Miopes

Miopes

martes, 20 de julio de 2010

UR Teatro y su Sueño de una noche de verano

    El 6 de julio pasado tuve la oportunidad de asistir a una representación de UR Teatro en Burgos, concretamente en la Plaza de los Romeros del Hospital del Rey. Un espacio muy bonito, pero al aire libre y con una temperatura que rondaría los 9/10 º C y si encima estás quietecito, se nota aún más.

    UR Teatro venían a Burgos con “Sueño de una noche de verano” de Shakespeare. El montaje, aunque yo no lo conocía, estaba bastante reputado. La primera vez que Helena Pimenta, directora de la compañía, la había montado, había sido en 1992, y estuvo representándola durante dos años. Con esta obra se ganó el Premio Nacional de Teatro en 1993 y varios premios MAX. Pasado un tiempo, y tras varios montajes igualmente exitosos, volvieron a retomar el montaje de “Sueño…” allá por el 98. Y de nuevo el año pasado, con nuevos actores pero con igual de frescura. El único actor que repite es el más veterano, José Tomé que también hace las veces de escenógrafo.



  La historia es más o menos conocida, ahí va un pequeño resumen: Teseo, duque de Atenas, se va a casar con Hipólita, reina de las amazonas. Mientras tanto Hermia debe decidir si casarse con Demetrio (como quiere su padre Egeo), o amar a Lisandro. A su vez, Helena, amiga de Hermia, está enamorada de Demetrio y aún siendo rechazada insiste en seguirle a todas partes. Hermia decide huir con Lisandro, ya que si se queda la ley ateniense la obligaría a ser ejecutada por rechazar el deseo de su padre.

  Se escapan a un lugar en el bosque, sin saber que Helena le ha dicho a Demetrio la verdad de la fuga de Hermia y Lisandro, y éste ha ido tras ellos. En el bosque aparecen una serie de personajes estrafalarios, miembros de una compañía de teatro ateniense, que están intentando montar una pieza clásica llamada “Píramo y Tisbe” (antecedente de Romeo y Julieta), para ser representada en la boda de Teseo e Hipólita.  A su vez, Oberón y Titania, rey y reina de las hadas han discutido. Y como castigo, Oberón manda a su criado Puck que vierta el jugo de cierta flor mágica en los párpados de Titania, y así ésta se enamorará de lo primero que vea, sea hombre, animal o cosa.



  A partir de ahí la historia se dispara y enloquece, llenándose de situaciones de divertidos equívocos y confusiones, hasta llegar a un final conveniente para todos.

  La historia la conocía, de hecho ya había visto algún montaje anterior. Pero digamos que me atraía la idea de ver a UR Teatro con este montaje ya clásico en la escena moderna española. He de decir que al principio no entré en la historia, los personajes me dejaron un poco frío y la sombra de la decepción estuvo rondando algunos minutos. Sin embargo, estos actores transmitían algo especial, poco a poco me fueron  metiendo en la trama y me dejé llevar por una escenografía simplista pero muy cuidada, y de un dinamismo absolutamente ejemplar. En ningún momento decayó la actuación, e incluso fue in crescendo, consiguiendo un epílogo genial donde las carcajadas y los aplausos fueron continuos.


 
  Es un texto complejo. Además, en algunos casos el ritmo era frenético lo que aumentaba la dificultad del montaje. Las réplicas rápidas pero precisas, la comicidad presente en todos los personajes y un dinamismo fuera de lo común. El uso de los elementos nos maravilló en no pocas ocasiones, las flores mágicas convertidas en dardos del amor o del desprecio, según el afectado, volaban de un lugar a otro del escenario con gran plasticidad. En las paredes del escenario, que bien hacían las veces de puertas de un palacio real como de árboles de un tupido bosque, los actores saltaban de un lado a otro dando esa sensación de irrealidad del mundo de las hadas, como contrapunto a la realidad más grotesca de los atenienses perdidos.



   Otro de los aspectos a tener en cuenta es que cada actor tenía tres personajes, cada uno con un matiz bien distinto y definido. Aún así, en todo momento todos los personajes quedaron perfectamente perfilados. Los números más mágicos venían a cargo de los habitantes del bosque, con una Titania (a cargo de Celia Pérez, actriz salida de la Escuela Municipal de Teatro de Burgos, por cierto) cargada de erotismo y sensualidad.

   Si hay que ponerle un pero, éste no es para el montaje en sí, sino para el lugar. Demasiado viento, lo que impedía que el sonido se propagara como debiera y los actores debieran hacer un sobreesfuerzo que no siempre se vio recompensado. Y el frío, que hizo que algún espectador no se dejara llevar por la magia de la obra de Shakespeare al buscar desesperadamente otro jersey que ponerse. Todo esto sí hizo que se desvirtuara un poco la representación, aunque, por otro lado, el tener la ocasión de ver un espectáculo así al aire libre, es un verdadero lujo.

   Sinceramente, uno de los mejores montajes que he visto.

9/10



No hay comentarios: