Miopes

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viernes, 30 de julio de 2010

Las series españolas, ese extraño orgullo patrio

Varios de los blogs que más visito tratan el tema de las series, sobre todo las estadounidenses pero podríamos decir las anglosajonas en general. Es un tema que está bastante bien cubierto y que sigo con asiduidad. Decidí no meterme yo también en este complejo mundo y tan sólo dar mi opinión de vez en cuando. Pero hay un vacío bastante significativo en cuanto a las series españolas, no porque no se hable de ellas, que también, sino porque no se habla de ellas bien. Ayer en Freak's City, Dani dio las claves para entender cuáles son los principales problemas de las series españolas, que curiosamente no son los mismos que los del cine español. Curioso.

Las series españolas tienen mucho éxito, cuando seguramente su calidad es bastante más baja que la del cine. Casi todas gastan los mismos parámetros en los últimos años: un excesivo metraje, un exceso de personajes que aportan poco o nada y unas ganas de enredar la trama hasta límites absurdos, creando situaciones que llegan a lo estúpido. Falta coherencia argumental por todos lados, y sinceramente, me creo tan poco a los personajes que desconecto a los pocos episodios.

 Así por encima, series españolas que han copado portadas y han conseguido un share espectacular:

- "Los hombres de Paco", empezó como una comedia al estilo buddy movie. Al final asistimos a una escena digna del mejor Sam Peckinpah...pero alargada hasta el infinito. Sin gracia ninguna para ser una comedia.
- "El internado", de lo mejorcito. A pesar de tener unas tramas más que enrevesadas que no ayudan a la historia general. Es una buena serie pero que para mí basa demasiado su éxito en los encantos de los actores principales.
- "La que se avecina", infumable remake o continuación o yo que sé de "Aquí no hay quien viva". Gracia 0, para mí debido a la sobreexplotación del producto. ¿Porqué alargar tanto algo que podía durar 25 min? La respuesta es la publicidad y necesidad de mantener a un público con el mando a distancia fácil.
- "Hospital Central". El gran remake de "ER", pero con peores actores, tramas y medios. Ya cansa, a pesar del intento de los guionistas de hacer que el hospital sea algo así como un microcosmos donde TODO debe pasar. Aún así tiene alguno de los personajes más reconocibles de la televisión.
- "Águila Roja". Aquí asistimos a un intento por aportar algo interesante a la televisión, algo que se salga de la norma. Tiene muchos altibajos, pero las caracterizaciones están bastante bien y mira es divertida. No todas pueden decir eso.
- "Cuestión de sexo". La he puesto porque la seguía bastante y me hacía gracia. Creo que tenía un espíritu innovador dentro de un género más que trillado. Además tenía algo que falta en España, una buena banda sonora. Además, duraba sólo cincuenta minutos. Con lo cual el argumento ya estaba bastante más concentrado, lo que es de agradecer.

He puesto los ejemplos de ahí arriba como un pequeño muestrario personal de lo visto en la última temporada, pero hay más y quizás alguno piense que mejores. Pero la mayoría sufren de lo mismo. Y aquí no hablamos de tirar por tierra todo lo nuestro, que no nos gusta per sé y que pensamos que lo que viene de fuera es mejor. No, yo veo mucho teatro español y me encanta. Veo mucho cine español y hay cosas muy interesantes, mucho. Y leo tanta literatura española como el que más. Pero la televisión española, y por tanto sus series dejan mucho que desear. Fallan en algo muy importante hoy en día para mí, saber lo que quieren. Los cocktails pueden estar muy bien en muchas facetas de la vida, pero cuando intentas hacer un batiburrillo argumental mezclando historias más naifs con dramones decimonónicos y anécdotas truculentas, normalmente te sale un churro. Eso es lo que pasa en la mayoría de las series actuales. Pero eso no ha sido siempre así, y creedme me he puesto a la ardua tarea de volver a ver algunos episodios de series clásicas españolas para escribir con propiedad.

Antes de la llegada de las cadenas privadas a España a principios de los 90, la series obviamente eran de TVE. Su calidad era infinitamente mejor, por lo menos desde un punto de vista quizás no tan importante hoy en día pero para mí básico, como es el argumento y los actores. Había tiempo para preparar una buena serie, y el producto no defraudaba. Y había para todos los gustos. En la foto de arriba, vemos un fotograma de Brigada central (1989), serie que tuvo dos temporadas y con una cuidada estética intentaba traer cine un poco de esas series policíacas que tanto triunfaban allende los mares. Puede que no nos guste ese aire 80, pero objetivamente, la serie da mil vueltas a cualquiera de sus congéneres actuales, con sus lógicos altibajos. Encima el guión estaba escrito por un experto en novela negra como es Juan Madrid. Qualité.


Las series españolas hasta hace relativamente poco tiempo intentaban evitar comparaciones con las americanas a base de imaginación, de experimentación o incluso de un acercamiento a nuestra literatura, que es tan rica en tramas e historias que se me hace muy raro el hecho de obviarla de esa manera hoy en día.
Cuando se hace un repaso a las series clásicas que TVE estuvo emitiendo en los setenta y ochenta, el abanico resulta variado y sobre todo de una calidad fuera de dudas: Fortunata y Jacinta, basada en la obra maestra de Galdós, dirigida por Mario Camus y con un reparto hispanofrancés más que destacable; Cañas y barro (1978), con uno de los mejores actores que ha dado este país, que es José Bódalo y basada en la obra de Vicente Blasco Ibáñez; Los gozos y las sombras (1982), una de mis favoritas, de nuevo un reparto de lujo para la adaptación del libro de Torrente Ballester, y es que ya no hay coraje de hacer algo así; La regenta (1995), más reciente ésta, con una Aitana Sánchez-Gijón espectacular, dirigida por Fernando Méndez-Leite y basado, claro está, en la obra de Clarín. Recuerdo haber seguido esta miniserie en la tele en su momento. Éstas son sólo algunas basadas en la vasta literatura española, todas fueron aclamadas por crítica y público. Hoy en día sería imposible encontrar algo así, supongo que el relato clásico ya no nos interesa y necesitamos secuencias cortas y diálogos aún más cortos. No hay que aburrir al espectador medio español, que es muy delicado y el hacerle pensar lo pone en una situación incómoda....




Pero incluso series más conocidas tenían un tratamiento muy diferente al actual. Que hay del gran clásico Curro Jiménez (1976), dirigida entre muchos por Pilar Miró o Mario Camus, Tristeza de amor (1986), historia romántica donde las haya con un grandísimo Alfredo Landa, siempre tan denostado, pero un actor como la copa de un pino y que quedó más que refrendado en películas tan importantes como "Los santos inocentes" o "El Pico". ¿Es que ya no hay gente como Chicho Ibáñez Serrador que revolucionó la televisión española con emisiones modernas y competentes? Sus Historias para no dormir (1965.1982) son de lo mejor que ha habido nunca en este país. Una revision de Poe, Hitchcock, Lovecraft, Pierce, Maupassant actualizado y en algunos casos mejorado. Suena a tópico, pero ya no se hacen cosas así



Bueno y qué decir de la mítica Verano azul (1982). Tan repetida, tan imitada, tan parodiada pero que queda como la mejor serie familiar de la historia de la televisión española (ni Farmacia de Guardia, ni Médico de Familia ni leches). Una serie perfecta: divertida, comprometida, inteligente, dramática cuando debía serlo y que tiene posiblemente las imágenes más icónicas de la televisión. "Chanquete ha muerto...señores". No, ya no se hacen series así.











Personalmente de las series clásicas, mis series favoritas son Turno de oficio (1986), dirigida por Antonio Mercero, otro monstruo televisivo y La mujer de tu vida (1989), que la producía Fernando Trueba y también dirigió algún episodio. La primera era una serie de abogados eminentemente española, gracias a ella supe que en los juicios españoles no se hace un speech final al jurado...Era muy real, con un trío protagonista que respiraba química por los cuatro costados. Yo anduve medio enamorado de Carmen Elías un tiempo, me parecía "La mujer de mi vida" y ahí enlazo con la miniserie de 7 episodios que dirigió Trueba. Estamos delante de una de las series más originales que se han hecho en este país. Imposible de encontar hoy en día, espero que eso se acabe pronto y podamos volver a verla. La serie narraba en cada episodio una historia distinta. Tan sólo tenían en común el hecho de encontrar una mujer singular que hacía dar un giro de 180º en la vida del protagonista. Los títulos de créditos finales son ya un clásico de la televisión, la canción creada originalmente por Suburbano, pero cantada por hombres españoles de la época (bastante normales, hay que decir) incluyendo al Gran Wyoming y a Nancho Novo. Enorme.



Después se han hecho grandes series. Pero el hecho de alargarlas hasta el infinito, tanto en episodio como en temporadas, han hecho que pierdan fuelle. Yo sí creo que la versión "Friends" española, era muy buena. Estoy hablando de "Siete vidas", claro. Y también su spin-off, "Aída". Pero creo que el hecho no haber sabido parar a tiempo ha sido su perdición. También me pasó lo mismo con "Aquí no hay quien viva", que debía haber durado la mitad de las temporadas. Pero también series más serias, Policías, en el corazón de la calle (2000) fue muy original en el tratamiento de las escenas de acción y en su estética. Pero acabó consumida por esa enfermedad de la tele española, que es la de matar la gallina de los huevos de oro. Lo mismo se puede decir de la "competencia", es decir El comisario (1999) que terminó siendo una insufrible parodia de sí misma.
De las últimas me quedo con Acusados (2008). A pesar de ser un remake (encubierto o no) de Damages, creo que es bastante respetable. Con buenas interpretaciones, tramas y producción. Sinceramente me parece de lo mejor que he visto, o al menos de lo que menos vergüenza ajena me ha producido, cosa que no puedo decir de otras series que pululan por la pequeña pantalla española.


Concluyendo. Creo que en España hay buenos mimbres para hacer grandes series. No estamos hablando de hacer Battlestar Galactica (aunque quién sabe, si Alex de la Iglesia decide hacer una "Acción Mutante" en serie...), pero sí el poder contar una buena historia, que eso es lo que nos gusta. Hay buenos realizadores, hay buenos actores, hay medios...pero ¿hay productores y programadores que aguanten las bajas audiencias que una serie del tipo clásico tendría? ¿Hay espectadores capaces de premiar una buena serie? No creo, fijaos el poco éxito que tienen las buenas series americanas. ¿Por qué pecan siempre de los mismos errores? ¿Por qué ese batiburrillo de ideas que no llevan a buen puerto? ¿Por qué hacer veinte temporadas de algo?El espectador español quiere algo cercano, pero que no le deje poso, algo light, algo fácil de digerir. Las series españolas funcionan, somos fieles a los seriales sean estos buenos o no. El caso de "Los Serrano" es bastante claro. Un éxito internacional bastante destacable, para una serie que perdió fuelle de una manera tremenda, llevando sus argumentos a auténticas estupideces y con personajes tan manieristas que daba auténtico rubor ver un episodio. Sin embargo, sus seguidores se contaban por millones. Algo malo tendremos. Así los productores españoles no quieren ni oír hablar de innovación. Ahora he visto que quieren hacer un remake de "Las chicas de oro"....creo firmemente que sólo hay una Sophia Petrillo y vive en Miami...en qué líos nos metemos....

martes, 27 de julio de 2010

De canciones y cine (I)

Me encanta hacer listas. Ojalá fuera igual de ordenado con el resto de mi vida. El otro día se me vino a la cabeza una idea. ¿Cuáles son los mejores combo canción + escena de la historia del cine? Como eso iba a ser muy difícil, dada la parcialidad de mis opiniones, decidí dejarme de las mejores en cuanto a calidad artística y sólo las que a mí más me gustan. Voy a empezar esta sección con unas diez y así iré poniendo de vez en cuando. Sin ningún tipo de orden, simplemente conforme se vayan apareciendo en mi cabeza. Lo que sí voy a comprobar es lo importante que es la música en la historia del cine. Parece algo obvio, pero yo no me refiero a las bandas sonoras. De hecho, en ninguno de estos momentos aparecerá una banda sonora original. Son sólo canciones que o bien fueron escritas para la película y después se han publicado en algún álbum,  o bien que se extrajeron de un disco para la película.

Por supuesto, se aceptan sugerencias. Cuando veáis que tipo de vídeos voy a poner os daréis cuenta de a qué me refiero.

  • "Bad Moon Rising" Credence Clearwater Revival   / "Blue Moon" Sam Cook
  •  An American werewolf in London" (John Landis, 1981)


               Conocida sobre todo por tener la mejor transformación de la historia del cine, y con maquillaje "artesanal". Una verdadera obra de arte que la última del Hombre Lobo no ha hecho más que constatar. Y vaya por Dios que la peli es una comedia. Cínica, satírica y muy divertida tiene momentos inolvidables, especialementes las paranoias post mordedura del bueno de David Naughton (David Kessler en la película).
Mi momento musical llega justo antes de esa transformación, cuando David ha salido del hospital y se queda en casa de su enfermera. Una noche que ella debe trabajar (luna llena por supuesto) decide poner algo de música para relajarse. No había mejor opción entonces que la del tema de la Credence "Bad Moon Rising". Tema premonitorio donde los haya. Sin embargo, justo en el momento de la transformación lo que está sonando es el "Blue Moon" de Sam Cooke, un tema tan irrefrenablemente romántico en una de las escenas de dolor más grandes del cine. No he podido encontrar las dos canciones juntas, así que os pongo la de la transformación. Ahora sólo queda comparar esta transformación con las de, por ejemplo, Crepúsculo... 



An American Werewolf in London Transformation





      Hay muchas cosas de las que arrepentirse de los 80's. Pero sin duda, una de esas NO es Michael J. Fox. Nunca nada tan pequeño ha sido tan grande. Quizás ésta no sea una de sus mejores películas, aunque la volví a ver no hará mucho y sinceramente me pareció brillante. Pura comedia. Y cuando hablamos de música y cine..¿se puede ser más cinematográfico que el tener a la mujer de tu jefe en el asiento de atrás de la limo que empiezas a conducir, mientras ella intenta seducirte con la música del grupo más cool de la década? Esto es cine, señores, pese a quien pese. GRANDE MICHAEL!







        Me encanta "Billy Elliot". Es facilona en algunos momentos, a veces incluso demasiado previsible. Pero me emocioné cuando la vi como hacía tiempo que no lo hacía. Esta comedia dramática con espíritu de fábula tiene momentos muy grandes, pero yo sin duda me quedo con el cabreo que se pega el pobre Billy ante la incomprensión de sus padres. Comienza con su zapateo incesante para desatar toda su rabia mientras va sonando el señor Paul Weller  y sus The Jam. La canción escogida no podía ser más apropiada. "A Town Called Malice"






         Una comedia de zombies de 90 minutos, con cameos insospechados y cuatro personajes sin nombre. No se puede pedir más. Pero no, sí se podía. Tener una de las mejores intros de los últimos años. Poco me podía imaginar que un tema de Metallica pudiera encajar tan bien en una película. Al ser tan conocidos y reconocidos, cualquier canción tuya podría ser considerada como un tema de pegote, un poco como un gancho comercial para la película. Pero aquí funciona perfectamente, de hecho no me podría imaginar otra cosa. Magistral. 




      Todo el mundo piensa que Tarantino utiliza las bandas sonoras de una forma insuperable. Es cierto. Pero creo que Cameron Crowe no va mal tampoco. Sus canciones son quizás más tradicionales, pero se ve en cada una de ellas su amor a la música. El hacer una película a uno de los momentos dorados del rock como fueron los 70 y sus grupos deseosos de ser los nuevos Led Zeppelin ayuda bastante. 
        La historia de un muchacho educado por una madre posesiva que consigue irse de gira a los 16 años con un grupo llamado Stillwater, con la intención de hacer un reportaje para una gran revista musical...no parece muy creíble. Pero con distintos nombres, es cierta. De hecho es la historia del propio director. A veces demasiado melancólica, pero tierna y optimista siempre. 
      Uno de esos combos se encuentra cuando la banda ha tenido una pelea tras la desaparición del cantante y volver de vuelta absolutamente borracho y deprimido, aparte de con el rabo entre las piernas. Todos con caras largas mientras suenan las notas de este clásico de Elton John, y poco a poco se van sumando todos a cantarla mientras vemos como van recuperando la confianza en ellos mismos. Genial la petición del protagonista a la groupie Penny Lane   "I have to go home" ..."You're home, now"





       Lo primero y antes que nada, lo que vais a ver no es agradable en absoluto y de hecho puede ofender. Si no la habéis visto puede ser muy dura. La primera vez que la vi sentí un vacío por dentro tan grande, no podía creer que una escena tan triste me pareciera tan extrañamente hermosa. Pero supongo que esto es parte del cine. No voy a contar mucho de la peli si no la habéis visto. A mi me pareció de un nihilismo tan absurdo como divertido. Se dijo en su momento que era como si "American Pie" hubiera sido dirigida por Kubrick. No me parece mala la comparación.

       Está plagada de buena música. Pero esta escena me parece sublime. De hecho si hiciera un ranking con todas los combos que voy a poner ésta estaría entre las diez mejores sin duda. La escena es un suicidio de una chica que no hemos visto durante el film, no sabemos quién es pero su papel es muy importante. En la intimidad del baño prepara su suicidio mientras suena una canción tan aparentemente naif como es "Without you", sin embargo y de nuevo, le va como anillo al dedo. Yo desde que la vi no he vuelto a escuchar esta canción sin asociarla con esta escena tan brutal. 







      Cuando sea una estrella de capa caída y me contraten para hacer ridículos spots publicitarios sobre mal whisky en Japón, por favor, yo quiero ser como Bill Murray. Continuando con su escapada nocturna, no sólo del hotel, sino también de lo anodino de sus vidas, la pareja protagonista llega a un karaoke donde dan rienda  suelta a sus dotes vocales, que en el caso de Bill no van muy allá. Justo antes, una ultrasexy Scarlett Johansson ha estado cantando "Brass in pocket" de The Pretenders, pero yo me quedo con la escena en la que el acabado Bill intenta mantener su dignidad mientras Scarlett se lo come con los ojos  "More than this, you know there's something....". Una escena bellísima por su simplicidad y tan real como la vida misma. 






      ¿Qué más se puede decir? El inicio de una obra majestuosa. Un bombardeo a cámara lenta mientras suenan los helicópertos y una canción tan tremenda como "The End". Esta película es mítica en sí misma, es pura historia del cine y paradigma de las películas de culto. Actores en su recta final, joyas emergentes, enfermedades devastadoras, junglas imposibles...la guerra de Vietnam como nunca se había filmado y como pocas veces más se hizo. La guerra de Vietnam y cualquier guerra. Coppola en estado de gracia y escogiendo una escena inicial que te deja con un regusto a culpabilidad por ser lo que somos. Sin olvidarnos de una de las mejores frases de la historia "I like the smell of napalm in the morning...smells like victory" Inmenso






  • "Eye of the tiger" (Survivor)
  • Rocky III (Sylvester Stallone, 1982)
      Hay pocas, pocas, pocas canciones que te motiven tanto a seguir tirando para adelante como ésta. La película, bueno, qué más da porque esta secuencia de luchas para lograr ese enfrentamiento final entre Balboa y Clubber Lang es espectacular. Ha nacido un mito: "Eye of the tiger".







      Si hay una canción trillada en estos últimos años, esa es With or without you. Pero que queréis que os diga, a mi me parece un temazo. Y además siempre lo recordaré por el final de este episodio de Friends que fue tan importante para el devenir de la historia posterior. Además supuso todo un shock...¿Cómo es posible que Ross y Rachel hayan roto? Es que ya no existe el amor? No he conseguido el corte justo así que tenéis que mirar a partir del min. 4:31...pero estoy seguro que os acordáis perfectamente...






Y hay más y más y más....

viernes, 23 de julio de 2010

My big fat Bachelor Party

   Aunque tenía varias varias ideas para unos posts que quería meter por aquí, éstas van a tener que quedarse apartadas por unos días. Voy a estar totalmente desconectado durante algún tiempo, y quizás cuando vuelva a estarlo mi cerebro será el que siga off.
  
   ¿El motivo? Voy a participar en un rito de iniciación a la vida madura, tan atávico y ancestral como el cazar ciervos para la tribu, o el comer patatas viendo el fútbol. Esa ceremonia es la despedida de soltero. Y lo que es más. Es mi despedida de soltero, ya que he tenido bien apartarme de la vida disoluta y superficial de las juergas en días de entre semana y los coqueteos matutinos con las señoras del departamento de Registro de la Consejería de Educación.

   He participado en las suficientes como para ser castigado por ello. Así que me temo lo peor, para qué nos vamos a engañar. Lo único que sé a esta hora del día, es que voy a coger un autobús a las 9h30 y cuando llegue a Avenida América en Madrid, debo esperar. Al rato pasará algo, pero de momento no sé el qué. Sólo espero que si me ponen en tanga, no sea ahí. Estaremos hasta el domingo, quién sabe haciendo qué y dónde.

    No conozco la composición del grupo de despedidandos. Sólo a uno de ellos, ya que el tío ha tenido a bien guardar el secreto tanto del número, como de sus identidades. Justo a este chico el año pasado lo vestimos de sumo, lo llenamos de todo tipo de sustancias nocivas e incluso le pegamos fuego al traje...espero que no se acuerde.

   Yo por si acaso les he comentado la posibilidad de fijarse en el cine para estas despedida. Le he dicho que se fije en clásicos del género como AirbagBachelor Party  o la más reciente The hangover y que por favor, por favor, por favor ignoren Very Bad Things. Bueno, veremos qué pasa.

martes, 20 de julio de 2010

El síndrome de hablar inglés como una vaca española

     Pues sí, hay una frase hecha en francés utilizada cuando alguien habla mal un idioma, por ejemplo, el francés. "Tu parles français comme un vache espagnole". Esa fue una de las primeras frases que aprendí cuando llegué a Francia por primera vez, allá por el 2000. No me hizo ninguna gracia, por supuesto. Pero bueno, también nosotros tenemos nuestras cosas, no nos engañemos.


    
       Este pensamiento me ha venido a la cabeza tras leer un artículo en El País, titulado "Por qué a los españoles se les da mal el inglés", a cargo de Fernando Galván, catedrático de Filología Inglesa (o cómo se llame ahora) y rector de la Universidad de Alcalá. El artículo está muy bien, y da algunos de los puntos más importantes para entender de donde viene este complejo lingüístico que tenemos los españoles con respecto a la lengua de Wayne Rooney.

       Descarta lo del gen estropeado, que no es ninguna tontería...cuánta gente no habrá dicho aquello de "es que no tengo oído", "es que a mí esto no se me queda" y demás excusas trilladas. Parece que el resto de seres humanos que hablan inglés como segunda lengua (1250 millones, según el artículo) no tuvieran ese gen y nosotros, precisamente nosotros, por algún tipo de relación endogámica o qué se yo...lo tenemos  y en algunos casos hiperdesarrollado. No tenemos ningún gen dañado, más bien lo achaca al entorno social (cosa que estoy de acuerdo, luego lo desarrollaré) y a nuestro sistema vocálico, que es bastante reducido en comparación con otras lenguas vecinas (Galván habla del portugués) y que al enfrentarse al inglés nos supone un cambio un poco traumático. También hace una cierta crítica al sistema educativo español, aunque también defiende que apenas llevamos unos cincuenta años enseñando los idiomas de una forma más o menos moderna y efectiva.



