Miopes

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martes, 5 de octubre de 2010

El regreso de Cantat: ¿odia el crimen, compadece al criminal?

 Ayer leí en Les inrockuptibles este artículo, en el que se detalla la vuelta a los escenarios de Bertrand Cantat, ocho años después de su retiro forzado. Para quien no lo conozca, Cantat es la voz del grupo de Noir Désir, mítico conjunto francés del cual comenté hace poco su disco 6666667 Club como uno de mis favoritos en lengua no inglesa. El título lo dice todo: "Bertrand Cantat renace para la música" y luego un comentario bastante clarificador, "[...]sin Noir Désir, pero con mucho deseo: o como, en directo, llevado por la electricidad, renace a la música. Liberado"

   El concierto estaba protagonizado por el grupo de Toulouse,  Eiffel. Tras una gira enorme por todo el país, esa noche iban a tocar en un pequeño club de Burdeos, y los rumores decían que no iban a estar sólos. El grupo lleva ya cinco álbums y se ha buscado una buena reputación como grupo de calidad y prestigio, letras potentes y música indie que no olvida la tradición de la "chanson française". En un momento dado, Romain Humeau llama a un invitado especial, Cantat, para tocar juntos uno de sus últimos éxitos "À tout moment la rue". Aquí podéis ver el video, no tiene demasiada calidad pero la reacción de los fans allí deja claro que Cantat es un ídolo.

La comunión público-músicos es total. Aunque no sepamos quién es este chaval de sus cuarenta y tantos, entendemos que la gente lo adora. Cantat fue un modelo a seguir, un ídolo para los jóvenes descreídos de la Francia de Miterrand. Ahora ha vuelto. El concierto se desarrolla con algún tema más en conjunto, en especial una versión de un tema tradicional llamado "Les temps de cérises" que cantan Noir Désir y una versión del clásico "Search and destroy" de The Stooges. Todo perfecto. El artículo nos muestra la simpatía del autor hacia Cantat, nos lo pone como el regreso del hijo pródigo, como el ave fénix que resurge de sus cenizas. Tímido, quizás desubicado, pero poco a poco va volviendo por sus fueros y sigue dando la lección de rock que siempre había dado. La voz tan característica de Cantat suena de nuevo, y ésta vez en su ciudad natal, Burdeos, bueno concretamente en una ciudad llamada Bègles.

Si no conocemos la historia de Bertrand Cantat, hasta ahora nos parece normal. Lo único que cabría preguntarse es por qué estuvo ausente de los escenarios un personaje tan carismático como él. El motivo de tanto tiempo alejado no fue otro que el haber estado encarcelado por el asesinato de su compañera sentimenta, Marie Trintignant,  afamada actriz francesa hija de Nadine Trintignant y del conocido actor Jean-Louis Trintigant. El asunto es feo, en el enlace podéis leer el reportaje de El País. Básicamente Marie estaba trabajando en Vilnius, Cantat fue a visitarla y en una noche donde aparecieron celos y alcohol se produjo una pelea en la que según diferentes fuentes, Cantat la golpeó hasta producirle un coma y morir ocho días después, el 1 de agosto del 2003. Tras un tiempo en la cárcel en Lituania, el cantante fue trasladado a Francia donde pasó el resto de su condena y fue liberado por buen comportamiento hace un par de años.



Noir Désir no se disolvieron nunca, al menos de forma oficial, así que los rumores de la vuelta de Cantat se aceleraron con la publicación de dos canciones como fueron "Les temps des cérises" y "Gagnants-Perdants".


Pero lo que hasta ahora no se había producido era un regreso a los escenarios, una vuelta al directo. Y es ahí donde está la polémica. En la misma página de Les inrockuptibles podemos leer los comentarios de los lectores, muy ofendidos por la aparición de Cantat. Y no sólo por eso, también por el tono del autor, que da la impresión de estar hablando del feliz regreso de un artista tras atravesar un mal bache, mientras que ellos hablan de la exaltación de un asesino. También algunos medios en español se han hecho eco de la noticia, como El País, con el amarillento titular "El asesino regresa a escena". TeleCinco también, aunque bueno, este tipo de noticias les encanta, se nutren de ello. Medios en otros idiomas como el Telegraph, la revista musical italiana Rockol.it y por supuesto un sinfin de medios franceses no han dejado fuera esta noticia. El regreso del asesino dicen unos, la vuelta de un ángel caído. La segunda oportunidad de quien lo tuvo todo y también lo perdió. Se dicen muchas cosas y según donde lo leas, desde luego la visión va a ser diferente.

¿Es lícito alegrarse de la vuelta a la vida pública de alguien que ha sido condenado por asesinato? El agravante social es que la asesinada no era precisamente una desconocida, sino una de las actrices más queridas de Francia. No digo, evidentemente, que el asesinar a un desconocido debe ser menos castigado, pero todos sabemos que el impacto social es mayor. ¿Tienen razón los que critican el estilo de la revista Les inrockuptibles, con sus alabanzas en el gran regreso? Y aún más claro, ¿podemos admirar la obra de alguien, ya sea ésta de la disciplina artística que sea, si este alguien es un criminal convicto, y para más inri, aclamado por asesinato?

Aquí participan muchos factores: morbo, piedad, indiferencia... Normalmente no suelo conocer a fondo la vida del artista en cuestión cuando leo o escucho o veo una obra suya, cuando lo hago esto me afecta. Como fan de Noir Désir, no puedo escuchar sus discos sin pensar en la noche que Cantat se volvió loco y mató a una persona, tirando por tierra muchas de sus letras. La violencia está muy presente en el mundo de la música: rap, rock, reggae, metal... y a veces suele producir más atracción que rechazo. ¿Os acordáis cuando Guns & Roses sacaron su disco de versiones The Spaghetti Incident? En una primera versión, los Guns incluyeron un tema de Charles Manson, el conocido psicópata actualemente cumpliendo condena en prisión. La canción en sí se llama "Look at your game, girl" y apareción como un "hidden track" en las primeras versiones del álbum, aunque luego desaparecía, supuestamente para no glorificar a un asesino convicto. El disco con el tema oculto fue muy buscado y apreciado por los fans, a pesar de que la canción, pues era bastante mala. ¿El morbo nos hace darle más importancia a ciertas personas que nos darían asco en la vida real? Sinceramaente creo que sí. Si bien es cierto que el caso de Cantat no se parece en nada al de Manson, el francés ha cometido un crimen gravísimo y resulta cuanto menos extraño el verlo tan aplaudido y vitoreado. No esperaba abucheos tampoco, pero tengo la impresión que es como si no hubiera pasado nada. Quizás ya ha cumplido su condena y por lo tanto tiene derecho a continuar con su vida, pero la posibilidad de que sea tan ostentoso me resulta extraño y no sé muy bien qué pensar.
Recuerdo cuando Farruquito tuvo su famoso accidente. Muchos fueron los que pidieron su retirada de los tablaos, incluso hoy en día algunos miran con recelo su éxito, sus entrevistas y sus premios después de todo lo que ha pasado. Pero, al fin y al cabo, lo pasado, pasado está...¿o simplemente hay cosas que no se pueden olvidar?

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