo. Los que sepan un poco de italiano sabrán que al separar la primera sílaba som, y las otras dos, pazzo, tienes "sono pazzo", o sea, estoy loco. Hay muchos juegos como éste durante el libro. Otro muy interesante es la parodia de los cuentos de hadas con "La guitarra mágica" y su defecto de fabricación. Son 24 historias de los más diversos tamaños (el primer párrafo de esta entrada es una de ellas) y muy entretenidas. Benni juega con el doble sentido, además de con la cultura popular como nadie.
Benni no sólo hace una parodia en cada historia, el conjunto en sí lo es. Una historia compuesta de historias lo hemos visto en leido en cientos de obras. Desde las "Mil y Una noches", pasando por los "Cuentos de Canterbury" o incluso  "Cuentos de los viudos negros" de Asimov. Cada una de las historias viene precedida por una cita de un autor, que nos da también la pista para entender la clave del texto que vamos a leer. Una gozada, vaya. Quizás no sea especialmente brillante, pero sí os gusta el humor inteligente, a la inglesa podríamos decir, y el no dar las cosas por sentado, yo me lanzaría a por algo de Benni.

Valoración:   7/10

Otras críticas sobre Il bar sotto il mare:
De traiciones y otros demonios

domingo, 21 de noviembre de 2010

El mito del héroe

 We can be Heroes

We can be Heroes

We can be Heroes
Just for one day
We can be Heroes
We're nothing
And nothing will help us
Maybe we're lying
Then you better not stay
But we could be safer
Just for one day 



Hagamos un ejercicio de reflexión, de ésos que nos gusta hacer de vez en cuando. Pensemos en todas las películas de héroes, superhéroes o simplemente personas normales que son obligadas a convertirse en defensores de ellos mismos o de alguna causa. Pensemos en ellas. Podemos hacer algo parecido con todos los cómics, libros, series o simplemente con la historia que nos acaban de contar mientras tomábamos café. Sí, la de aquel tipo que hizo algo extraordinario en un momento dado, algo que quizás no pensaba hacer esa mañana cuando se despertó pero se vio forzado por la situación. Podemos pensar en personajes conocidos desde Superman hasta Sandman, desde Wolverine hasta Jason Bourne. Desde Conan (el bárbaro aunque O'Brian me vale también) hasta Harry Potter. En todos esos personajes, vemos habilidades especiales, caracteres únicos, situaciones extremas, etc... pero lo que no falta es la pregunta. ¿De dónde vienen? ?Cuál es su origen? Y no me refiero sólo por qué tienen esos poderes, también nos planteamos y quizás con más fuerza que la otra, por qué son así, por qué los usan para el bien o para el mal, por qué han escogido o se han visto obligados a escoger un bando. Es decir, nos entusiasma conocer el origen del héroe.


Vladimir Propp fue un estudioso del cuento popular ruso, y llegó a la conclusión que todos los cuentos tenían una estructura parecida que definió en sus famosas 31 funciones. Si aplicáis esas funciones a cualquier historia de héroes que hayáis leído con sus variantes incluidas, tendréis el esquema perfecto. Además Propp, hablaba en su libro Las raíces históricas del cuento, nos habla de como los cuentos han existido siempre, pero se han ido adaptando a las necesidades de cada pueblo y época. Los cuentos que tenían vigencia hace dos mil años, no pueden ser entendidos de igual manera hoy en día, por lo que una adecuación se hace necesaria. Una de las cosas que más me gustaron de este libro (recomendadísimo) es los dos componentes más importantes de los cuentos de hadas: el rito de iniciación y lo sobrenatural. De hecho, Propp comenta que el niño suele ser el protagonista porque en nuestro concepto del mundo real, el niño está más cerca de lo sobrenatural. Y una de las cosas que marcan el abandono de ese mundo sobrenatural son los ritos de iniciación. Siempre nos han fascinado y hay muchísima literatura en torno a eso. Pues bien, yo creo que al menos parte, esa herencia del cuento maravilloso y de hadas, ha venido transplantada a la literatura de héroes y superhéroes y de su contexto.

En todas las culturas están más o menos presentes estos ritos de iniciación, que si bien pudieran ser más o menos brutales, eran necesarios también. El niño venía presentado como alguien puro, que es tentado pero que tras este rito escoge su camino dentro de la sociedad. Su lugar. Bien, pues apliquemos los ritos de iniciación a cualquiera de nuestros héroes y ahí lo tenemos. No hay nada más interesante para el espectador que el ver como se crea un héroe. Todas las historias que puedan venir más o menos después, nos podrán agradar, entretener, admirar .... pero esos primeros momentos en el que el héroe se descubre como tal a sí mismo son los que gustan de verdad. Es decir, podemos disfrutar con la historia de un hombre que tiene un esqueleto de adamianto, y de una curación milagrosa. Podemos disfrutar, pero no empatizar. Sin embargo, cuando se nos informa de lo que le ha llevado a ser así, de sus miedos, de sus dudas y de sus equivocaciones, es cuando realmente aceptamos a ese héroe y entendemos lo que le pasa. Esto va mejor con ejemplos. Voy a poner unos muy conocidos, de películas, pero todos tenemos muchos más y en otros géneros y soportes.

