Miopes

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domingo, 12 de septiembre de 2010

¡Qué grande es el cine (de pueblo)!



Tengo la impresión de que el cine (el edificio, vamos), es una especie en extinción. Esto parece más bien una obviedad y creo que , unos más y otros menos, todo el mundo está al tanto y sabe que eso va a pasar. ¿Qué quedará? Hombre, si los teatros isabelinos han durado 500 años, supongo que el cine también durará algo más, pero quedarán los megacomplex en los "malls" que alegrarán la espera entre cola y cola para pagar, y alguna sala de arte y ensayo obligada por la Concejalía de cultura con una pobre emisión de títulos a los que no irá prácticamente nadie. Supongo que algunas salas de conferencias harán las veces de cine para ciertos eventos, pero poco más. De hecho, ya hay capitales de provincia en España donde no hay cines. En Murcia, de donde vengo yo, hay bastantes cines, pero todos situados en los centros comerciales de alrededor. Dentro de la ciudad, sólo queda el majestuoso Rex, con una sala y con sempiternos rumores de demolición para hacer un Mercadona o algo parecido, y las dos salas del Centrofama, rodeadas de discotecas y en la zona de la Universidad. Estamos hablando de una ciudad de 400000 h. En Burgos queda apenas el complejo de "El Mirador" y los resistentes cines Van Golem a la orilla del Arlanzón, cada vez más vacíos. ¿Por qué la gente no va al cine? A mi me sigue pareciendo un rito mágico el meterme en una sala oscura, concentrándome sólo en la pantalla y en la historia que me van a contar, olvidándome de controlar mi estado de Facebook o de si mi granja ya tiene tablas para construir un nuevo establo. Supongo que el precio de las entradas no ayuda, pero desde luego no es la única razón.

Perooooooooooooooooo....no quiero hablar en esta entrada de la desaparición de los cines en general, concretamente de uno, ni tampoco de otro tema que me atormenta por las noches que es el que tanta gente hable tanto en un sitio como el cine, el teatro...(los dos temas se merecen largas entradas llenas de odio que algún día escribiré). No, hoy quería hablar del cine de mi pueblo. Sangonera la Verde, para más señas. Es una pedanía que pertenece a Murcia, una pedanía sin mucho color, donde la gente lo que hace sobre todo es irse a pasar el día a los parques cercanos o a Murcia capital que está bien cerca. Si quieren algo de cultura pues se van a Murcia, aunque tampoco es que se maten precisamente por ese tipo de atracciones. Y los pocos que buscan eso, bueno, pues la tecnología se ha encargado de facilitarnos las cosas. En mi pueblo había un cine, de hecho había dos, e incluso tres. El primero era una pequeña casita, cerca de la iglesia. Allí había un pequeño cine en el que se habían proyectado las mejores películas del oeste donde El Tío de la Manta (Clint Eastwood, para los no iniciados), John Wayne (pronunciado yon baine, evidentemente) y también el malo malísimo de Fu Manchú. Ese cine se abandonó en los 70, aunque el edificio estuvo hasta no hace mucho tiempo (la foto no corresponde al lugar en cuestión, por desgracia no he podido conseguir ninguna).

Más tarde se habilitó otro cine que duró buena parte de los setenta y ochenta en el centro de la Calla de la Iglesia. Y enfente, estaba el cine de verano. Un cine de verano realmente bueno, lo que pasa es que los muros no eran demasiado altos y no había problema para seguir la película desde fuera o tirar huevos a la pantalla, cosa que hacíamos con molesta regularidad. Pero el "cine de invierno" sí que estaba bien. Era un cine de verdad, como Dios manda. Con sólo una pantalla, pero bien hermosa. No tendría Dolby Surround, pero se oía que te cagas, o al menos esa es la impresión que me daba a mi. Era un cine bastante grande, no sé cuanta gente podría entrar en él, pero tenía piso superior y todo, y siempre había gente. Se parecía mucho al cine de la película "Cinema Paradiso", aunque no tenía columnas en medio que dificultaran la visión.
La entrada costaba 125 pesetas, o por lo menos esa es la última entrada que tuve. Con esa entrada tenías derecho a ver un programa doble, o sea que no estaba nada mal. Nada más entrar al cine, estaba la taquilla como siempre, y como siempre (todo buen cine de pueblo que se precie debe ser así) la taquillera era borde y sin gracia, alguien simpático y alegre no tenía cabida en ese mundo. Después pasabas a una pequeña entrada con varios carteles de películas que estaban por venir (me encantaba esa parte), luego por un pasillo accedías a la sala y a los baños o también .....al BAR!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Maldigo los cines de hoy en día que no tienen más que mierdas de chocolate, palomitas, cocacola y golosinas... en el bar te podías pedir un bocadillo de calamares con tomate y una mirinda....supera eso! Por supuesto, el bar no tenía una pinta tan fotogénica como la foto de arriba, pero aún así era entrañable.

Claro que al cine antes, se podía ir con casi cualquier cosa. Recuerdo perfectamente haber ido al cine con tortilla de patatas....¡en plato! La gente llevaba hasta bota de vino, ahí está la cosa. Mis bocadillos favoritos para ir al cine eran sin duda alguna, los de ensaladilla rusa. ¡Qué gozada! Me sabían a gloria. También me gustaban los de atún con tomate y los de calamares con tomate, pero hubo un día que tuve una desafortunada asociación de ideas entre lo que veía en la pantalla y mi bocadillo (creo que fue la cuarta parte de Psicosis) y desde entonces opté por mi ensaladilla rusa con pimientos, que no parecía salir del cuello de nadie. Me encantaba ir al cine por las meriendas, y por toda la magia que se desprendía de la película. Lo curioso es que sobre todo recuerdo las más malas, o al menos las que más me impresionaron, que fueron las de terror y las de ciencia ficción. Yo tenía unos 10 años así que, en teoría, no debía ver todas esas películas, pero digamos que en los pueblos se hacía la vista gorda a esas cosas. Mientras no vomitaras en la sala, todo estaba bien.