         El artículo es muy interesante, merece la pena su lectura, pero también la lectura de los comentarios que dejan los lectores. Muchos muy acertados, alguno un poco cafre también. También los hay que atacan al español como individuo debido a su cerrazón inherente a todo lo que viene de fuera. Otros dicen que los ingleses no se molestan en aprender otras lenguas porque en todos sitios se habla la suya, que para arrogantes ellos, etc. O sea, que es un artículo variadito con su buena guarnición extra de puntos de vista.

         Personalmente, tengo una opinión formada, que puede ir variando un poco con el paso del tiempo, desde hace algunos años, prácticamente desde que salí de España como Erasmus y todo el tiempo después que estuve trabajando o con becas. Estoy de acuerdo con todos los puntos del artículo y lo voy a explicar a continuación.

  • El español es una lengua con poca variedad vocálica.


          Es cierto, tenemos sólo cinco vocales cuando hay idiomas muy cercanos que llegan a tener hasta doce. Pero no sólo es eso, el sonido de nuestras consonantes tampoco es especialmente variado, lo cuál hace que la adaptación a un nuevo idioma se nos haga difícil, ya que no existe ese sonido. Por eso, una vez franqueada esa barrera fonética, es más fácil sumergirse en el estudio del idioma. Después poco más o menos, todos los idiomas funcionan parecido y aplicando la lógica se puede aprender. Fijaos la "s" que tenemos en español y la cantidad de sonidos diferentes que tienen en las lenguas eslavas. Es muy complicado hacer un sonido que nunca hemos hecho antes. También para el resto, hacer la "j" o la "Z" no es nada sencillo, por no hablar de nuestra "r"

  • Nuestro sistema educativo no proporciona una buena formación
          En el instituto se dan de tres a cuatro horas de inglés semanas, además de 2 a 3 horas de segunda lengua extranjera. Por no hablar de los colegios bilingües o directamente de los Lycée Français o British School. Además, el alumno tiene la posibilidad de dar cuatro horas semanales en la Escuela Oficial de Idiomas y un sinfín de Academias de todo tipo. Los profesores cada vez están más preparados y con más recursos a su cargo. ¿Cuál es el problema entonces? Mi experiencia como profesor de idiomas es que cuando pongo deberes, el 25% los hace (mal o bien eso no lo valoro), el 50 % se copia del 25% anterior, durante el recreo y no tienen ni idea de lo que han escrito. El 25% restante pasa. Durante mucho tiempo los españoles hemos visto los idiomas como una asignatura más, de las fáciles incluso y con rellenar huecos valía. Es decir, algo que van  a olvidar en cuanto salgan por la puerta porque para ellos no es aplicable a la vida real. Con este punto de vista, ni aunque tuvieran 20 horas a la semana, lo verían todo como algo artificial, donde hay que seguir una dinámica y fuera.

  • En España todo se dobla: series, películas, canciones incluso....
          Es cierto, en España todo se dobla y está mucho más extendido que la versión original...de hecho, fuera de los circuitos en Madrid, Barcelona, Valencia y poco más...¿dónde puedo ver Toy Story 3 en versión original? Tengo que conformarme con ver una peli de Kusturika en alguna filmoteca como mucho..De este tema se ha hablado mucho, hace poco lo comentamos en un post en Freak's city. La mayoría preferimos la versión original, pero sigue mandando la doblada. En Francia se dobla, en Italia se dobla...justamente en los países donde peor se hablan las lenguas extranjeras. No quiero decir que no se hablen, tengo amigos franceses e italianos que hablan muy bien inglés, como aquí españoles...pero la mayoría de la gente no. En Portugal se doblan las series, pero hay más contacto con lo anglosajón, creo. Todo este tema del doblaje tiene que ver con Franco, en efecto y su rechazo a los Aliados tras la Segunda Guerra Mundial, pero ya está más que incrustado en el espíritu de la gente. Hoy en día tengo amigos más jóvenes que yo, los cuales vienen muy cansados de trabajar y "pasan de leer" viendo el CSI. Bueno, en otros países no tienen elección. Creo que si la lengua inglesa estuviera más presente, nos sería más fácil aplicar lo que aprendemos en la escuela. Lo veríamos como algo necesario. Pero entonces nos metemos en un berenjenal diferente del lingüístico, casi rondando lo político.

  • Cuando salimos a aprender un idioma, sólo nos aprendemos los tipos de cerveza locales. 
        Es cierto, y a veces nos quedamos con la clásica Heineken. Aparte del típico, es que como en España no se vive en ningún sitio y ay lo que me gustaría comerme un pincho de tortilla ahora. Esto se lo oía decir a gente hace veinte años y ahora a mis alumnos. No hemos cambiado. La mayoría, porque hay excepciones, salimos en grupo. Nos vamos a buscarnos la vida, pero nos juntamos enseguida con gente que hable español para sentirnos más...arropados. Al que no hace eso lo tratamos poco más o menos como un traidor. Una cosa es cierta, la inmersión lingüística es básica para aprender un idioma. En un mes de verdadera inmersión se puede aprender muchísimo, pero es que nosotros no somos así. Os voy a poner un ejemplo. Es un ejemplo general, repito, ya que siempre hay excepciones. Una amiga mía acaba de venir de Dublín. Ha estado allí viviendo con una chica francesa, un italiano y tenía relación con irlandeses gracias a la gente de su academia. El caso es que al piso llegaron una pareja de españoles (chico-chica). El chico sabía un poquito de inglés, pero la chica ni eso. Se pasaba el día en su cuarto, cuando estaba fuera no decía nada. ¿Era una borde, autista, sociópata? No, simplemente le daba vergüenza. Le imponía mucho respeto el hecho de decir algo y que no se le entendiera. El chico se quedaba con ella, para que no se sintiera mal y finalmente se fueron a un piso los dos solos. Os parecerá un caso extremo, pero he conocido gente así a montones en estos años. Tenemos mucha fiesta encima, pero a la hora de verdad el español medio tiene un miedo al ridículo ancestral.