  • Harry Potter
         Este fin de semana se estrenaba la primera parte de su última película. Los fans de los libros de Potter son legión, y los de las pelis también, que en buena parte son bastante entretenidas. Es muy curioso que la primera parte sea la que más ha recaudado, quizás ésta última pueda ganar, pero la diferencia con respecto a las demás en algunos casos es bastante grande. ¿Por qué tanta gente fue a ver Harry Potter y la piedra filosofal y luego no continuaron, siendo las demás bastante más espectaculares? Mi teorías es que aquí teníamos la presentación del mito, la presentación del chico normal, incluso atontado que es sacado de su anonimato vital para convertirse en un mago. Un chico torturado por sus familiares incapaces de apreciar sus valores se redime cuando se ve elegido para una tarea tan difícil. Asistimos a su rito de iniciación, lo más interesante es justo lo que pasa antes de que sus aventuras comiencen. 


  •  Bruce Wayne / Batman  
        ¿De qué va Batman begins? Pues de como un tipo excéntrico a ratos, torturado siempre, se convierte en un héroe, aunque sea oscuro. Christopher Nolan sabía que para recuperar la franquicia debía dar un golpe de efecto, que el deterioro tan enorme que se había visto en la anterior serie no podía continuar. Entonces se fue al origen, que es donde realmente iba a poder comenzar la historia. Se nos presenta a un Bruce Wayne acabado, exiliado, maltratado y en plena lucha por buscar su camino y acabar con sus fantasmas. Ahí es cuando nos sentimos unidos al personaje. No tanto cuando aparece como Batman, que evidentemente nos encanta, sino cuando descubre que puede serlo. 

  •  Peter Parker / Spiderman
       Por muy admirador que sea de Sam Raimi, no me gustó la última de Spiderman y eso que prometía ser espectacular. Pero es que no podía por más que quisiera, con la maravillosa historia que había creado con ese primer Spiderman. Tenemos a Peter, un chico apocado triste, pero normal, que es picado por una araña y a partir de ahí empezamos a asistir a la transformación del héroe. Pero no nos basta, no nos convence el que sea un héroe la picadura de una araña. Eso nos puede pasar a todos (más o menos), cuando realmente vemos su rito de iniciación es cuando decide entregar sus poderes a su propio beneficio y da como resultado el fatal accidente que lleva a la muerte de su tío. Un duro aprendizaje pero que nos traerá el nacimiento del nuevo superhéroe. Ya sabéis "Un gran poder conlleva una gran responsabilidad".

  Quizás sea ésta la explicación a por qué fracasan o simplemente no tienen tanto éxito, las secuelas de algunas series de héroes. Simplemente ya han dado buena parte de lo que podían dar, es decir la presentación del héroe. Y de hecho, en algunas se tiende a hacer lo mismo con el antihéroe, intentando lograr ese clímax de la primera entrega. Otra forma de hacerlo es con las conocidas (y temidas) precuelas o los reboots (remakes más o menos fieles al original para volver lanzar una historia). Podemos disfrutarlas, por supuesto. Pero sabemos que nunca será lo mismo, por eso las historias suelen tomar otros derroteros, que si más oscura, que si más acción, algo que supla la chispa inicial. Lo que resulta por otro lado casi imposible. Ésto mismo podemos extenderlo a otro tipo de héroes o antihéroes. ¿En cuántas películas no hemos visto unos pequeños flashback que intentan darnos la explicación de por qué ese personaje es así? No pararíamos de dar ejemplos. 

   En resumen, el héroe nace pero sobre todo, se hace. Y necesitamos conocer esa parte de su formación para poder tener una visión completa, por mucho que los necesitemos. Un personaje venido de la nada terminaría por aburrirnos, incluso por sernos antipático, una vez nos hubiéramos hartado de su misterioso origen. Es nuestra capacidad de empatizar con él la que lo convierta en un héroe.




P.D. Por cierto,  éste es mi post nº 50. Sé que no son muchos, pero me ha hecho ilusión llegar a tan alta cifra.   Esperemos seguir así.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Gabachos con los que me iría de brunch (III): Mathias Malzieu

   Y aquí tenemos uno de esos que se creen que han nacido en otra época, tipo Renacimiento y que quiere estar en todas las salsas. El cantante-músico-productor-escritor-director y tío raro Malzieu es un personaje omnipresente en la escena cultural francesa. Sobre todo a dos frentes. El primero está siendo ya conocido en España. Es el autor de "La mecánica del corazón" y de "La alargada sombra del amor". La primera de estas dos ha sido todo un fenómeno literario y la segunda (aunque en realidad apareció antes pero no se le hizo mucho caso) va por un camino parecido. Tiene una colección de cuentos previa a todo eso, "38 mini westerns". El segundo frente, no es otro que el de ser líder de una de las bandas más carismáticas del panorama francés, Dionysos, con cerca de 10 discos ya, incluyendo directos y recopilatorios. Además cumple con todos los clichés del mundo, es amado y odiado a partes iguales. Por lo tanto es un friki comme il faut.

   Mathias Malzieu nació en la ciudad de Montpellier, allá por 1974. El chico creció en Valence, y su ídolo de juventud era John McEnroe. De hecho, creo que en esta foto hasta se le parece un poco. Empezó su sueño de ser tenista e imitar al polémico, pero divertido, McEnroe (al cual dedicaría una canción en el disco de Dionysos "Western sous la neige"). Pero se lesionó y cual Julio Iglesias cuando le pasó ídem siendo portero del Madrid, tuvo que dejar el deporte y centrarse en los estudios. En el instituto o liceo para los puristas, formó una banda con unos amigos de toda la vida, donde cantarían en francés e inglés y plasmarían toda esa poesía y esos mundos extraños que escondían. En el 97, cuatro años después de su formación, se les uniría la violinista y cantante Babet. Conformando la formación actual, así como su sonido tan característico: mezcla de todas las influencias "cool" del momento, aunque se puedan considerar una banda plutôt rock.
¿Qué música hace el señor Malzieu y sus muchachos? Algunos han definido la literatura de Malzieu como "Burtoniana", bueno, pues se puede aplicar algo parecido a su música. Es como si la verdadera banda sonora de "Where the wild things are", la hubieran hecho los Dyonisos. No se cortan en meter cualquier instrumento que pueda dar el matiz que buscan, y sus letras son irónicas, llenas de imágenes y sobre todo nada convencionales. Para muestra, sirva un botón (siempre he querido decir esto), de su disco "Monsters in love", la canción "La métamorphose de mister Chat", con la letra para aquellos que sepan francés o no, porque no es muy difícil de entender.



Hier, j'ai parlé avec une sorcière
On a discuté football et poésie, hier
Puis je lui ai dit que j'aimerais qu'elle m'apprenne
A kidnapper son mini-mini-mini-mini derrière.
Alors elle m'a transformé en chat comme ça,
Petit roux tigré, les dents cassées,
Genre chat de gouttière.

Depuis je me promène sur les toits

Je crie "C'est moi, c'est moi
Vous ne me reconnaissez pas, non ?"
Même mes amis me crient
"Ta gueule, le chat ! Ta gueule, le chat ! Ta gueule, le chat !"

Avec ses petits airs d'arbres en fleur,

J'ai eu envie de lui grimper dans les bras, voilà !

Tu aurais dû commencer par ça,

Tu aurais dû te méfier de moi,
Tu aurais dû arrêter de scruter la noisette
Qui me sert de bouche,
Te voilà avec une gueule de chat
A funambuler sur les toits
Avec la lune comme lampe de chevet
Et personne pour te laisser rentrer chez toi.



Se puede apreciar en el video esa gracia innata del señor Malzieu, vamos que es heredero directo de Mc Enroe. Un poco cantante, un poco actor, siempre showman. Ha conseguido una banda bastante completa y con un sonido muy especial, casi único. Eso no es fácil. Y ha hecho algo parecido con el resto de su faceta artística, ya veremos que tal se le da lo de director de cine. Va a coescribir y codirigir junto con Luc Besson la adaptación cinematográfica de "La mecánica del corazón". Lógico, no quiere que el pesado de Besson haga un pastiche pseudo-Burtoniano, pseudo-Minimoy de su querida novela (no sé si os habéis fijado pero el personaje que sale en la portada y en los dibujos es clavadito a Malzieu). Lo que he dicho antes, a Matthias le gusta estar en todas las salsas.

En realidad me cae muy bien este tipo. También es cierto que no me gustan sus canciones en inglés, las encuentro un poco falsas (como suele pasar con la mayoría de grupos que cantan en otras lenguas que no son la suya) y ese acento francés que, aunque disimulado, persiste y persiste. Aún con todo, me parece que ha creado su propio mundo personal y le ha dado una identidad a través del cruce de disciplinas artísticas (literatura, cine, música, dibujo). Olé.
Os dejo con un video de la versión que interpretaron para la película "Gainsbourg (Vie heroïque)", sobre la vida, evidentemente, del gran Serge Gainsbourg (éste sí que se merece un brunch...o 7).