Def-Con 4, o cualquier otra película apocalíptica estaba entre mis favoritas. Luego he visto que las críticas la ponen a parir, no sé quizás si la volviera a ver no pensaría lo mismo, pero en aquel tiempo me dejó tocado. Recuerdo ir todo excitado a ver cualquier peli que tocara el tema de la ciencia ficción , había tantas y tan buenas. En aquellos tiempos creo que no tenía el gusto cinematográfico demasiado desarrollado y creo que me gustaban todas. Con tal de que hubiera un poco de imaginación y me lo pasara bien, me daban igual
medios técnicos, que actores, que nacionalidad...cine en esencia. ¿Quién de mi edad no alucinó en su momento con Exploreradores? Hoy en día, al volver a ver la ficha no me ha extrañado que me gustara tanto. Dirigida por el grandísimo Joe Dante y con River Phoenix y Ethan Hawke. Peliculón. Pero luego había otras que me dejaron huella como por ejemplo ¡"Starfighter: la aventura comienza"!. Buenísima, creo que también fui al cine a ver Tron, El retorno del Jedi incluso repusieron "El imperio contraataca", pero a mi la que me gustaba era Starfighter. Es una idiotez, pero te hacía soñar con que algún día te pasara a ti lo que le había pasado al protagonista y un ejército extraterrestre te fichara para luchar contra los malos...Tampoco la he

vuelto a ver, supongo que no habrá pasado la prueba del tiempo, pero tengo un recuerdo fabuloso de aquella Starfighter. Supongo que pronto se hará un remake o algo por el estilo. Pero hay muchas otras que me fascinaron en su momento, la lista pienso que es compartida por muchos que vivieron esa época: "Legend", "La historia interminable", "Cuenta conmigo", "Cortocircuito",  y luego estaban las de kárate que de esas vimos todas las posibles. Siempre había alguna que ver en el cine de mi pueblo, y aunque la mayoría eran infumables nos lo pasábamos bien. Por supuesto no me atrevía a verlas todas. Las de terror me daban pánico, y hacía un esfuerzo si veía que la cosa no era muy fuerte. Aún así vi algunas pero otras me daban auténtico pavor. Las de Viernes 13 y Pesadilla en Elm Street decidí apartarlas a un lado por mi propio bien. Recuerdo cuando mis amigos y mis primos casi me convencen a ir a ver Demons. Yo no había visto ni trailer ni nada pero sólo el cartel ya me horrorizaba



Y de hecho, pasó el tiempo y la finalmente....y la verdad es que es bastante desagradable. ¿Cómo pudieron verla mis primos con 12 años? Para mi que me mintieron....Grandes momentos pasé en ese cine, sí señor:








No sé cuando lo cerraron, creo que fue a finales de los ochenta. Creo que el Batman de Tim Burton es de 1989, y ésta es la primera película que fui a ver a los "lujosos" cines Floridablanca en Murcia. Así que supongo que el cine de mi pueblo ya no existía. Estuvo cerrado mucho tiempo, a cal y canto, con la última proyección que hizo (que fue alguna de terror pero ahora no me acuerdo). Una vez tuve la oportunidad de entrar antes de que tiraran el edificio. La sala estaba hecha un desastre, tenían las sillas tiradas unas encima de otras. La pantalla rajada. Quedaban todavía carteles de viejas (y malas) películas apilados por ahí...Después lo tiraron y construyeron un bloque de edificios y esa cutrísima pero entrañable puerta de madera azul ya no se iba abrir nunca más. Una lástima, aunque sólo lo pude apreciar mucho tiempo después.

Hace poco tiempo estuve en un pueblecito de la Bretaña francesa. Tendría unos cinco mil habitantes, tres mil menos que el mío, Sin embargo contaba con un cine de cuatro salas. Con bar, por cierto. Hemos perdido muchas cosas en este país. Una de ellas es el aprecio por el arte, aquí nunca se ha respetado mucho la música, ni el cine... es una lástima, porque los sustitutos a estas actividades dejan mucho que desear. En fin, creo que me han dado ganas de ir al cine. Así que esta noche, iremos a ver algo que para eso es domingo...lástima que no me pueda llevar mi bocadillo de ensaladilla rusa.


2 comentarios:

Ana dijo...

¡Qué recuerdos más de Verano Azul!!!
Los que tenéis pueblo me dais mucha pero que mucha envidia...yo sólo tengo recuerdos de los antiguos cines de Burgos, que eran tan bonitos (por lo menos en mi recuerdo) que me da mogollón de pena que hayan desaparecido...
Otra cosa te voy a decir: friki, más que friki, si es que después de tragarte esa filmoteca en tu infancia cómo no ibas a terminar como has terminado!!!

Antonio Aráez dijo...

Mi pueblo no es tan bonito como éstos de Burgos, ya son casi 10000 h. y la gente no tiene ese sentimiento de pertenencia que veo por aquí. Me han contado donde estaban los cines por aquí, en la Calle San Pablo y el de la Calle Santander. Pues sí que es una pena. Podían haber dejado por lo menos los del Camino de la Plata que pillaban más centricos, pero nada todo se cierra que hay que abrir más Simplys y hacer pisos. Puff! Y eso que he puesto es sólo una parte pequeña de las pelis, por supuesto me he ahorrado los comentarios sobre la primera vez que vi Emmanuelle...pero eso es otra historia ;-P