  • Los demás países están más acostumbrados y mejor preparados
     Tiene parte de verdad. Un habitante de Bélgica sabe hablar francés, flamenco, alemán e inglés. He conocido gente de Chequia que hablaban entre cuatro y ocho idiomas de forma habitual. También he conocido gente de Navarra o Huesca y no saben ni papa de francés. Pongámonos en el caso del inglés, ¿por qué un holandés, un noruego, un danés o un alemán saben tan bien hablar inglés? De nuevo el sistema fonético. Tienen sonidos muy parecidos y además, el inglés se convierte en sus países en asignatura transversal para aprender otras cosas. Aparte que si van al cine a ver la última de Tom Cruise y Cameron Diaz, la ven en inglés. Yo hablo italiano bastante bien, pero es que cuando estaba empezando a estudiarlo, los franceses pensaban que era italiano, les sonaba totalmente transalpino. También he estudiado griego, que tiene una fonética muy parecida a la nuestra, y en cuanto hablas un poco resulta sencillo sonar como un nativo. Evidentemente, los nativos te descubren enseguida. Pues eso, por muy bien que hable un noruego, su acento está presente, aunque sólo un nativo podría darse cuenta. De todas formas, la colonización lingüística del inglés en los países escandinavos es para estudiarla.

     Es cierto también, que en ciertos países el dominio de lenguas se acentúa más que en otros. En esto tiene mucho que ver la predisposición del alumno y de su entorno. Tengo una alumna que vino de Rumanía hace tres años, ya habla perfectamente castellano y es de las mejores de la clase en francés e inglés. ¿Superdotada? Es muy inteligente sí, pero también está rodeada de gente que cree que jugando al Dante's inferno ya van a aprender todo lo que les hace falta.

  • Los españoles somos unos vagos redomados
    Sí, para esto sí. Perdemos el tiempo en mil historias sin quedarnos con la base. Nos da igual saber como se dice "mesa", pero necesitamos urgentemente saber como se dice "dale a tu cuerpo alegría macarena..". En general a los idiomas nunca se le ha dado la oportunidad, y luego no somos nada autocríticos con nuestros conocimientos. Léase los currículums hinchados de la mitad de los lincenciados de este país. Si nuestro interlocutor habla un poquito de español, preferimos usar nuestra lengua para sentirnos más cómodos aunque el otro no se entere de la mitad. Nos dormimos en los laureles con cierta facilidad. El punto más importante es no tener consciencia de la importancia de los idiomas en nuestra vida. Ahora con las nuevas tecnologías está más al alcance que nunca. Sin embargo, me encuentro entre las nuevas generaciones los mismos comentarios desganados de antaño.

     Pero hay que decir que todo eso está cambiando. Cuando yo me fui de erasmus a Francia (estudiaba Filología Inglesa) me di cuenta que todos mis compañeros franceses habían pasado un año sabático antes de la universidad en un país de habla inglesa. Igual que yo, que me había pasado el verano poniendo lápidas con mi padre...Hoy en día sin embargo, veo que los cursos, becas y voluntariados hacía países de habla inglesa son muy comunes. Incluso en España hay campamentos lingüísticos. Las nuevas generaciones van a acabar con muchos clichés sobre nuestra nula capacidad en idiomas. Programas Erasmus, Comenius, Intercambios, el ligoteo con la guiri de turno (eso que no falte) están abriendo un poquito esta mentalidad tan cerrada que teníamos y espero que sea ya definitivo.

P.D. Nuestros políticos no ayudan, aún recuerdo aquellas conversaciones en inglés de Zapatero... Pero no es el único, hay cada ignorante por ahí.

De video se me ocurrían muchas canciones en spanglish o mezclando idiomas, pero me quedo con ésta:



Qué malas son las desilusiones infantiles...

Dando una vuelta por la red me he encontrado el blog de Álex Noriega Stuff No-One told me. No sé mucho de él, aparte de sus comentarios en su perfil, pero la verdad es que me han encantado sus ilustraciones. Originales, divertidas o realmente tristes a veces, no exentas de cierta sabiduría popular, pero ausentes de falsa moralina. Vamos que me han gustado.

Y entre las muchas que he visto que me hayan  llamado la atención, pues he encontrado una que refleja la personalidad del 80%  100% de los tíos que conozco...y quien diga que no, miente o le han lavado el cerebro que también puede ser.

UR Teatro y su Sueño de una noche de verano

    El 6 de julio pasado tuve la oportunidad de asistir a una representación de UR Teatro en Burgos, concretamente en la Plaza de los Romeros del Hospital del Rey. Un espacio muy bonito, pero al aire libre y con una temperatura que rondaría los 9/10 º C y si encima estás quietecito, se nota aún más.

    UR Teatro venían a Burgos con “Sueño de una noche de verano” de Shakespeare. El montaje, aunque yo no lo conocía, estaba bastante reputado. La primera vez que Helena Pimenta, directora de la compañía, la había montado, había sido en 1992, y estuvo representándola durante dos años. Con esta obra se ganó el Premio Nacional de Teatro en 1993 y varios premios MAX. Pasado un tiempo, y tras varios montajes igualmente exitosos, volvieron a retomar el montaje de “Sueño…” allá por el 98. Y de nuevo el año pasado, con nuevos actores pero con igual de frescura. El único actor que repite es el más veterano, José Tomé que también hace las veces de escenógrafo.