Elmosnino Dionysos " Nazi Rock " BOF " Gainsbourg " de Sfar

Foreing Accents (III) : The Radio Tisdas Session, Tinariwen

Hace un par de años que escuché por primera vez a estos auténticos bluesmen del desierto. Tinariwen (los lugares vacíos o desiertos, en Tamazight su lengua natal allá en Malí) es una banda de tuaregs del sur del sahara, formada por x miembros, incluso en su misma página web llegan a decir que cualquier tuareg podría ser miembro de Tinariwen debido a la enorme cantidad de miembros músicos, cantantes o bailarines que ha tenido el grupo. Os recomiendo que le echéis un vistazo a su biografía, no tiene desperdicio. Tan sólo baste indicar algunas de las palabras utilizadas en ella: "Rebelíón, armas, guitarras, nómadas, Gadaffi, el auténtico blues sahariano". Estamos hablando de una historia que data de más de 30 años, con una vida más que azarosa que llevó a sus miembros a dedicarse a prácticamente cualquier cosa para sobrevivir, incluso ser soldados en los campos de entrenamiento del General Gadaffi allá en Libia. No sé cuántas grabaciones pueden tener "no oficiales" pero de las otras estaríamos hablando en torno a cinco discos. Éste que comento hoy es del año 2001 y es una pequeja joya intimista y evocadora de todo el mundo de Tinariwen.


La portada no puede ser más explícita a cerca de lo que la banda significa. Es el canto del desierto y a la vida del desierto, sus miserias y sus alegrias. No entiendo una palabra de lo que dicen, la lengua tamazight se me escapa totalmente, pero con las primeras notas te olvidas de todo porque si hay algo universal, es la música blues. La tristeza elevada a arte, la nostalgia, el sentimiento desarraigo todo eso mezclado con unas voces que juegan y se encadenan con cantos hipnóticos en cada canción. El primer tema "Le chant des fauves" es de una belleza sobrecogedora. Poco a poco se van mostrando la variedad vocal de los miembros del grupo, así como su calidad musical con composiciones nada típicas y ejecutadas perfectamente. "Zin es gourmeden" empieza con esas guitarras tan propias del grupo y poco a poco va incorporándose las voces, también femeninas, consiguiendo un resultado muy hermoso, que personalmente me sigue dejando un sabor amargo, que queda en tu paladar mucho tiempo después, como el del buen café. Esa sería la tónica de todo el disco, las guitarras están siempre presentes, pero muy básicas, no son estridentes, no estamos delante de las clásicas "sharp guitars", son más bien como el hilo conductor de cada uno de los temas, un apoyo para las voces que  van apareciendo, con ricas harmonías y que alcanzan su belleza máxima para mi al entrelazarse.
"The Radio Tisdas session" es un disco para abandonarse, de esos que escuchas con las luces apagadas y que te invitan a viajar con los ojos cerrados. Es de los que dejan poso y se disfrutan una y otra vez, música imperecedera venida directamente del desierto. Muy recomendable para paladares sin prejuicios y amantes del blues más puro.



Y se ve muy mal y se oye aún peor, pero aquí pongo el link con una actuación conjunta de los Tinariwen con el mismísimo Robert Plant tocando "Whole lotta love", nada más y nada menos.






Otros enlaces a este disco:
Babe(b)logue
Waves of change
La uva y la parra

miércoles, 10 de noviembre de 2010

De canciones y cine (II)

Retomo esta sección que tenía un poco abandonada ya, y sin embargo es la que tengo más fácil de hacer. Prácticamente cada vez que veo una película (o incluso alguna serie también eh), me fijo en como las canciones juegan su papel en diferentes momentos del film, y como éstas forman parte en cierto modo del guión y de la trama. Cada vez más directores cuentan con las distintas canciones para componer su historia, y desde luego le dan un color muy especial al resultado final. 


Vamos con las de hoy:


1) y 2)  "Tell me" / "Jumpin' Jack Flash" de Rolling Stones. Para la película Malas calles (Mean streets, 1973) de Martin Scorsese. Estamos todos de acuerdo con que Tarantino escoge muy bien sus canciones, de hecho tengo varias en esta sección del amigo Quentin, pero también para Martin Scorsese la música es más que importante para sus películas. En Malas Calles vemos la triste vida de unos delincuentes de tres al cuarto con ganas de escapar y que se aferran a sus sueños en cada pequeña oportunidad. Las dos canciones que he escogido pertenecen a la presentación de los personajes de Charlie (Harvey Keitel) con ese temazo olvidado de los Stones "Tell me" y a la posterior entrada triunfal en escena del gran psicópata Johnny Boy (Robert de Niro), con la contundente "jumpin' jack flash" (yeah yeah yeah)








3) "Hotel California" The Gipsy kings. Para la película El Gran Lebowski (The big Lebowski, 1998). Ésta no podía faltar, ya estaba tardando. Pocas veces una canción que hubiera odiado tanto en cualquier otro momento me ha parecido más adecuada. Increíble el momento en el que The Dude y Walter ven aparecer al gran pervertido de Jesús Quintana (inmenso John Turturro) y suena esa guitarra con los compases del clásico de los Eagles versión flamenco light. Perfecta, como la jugada de Quintana.