  La historia es más o menos conocida, ahí va un pequeño resumen: Teseo, duque de Atenas, se va a casar con Hipólita, reina de las amazonas. Mientras tanto Hermia debe decidir si casarse con Demetrio (como quiere su padre Egeo), o amar a Lisandro. A su vez, Helena, amiga de Hermia, está enamorada de Demetrio y aún siendo rechazada insiste en seguirle a todas partes. Hermia decide huir con Lisandro, ya que si se queda la ley ateniense la obligaría a ser ejecutada por rechazar el deseo de su padre.

  Se escapan a un lugar en el bosque, sin saber que Helena le ha dicho a Demetrio la verdad de la fuga de Hermia y Lisandro, y éste ha ido tras ellos. En el bosque aparecen una serie de personajes estrafalarios, miembros de una compañía de teatro ateniense, que están intentando montar una pieza clásica llamada “Píramo y Tisbe” (antecedente de Romeo y Julieta), para ser representada en la boda de Teseo e Hipólita.  A su vez, Oberón y Titania, rey y reina de las hadas han discutido. Y como castigo, Oberón manda a su criado Puck que vierta el jugo de cierta flor mágica en los párpados de Titania, y así ésta se enamorará de lo primero que vea, sea hombre, animal o cosa.



  A partir de ahí la historia se dispara y enloquece, llenándose de situaciones de divertidos equívocos y confusiones, hasta llegar a un final conveniente para todos.

  La historia la conocía, de hecho ya había visto algún montaje anterior. Pero digamos que me atraía la idea de ver a UR Teatro con este montaje ya clásico en la escena moderna española. He de decir que al principio no entré en la historia, los personajes me dejaron un poco frío y la sombra de la decepción estuvo rondando algunos minutos. Sin embargo, estos actores transmitían algo especial, poco a poco me fueron  metiendo en la trama y me dejé llevar por una escenografía simplista pero muy cuidada, y de un dinamismo absolutamente ejemplar. En ningún momento decayó la actuación, e incluso fue in crescendo, consiguiendo un epílogo genial donde las carcajadas y los aplausos fueron continuos.


 
  Es un texto complejo. Además, en algunos casos el ritmo era frenético lo que aumentaba la dificultad del montaje. Las réplicas rápidas pero precisas, la comicidad presente en todos los personajes y un dinamismo fuera de lo común. El uso de los elementos nos maravilló en no pocas ocasiones, las flores mágicas convertidas en dardos del amor o del desprecio, según el afectado, volaban de un lugar a otro del escenario con gran plasticidad. En las paredes del escenario, que bien hacían las veces de puertas de un palacio real como de árboles de un tupido bosque, los actores saltaban de un lado a otro dando esa sensación de irrealidad del mundo de las hadas, como contrapunto a la realidad más grotesca de los atenienses perdidos.



   Otro de los aspectos a tener en cuenta es que cada actor tenía tres personajes, cada uno con un matiz bien distinto y definido. Aún así, en todo momento todos los personajes quedaron perfectamente perfilados. Los números más mágicos venían a cargo de los habitantes del bosque, con una Titania (a cargo de Celia Pérez, actriz salida de la Escuela Municipal de Teatro de Burgos, por cierto) cargada de erotismo y sensualidad.

   Si hay que ponerle un pero, éste no es para el montaje en sí, sino para el lugar. Demasiado viento, lo que impedía que el sonido se propagara como debiera y los actores debieran hacer un sobreesfuerzo que no siempre se vio recompensado. Y el frío, que hizo que algún espectador no se dejara llevar por la magia de la obra de Shakespeare al buscar desesperadamente otro jersey que ponerse. Todo esto sí hizo que se desvirtuara un poco la representación, aunque, por otro lado, el tener la ocasión de ver un espectáculo así al aire libre, es un verdadero lujo.

   Sinceramente, uno de los mejores montajes que he visto.

9/10



domingo, 18 de julio de 2010

¿Existe aún el placer de la lectura pausada?

 Esto de tener vacaciones, te permite ver la vida de una manera diferente. Sobre todo, cuando tus mayores aspiraciones se basan en salir con la bicicleta, dormir la siesta, darse un chapuzón y tomar una cerveza, o las que sean, con los amigos. Tranquilidad, sosiego y recargar baterías. Sin embargo, hay algo que he notado en estas vacaciones, y es mi poca capacidad de concentración. Es curioso como ahora que tengo más tiempo que nunca para leer, no soy capaz de hacerlo. O, al menos, de hacerlo con todas las ganas con las que desearía.



He empezado varios libros este verano, estoy a punto de acabar el más corto "Ancho mar de los sargazos" de Jean Rhys, y los demás los intentaré acabar más pronto que tarde. Pero me he dado cuenta de una cosa, no me podía concentrar para saborear la lectura como dios manda. No era capaz, yo mismo me buscaba las distracciones: televisión, móvil, internet...era como si no me bastara con el libro y necesitara más estímulos  cortos y rápidos. A esto, al parecer, se le llama "Twittear la literatura". Me he puesto como meta terminarme esta semana "El tambor de Hojalata", de Günter Grass. No sé si podré armarme de paciencia para acabarlo y no por falta de calidad del libro, sino por falta de calidad del lector. Creo que estoy cayendo en la enfermedad de la prisa tecnológica actual, del necesitar información distinta lo antes posible, sin ni siquiera estar completamente seguro de haber comprendido lo anterior.