4) "Kissing you" Des'ree. Para la película "Romeo y Julieta, de William Shakespeare (Romeo+Juliet, 1996) de Baz Luhrman. ¿Una película centrada en la época actual, con estética kitsch, dirigida por el australiano hortera de Luhrman, con DiCaprio y Claire Danes (más sosa imposible) y encima en verso? Eso no lo va a ver nadie. Quizás no fue un éxito redondo, pero a mi me gustó. Me pareció excesiva, disparatada y al mismo tiempo fiel al original. En el momento en la fiesta de Mercutio, cuando Romeo ve a través de la pecera a su Julieta mientras sonaba aquella canción de "young hearts are free..." y luego todo se detiene y suena esta fantástica balada, tierna dulce pero poderosa con la grandísima  voz de la desaprovechada cantante británica Des'ree. Una escena tan irreal como hermosa.





5) "Bad to the bone" George Thorogood and the destroyers. Para la película Terminator 2: El juicio final (Terminator 2: Judgement day, 1992), de James Cameron. Claro que sí, como no iba a entrar este momento lúdico en una película cargada de efectos especiales y que marcó una época. En una banda sonora que se había hecho famosa por la participación de Guns & Roses y su "You could be mine", la canción que verdaderamente encaja como un guante es este clásico blues utilizado hasta la saciedad de George Thorogood. Eso sí que es un riff. La escena es más que conocida, Arni-terminator entra en un bar de Hell's Angels buscando ropa. Una vez sale con ella, ya ataviado con la ropa de cuero que tanto le pegaba, suenan las notas del tema clásico de los malos malotes. 



Terminator 2 - Bad to the Bone
Cargado por psm343. - Todas las temporadas y episodios enteros online.


6) "Long tall Sally" Little Richard. Para la película Depredador (Predator, 1987), de  John McTiernan. Sí, otra del viejo amigo Arnie que tan buenos ratos nos dio en los 80. Es la famosa escena del helicóptero, al principio. Es la verdadera presentación de los personajes mientras suena atronadora el clásico incendiario de Little Richard asistimos a la ceremonia particular de cada uno de esos soldados de élite. De ahí también es la famosa linea que dice uno de los tipos duros: " Bunch of slack-jawed faggots around here. This stuff will make you a god damned sexual Tyrannosaurus, just like me. ". 





7) "Sixteen tons" Eric Burdon. Para la película Joe contra el volcán (Joe vs the volcano, 1991) de John Patrick Shanley. De acuerdo, no conozco a nadie que le guste esta película. A nadie, excepto a mi. Que la adoro. Es una película simbólica, llena de dobles significados, pero que parece una auténtica majadería. Yo la recomiendo encarecidamente. El bueno de Joe (Tom Hanks) sabe que se va morir, así que acepta la oferta de suicidarse tirándose del volcán de una isla tropical. Al principio de esta comedia romántica pirada vemos como es su lugar de trabajo, opresivo y siniestro. Y el blues de "Sixteen tons" nos viene que ni pintado. A descubrir.







8) "Can't take my eyes off of you" Frankie Valli. Para la película El Cazador (The deer hunter, 1978) de Michael Cimino. Considerada una obra maestra, desde luego refleja una época muy importante en la historia reciente americana y tiene un elenco espectacular, El cazador es sobre todo conocida por la escena de la ruleta rusa. La película es de una tristeza infinita y sobre todo de una desolación, de la falta de empatía con el ser humano. Es triste quizás porque no hay nada de azúcar en ella. Por eso destaco este momento en el que un grupo de amigos están divirtiéndose, jugando al billar antes de que sus vidas cambien para siempre al ir a luchar a Vietnam. Poco a poco, mientras suena la música del bar, todos van uniéndose a la canción de Frankie Valli creando una atmósfera de camaradería tan real como efímera. Brillante.


http://www.youtube.com/watch?v=V95cSlAu2l8


9) "Across the 110th street" Bobby Womack. Para la película Jackie Brown (Jackie Brown, 1997) de Quentin Tarantino. En el cine de Tarantino la música es parte de la película, parte activa además y sus bandas sonoras tienen vida propia. En esta película del 97 que muchos tildan de fallo, no hay excepción. Una banda sonora soulera para historia de bajos fondos. La gran canción del no menos grande Bobby Womanck lo dice todo y es un fenomenal arranque mientras vemos caminar a la siempre impresionante Pam Grier como la heroina de la canción y de la pelícual. 





10) "Don't you forget about me" Simple Minds. Para la película El Club de los Cinco (The breakfast club, 1985) de John Hughes. El himno de los 80. El clásico himno romántico de los escoceses Simple Minds, su gran éxito  a pesar de no ser un tema suyo. La película se convirtió en un símbolo, una película para adolescentes inteligente, que ha superado el paso del tiempo y nos ha dejado un canto a la amistad y a los extraños castigos de los colegios norteamericanos. Al final levantando el puño, después de todo lo que habíamos pasado, todos estábamos con  Bender (Judd Nelson) y gritábamos aquello de "Don't you forget about me, don't don't don't!"


sábado, 6 de noviembre de 2010

GH imita a Groucho Marx

Decía Groucho Marx: "Éstos son mis principios, si no les gusta, tengo otros". Parece ser que esta genial afirmación se viene repitiendo con demasiada frecuencia y esta vez le ha tocado a Gran Hermano.
Creo que la Milà lo está consiguiendo. Ha conseguido que GH se vaya acercando cada vez más a la novela de la que sacó el nombre (1984, para aquellos que no lo sepan). Me refiero a que usar el esperpento y crear un espejo deformado y exagerado pero veraz de la realidad que nos rodea, ha sido el trabajo de las (buenas) obras de ciencia ficción de toda la vida. Y poco a poco, año tras año, GH va deformándose aún más, devolviendo una imagen aún más distorsionada del mundo en el que vivimos y que millones de adeptos lo sigan. Mis menos sinceras felicitaciones.



Todo esto viene a la noticia que he podido leer en varias webs como en Ver TeleDiario Vasco o la propia página de Telecinco. Al parecer dos concursantes de esta GH XII han sido expulsados directamente, sin juicio, ni ná de ná, por haber comentado que sus verdaderos intereses a la hora de venir al concurso es hacerse ricos una vez terminaran el programa, ya lo ganaran o no. Que si iban a ir a tal programa, que si iban a vender tal exclusiva, que con el dinero iban a comprar una casa a su madre (mira, para algo loable que iban a hacer...). El arcángel Miguel en forma de Mercedes Milá hizo de juez y verdugo y decidió que su actitud no estaba dentro de las normas que el programa daba en una especie de manual. Así que cual Adán y Eva, Julio y Flor (así se llaman los ajusticiados) han sido expulsados del paraíso fraternal y no podrán obtener la gloria eterna que ellos mismos se prometían, siendo forzados a trabajar y a ganar el pan con el sudor de su frente, en vez de con el sudor que le genera el plató de Sálvame Deluxe. Qué vida tan injusta ésta.

Mira, si ésto hubiera pasado en aquella inocentona y llena de frases míticas, primera edición a finales de los 90, me lo hubiera creído. Es decir, el programa tiene unas reglas y los participantes no las han cumplido, ok, tarjeta roja y hasta la próxima. Pero o bien la Milá y el resto del equipo de GH no ven la cadena en la que están ubicados, o son el grupo de profesionales más hipócrita de la parrilla televisiva. Desde hace ya unos años, más de diez, TELECINCO se retroalimenta con los productos que van saliendo de sus distintos programas de miseria humana. Hace mucho mucho tiempo que sabemos que GH te da popularidad, chabacana y quizás a corto plazo, pero te da cierta cancha para hacer dinero y si eres espabilado y tienes estómago, puedes conseguir hacerte un buen colchón para cuando vengan las vacas flacas. No hay nadie en España que no se haya enterado, y de hecho, es lo que se espera. Esperamos a que estos nuevos personajes que se van creando con cada edición nos nutran de superficialidad, banalidad y caspa nuestras noches antes de irnos a la cama, una vez conocidos los trapos sucios de estos personajes. Digo personajes porque sólo pudo imaginar algo así en un papel, que estas personas tienen su corazoncito y que han decidido seguir con este juego por un simple pero necesario motivo económico.

¿Qué es lo que nos quiere decir GH ahora? ¿Que tienen principios? ¿Que el programa no es sino una granja de hacer minifamosos (lo digo sin segundas)? Y, lo más importante, ¿por qué sigue teniendo audiencias de récord? España es, junto con Estados Unidos y Gran Bretaña, el país con más ediciones, aunque hay otros países con muchas ediciones. Curiosamente países que se parecen mucho a este nuestro, tipo Italia. El programa lo ve todo tipo de gente, de todos los estratos y de todas las edades. Yo, particularmente, no lo entiendo. No lo entiendo. Y lo intento. Cada vez que lo veo, solo presencio un grupo de gente sin oficio ni beneficio, que no aportan nada a los espectadores excepto morbo caducado, que destacan por su penosa educación, su nula capacidad de trabajo y sus deseos de llamar la atención. ¿Autenticidad? No es auténtico, porque nunca estás en una situación así. Se dice que sólo así se puede ver como eres, he ahí el gran experimento sociológico. Bueno supongo que Jigsaw pensaba lo mismo cuando en la primera parte de Saw encadenó a dos tipos con una pistola y una sierra, solamente así en una situación extrema te puedes conocer. ¡Qué vivan los extremos! Un día podían hacer GH : Hambriento. Dejarlos sin comida ni bebida durante un tiempo a ver cuanto tardaban en comerse unos a otros, ah no, que eso es ilegal y va en contra de las normas del programa (desgraciadamente pensará alguno...).

Cuando he dicho al principio que GH deforma la realidad, hablo de la demostración de que la sociedad actual en la que nos movemos está enfocada a las primeras impresiones, a lo superficial, a lo vacuo y zafio. No sirve de nada hacer un concurso en el que tenga que descubrir el bosón de Higgs, o algo por el estilo. Eso no nos llamaría la atención. Esa gente siempre trabajando y no pensando en rascarse la barriga o enseñar sus (operados) pechos. Este discurso que mantengo no es nuevo, lo lleva diciendo mucha gente mucho tiempo, pero nadie hace caso. Al parecer nos gusta ver como unos cuantos mozalbetes ligeros de ropa y de cascos nos enseñan a vivir la vida. ¡Eh! Sin pasarse, que en GH también tiene unas reglas. Me da mucha pena sinceramente.

viernes, 5 de noviembre de 2010

The Gaslight Anthem - American Slang

"Who does it better than we do

Them sopranos in Andy Diamond's choir
Woah, nobody knows
I've been crazy for so long without you"


Si hay un disco que me ha ido acompañando estos últimos meses, ése es sin duda alguna, "American slang" de los The Gaslight Anthem. 



    Es una banda formada en 2005 en la ciudad de New Brunswick, en el estado de New Jersey. Y se nota. Se nota mucho. El cuarteto está formado por Brian Fallon como voz y guitarrista, Alex Levine como bajista, Alex Rosamilla como guitarrista y Benny Horowitz a la batería. Empezaron como una banda de punk rock a la americana tipo Against me! o los últimos Green Day y aún se ve en algunas composiciones de este mismo "American slang", sin embargo la influencia más clara y notoria es la del propio Bruce Springsteen, ilustre hijo de New Jersey. Yo veo este disco como una especie de resurrección del espíritu de uno de mis álbums favoritos: Darkness on the edge of town (1978), discazo que tenía algunas de las mejores canciones de Springsteen como son "Badlands", "Something in the night" o "Prove it all night".


    En "American slang" encontramos 10 canciones, no muy largas tampoco, pero de una calidad fuera de duda. No estamos ante un disco con relleno, todo en él respira magia del viejo rock and roll de los trovadores norteamericanos, rock atemporal hecho para gustar a aquellos que le quieran dar una oportunidad.
   "Look what you started,

I seem to be coming out of my skin.
Look what you've forgotten here.

The bandages just don't keep me in"

   El disco se abre con American slang, brillante canción llena de fuerza e inteligencia que sin duda está hecha para cerrar sus conciertos. Suena a himno desde el primer riff mientras la voz de Brian Fallon nos hace recordar que todavía se puede ser un buen cantante en una banda de rock and roll. Los coros no pueden ser más E Street Band. Después tenemos uno de los temas más movidos, el que quizás más recuerda a su origen punk pop, "Stay Lucky", pero al escucharlo no puedo evitar pensar en otra de sus influencias: The Clash. Mi tema favorito del álbum por ahora es The Diamond Church Street choir, un medio tiempo insuperable donde recuerdan sin lugar a dudas al bueno de Van Morrison en sus mejores tiempos. Finalmente el disco se cierra con We did it when we were young, otro tema springsteeniano que podría estar sacado perfectamente del mismísmo "The river" obra cumbre del Boss, aunque no desprecia las influencias de los mejores U2

   En resumen, un disco que se disfruta desde la primera canción a la última, con letras inspiradas y músicos que han aprendido de los mejores. Y que a pesar de las influencias, se mantiene como un soplo de aire fresco en los tiempos que corren, con tanta música prefabricada, hecha sin ningún tipo de alma y destinada a un público que no se plantea las cosas. No sé si The Gaslight Anthem podrán mantener este ritmo, estoy con ellos tan emocionado como lo estaba con Arcade Fire o Kings of Leon hace unos años y ahora, bueno, digamos que me han decepcionado sus últimos trabajos. Aún así, este American slang ha llegado para quedarse. 


  Valoración: 9/10

American Slang (2010)
The Gaslight Anthem – Stay Lucky
The Gaslight Anthem – Bring It On
The Gaslight Anthem – The Diamond Church Street Choir
The Gaslight Anthem – The Queen Of Lower Chelsea
The Gaslight Anthem – Orphans
The Gaslight Anthem – Boxer
The Gaslight Anthem – Old Haunts
The Gaslight Anthem – The Spirit Of Jazz
The Gaslight Anthem – We Did It When We Were Young

Os pongo para terminar un video con la actuación que tuvieron en Hyde Park el año pasado, con el mismísimo Bruce Springsteen tocando con ellos un tema de su anterior álbum The 59' sound.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

De Invincible y la Esteban

   A ver, a ver, a ver como explico esto. Resulta que estos últimos días me he estado poniendo al día de Invincible, cómic al cual no había dedicado demasiado de mi tiempo, pero que me está entreteniendo mucho y sigo con bastantes ganas, gracias sobre todo a la crítica que pudimos leer hace unas semanas en Freak's City (gracias, Dani). Como decía, lo estoy disfrutando bastante y suelo hablar del cómic a cualquiera que me de un mínimo de conversación. Así de pesado soy yo, como un sequid cualquiera. El caso es que hablando con unos compañeros ha salido el tema de los cómics, y visto que yo estaba leyendo precisamente éste pues lo he sacado a relucir.
 La temática no ha causado mucho furor, el Sr. Kirkman no tiene reputación alguna entre mis compañeros, ni parece que Walker esté entre sus dibujantes favoritos o no. Yo tampoco soy un entendido en la materia, con lo que no voy a comentar nada en contra de aquellos que han reconocido su ignorancia en cuanto al tema. Luego están los otros que han mostrado rechazo, displicencia, cuando no directamente desprecio por el mundo del cómic, más concretamente por el mundo de los superhéroes. La mayoría de las personas que hablan de este modo se refieren a los cómics basándose en las películas que hayan podido ver, ya que cómic no han leído ninguno, salvo quizás Mortadelo y Filemón (a los cuales respeto enormemente, obvio). Este es una lista de las cosas que suelo escuchar:

- Es para niños
- Es para gente inmadura
- Son tebeos, dibujos sin importancia y por tanto un arte menor (muy menor, casi comparado con lo que cualquiera pudiera hacer)
- Tratan temas sin importancia, banales y si son serios, con una ligereza que no llega a ningún sitio.
- Los cómics se leen enseguida, los dibujos sólo acompañan la narración.
- Sus argumentos son estúpidos y tremendamente exagerados.
- Freaky, más que freaky
- Precio excesivo por un libro que no vas a volver a leer, al peso, ¿cuánto sale?
- Un intelectual no puede leer cómics, una persona letrada debe leer a ...¿Coelho????



Por supuesto el cómic cada vez está más aceptado en España, como lo que es, un arte, una forma de comunicar distinta a la pintura y a la literatura con un lenguaje distinto. Sólo de vez en cuando encontramos a alguien que pueda echar por tierra esto. Y con argumentos muy pobres. Tampoco hace falta decir nada más, cuando la mayoría de los que puedan leer esto ya están convencidos. Y ahí va la segunda parte del post.

Explicando el argumento del Invincible, éste les ha parecido bastante absurdo. No tenía ningún sentido para ellos, les he querido explicar las sutilezas de un argumento tan evidente: la eterna lucha paterno-filial, amor, odio, el hombre como lobo para el hombre, traición, familia....bueno si es que algunas veces parece un episodio de Médico de Familia pasado de vueltas, nada especial. Pero les parecía que la ciencia - ficción, la fantasía y en general todo lo que se escape de la cotidianidad sólo es válido para niños, o chavales aún muy jóvenes sin cosas serias de las que ocuparse. No han sido tan claros y descarados, obviamente, pero casi. Todo este tema enseguida nos ha llevado a la literatura, al cine y la música. No coincidíamos en nada. Y el final era que todo este tipo de tonterías tipo Avatar, Harry Potter y demás...son cosas que no tienen nada que ver con ellos, ni con la cultura más o menos bien aceptada en sentido standard. No quise ponerme polémico, porque si bien los cómics no son mi fuerte, aunque me gustan mucho y lee con asiduidad, en el cine y en la literatura si que tengo mucho aprecio por el género de la ciencia ficción, género que junto con el del terror, siempre se está renovando y necesita hacerlo para no quedar obsoleto, no como otros que se repiten más que el ajo desde hace décadas.

Y entonces surgió el tema de....Belén Esteban, a.k.a. la princesa del pueblo. Parece ser que mañana miércoles, habrá un programa en Tele5 donde se le podrá enviar una pregunta a la Esteba y ella responderá a España, cual presidente del gobierno. Parece ser que todos veían Gran Hermano y todos los programas que giran alrededor (mi animadversión hacia todo ese mundillo es mucha y siempre creciente). Entonces a mi se me ocurrió preguntar si eso les parecía más real que Invincible. La pregunta no tuvo respuesta, salvo alguna carcajada cortada y algún "hombre, claro que sí". Gracias a mi sonrisa encantadora conseguí aplacar comentarios y volver al redil. Les dije que ese programa de la princesa del pueblo era irreal, que todo lo que esa cadena nos expone es una pantomima humana llena de espejismos y vacío, que nadie en este país puede vivir así y que el experimento sociológico en forma de GH, es otra fantasía irrealizable en la vida real, donde el trabajo es exigido si no tienes otro medio de sustento, por lo que la superficialidad de los temas tratados, banales y cuando no hechos con una ligereza insultante, no distan mucho del argumento de cualquier mala historia de un novelista rosa de tres al cuarto. ¿Por qué tiene tanta audiencia cualquier cosa relacionada con esos personajes de ficción y una buena historia se queda en minorías tachadas de modernos frikis de cuidado? ¿Por qué una historia claramente anclada en las tragedias griegas como es Invincible es tachada de estúpida mientras millones de personas ven el escote de la chica que se ha podido presuntamente acostar ocn alguien cercano a un empresario que ... ???  bah, da igual ... me voy a leer (y disfrutar) el número 56. Nada de spoilers, bitte.