Todos estas ideas estaban rondando mi cabeza pero no me había parado a pensarlas con claridad hasta que me he topado con el blog  Immagini & parole, donde Andrea Giorgio hablaba de este tema en su última entrada. No se refería sólo al leer una buena novela, a digerirla y entender qué has aprendido y sentido con ella, también hablaba de como entendemos la información. ¿Somos capaces de leer un artículo de prensa o nos quedamos en los fogonazos de los titulares? Esta mañana me he puesto a leer el periódico, todavía no había encontrado el blog de Andrea, y me he puesto a leer saltando sistemáticamente de noticia en noticia, parándome a ver alguna foto y poco más. De hecho, no estoy seguro de haberme informado de nada con ese periódico. Todo lo que sé de las noticias de hoy lo he visto en el telediario. Y ahí viene la pregunta: ¿todavía leo? E incluso la puedo extrapolar a más gente ¿se lee de verdad? Evidentemente hay gente que sí, como por ejemplo nuestra compañera blogger Ana, que con su blog "Si me muerdo la lengua me enveneno" prueba que lee y con sus grandes reseñas que entiende perfectamente lo que ha leído. Puedo parecer algo obvio, pero no lo es tanto cuando a mi alrededor me encuentro casos como el mío de forma constante. Andrea hablaba de un autor llamado John Miedema, y de su libro "Slow reading". Siguiendo con el concepto del "slow food", Miedema nos remite a una vuelta a la lentitud a la hora de leer. Igual que apreciamos un plato de haut cuisine o los garbanzos de la abuela, lo mismo con una novela de calidad. Deleitarse con cada párrafo e incluso volver a atrás si algo no ha quedado del todo claro. Releer. Qué lejos me quedan estas cosas últimamente.

 Y he seguido buscando información sobre el tema y he encontrado un artículo en The Guardian llamado "The Art of Slow Reading". Y me ha llamado mucho la atención la primera frase del artículo: "Si estás leyendo este artículo impreso, tienes la mitad de posibilidades de acabarlo. En cambio, si lo estás leyendo online, tienes una quinta parte". De hecho, y siguiendo con esta idea, dudo mucho que la gente que ha empezado a leer este post haya llegado hasta este punto a la primera. En parte por mi forma de escribir, por supuesto, pero también por esta urgencia del siglo XXI que nos obliga a sintetizar. El artículo dice que "nuestros hábitos hiperactivos online pueden estar dañando las facultades mentales que necesitamos para procesar y entender largos textos informativos". ¿Somos más estúpidos ahora o qué? Supongo que se habrán desarrollado otras habilidades u otras facultades mentales, no creo que acabemos como en la película Idiocracia...o quizás sí, vete tú a saber.

Yo en mis clases lo tengo muy claro, mis alumnos no se enteran la mayoría de nada de lo que leen. Y no es un tópico, está reflejado en estudios realizados durante el curso. Tiene su lógica, si cada día necesitamos estímulos visuales más frecuentes, como no los íbamos a necesitar textuales. SMS, Tuenti, Twitter (el rey de esta nueva literatura), Facebook, Wikipedia si necesitamos hacer un trabajo de cierta extensión. La realidad es que estamos expuestos a tanta información que el pararnos un segundo a digerirla se hace cada día más difícil. A ver, si queda alguien todavía ahí, haced la prueba. Meteos en el periódico que queráis El Mundo, El País, El Diario Montañés...el que más rabia os de y pinchad en la primera noticia que se os ocurra. Luego responded sinceramente si la hemos leído, comprendido y asimilado. Yo lo he hecho y me he tenido que esforzar, lo reconozco.

John Miedema habla de autores clásicos o contemporáneos con cierto renombre, pero no creo que se refiera sólo a la "buena literatura". Ahora yo también tengo una idea un poco personal sobre esto. Creo que este aceleramiento en la lectura se refleja también en los libros más leídos y más comentados. Libros de fácil lectura y a mi parecer, de fácil olvido también. Sigo varios blogs sobre libros, que no es lo mismo que literario, y la mayoría de las reseñas suelen ser sobre novedades muy ligeras. Libros donde la acción pesa sobre las ideas, libros muy visuales donde el lector no necesite un esfuerzo extra. No los culpo, al contrario yo pertenezco a ese grupo de lectores...un poco a mi pesar, eso sí. Vampiros, hombres lobo, intrigas palaciegas mezcladas con líos de faldas, la biografía de no sé quien cuyos derechos están adquiridos para no se qué productora y no sé qué actriz está totalmente encantada con irse a las Antillas a rodar...echad un vistazo por los blogs de libros más vistos y lo comprobaréis. Da la impresión que no hay espacio para saborear las líneas y recapacitar sobre lo que nos está diciendo... Pero no me malinterpretéis, no digo que esa literatura esté mal. De hecho suele ser muy entretenida, se lee fácil...quizás ahí está el problema, que no tenemos tiempo para intrahistorias ni para dobles sentidos. 

La verdad es que he escrito esta entrada más por mi, que para denunciar un problema. Siempre me ha gustado leer mucho, siempre me han gustado las librerías y tener tiempo para hojear los libros. Noto que mi atención y mi concentración disminuyen, quizás sea sólo que me estoy volviendo más idiota, lo cual no sería un gran problema. Pero sí lo sería si esto le pasara a la mayoría de la gente, que es lo que me temo.

P.D. Señalaros sólo un blog dedicado al "Slow reading", el de Tracy Seeley.

P.D. (2) Por supuesto, todo lo dicho arriba son opiniones personales y pueden ser discutidas en cualquier momento. Lo que sí tengo muy claro es que no sólo se encuentra este fenómeno en la literatura. El cine también lo sufre y la música, madre mía...la música si me pongo a hablar sobre la falta de buenos discos completos no paro...os dejo con una de las mejores canciones de la historia...muy del tipo Slow reading..disfrutad de cada nota y de cada susurro de esta versión del  tema de Leonard Cohen por Jeff Buckley

Tico, Richie, David y Jon...y otras chicas del montón...o también, Deconstruyendo a Bon Jovi: In and out of love (II)


   Ay, los 90...qué gran década, sí señor. Muchas veces vista como una década un tanto oscura en lo artístico...la época de las televisiones privadas en España (no lo he puesto junto a lo de artístico a propósito, ¿eh?) y también la época de Paco Lobatón. Una época de cambios en lo personal, llegada al instituto, servicio militar, universidad y todas las cosas adyacentes que suelen pasar en esos años. En unos más que en otros, por supuesto. Uno crecía en diferentes ámbitos, y el musical era uno de ellos. ¿Seguiría siendo Bon Jovi santo de mi devoción? En el post anterior, dejaba a la banda en su apogeo artístico y de popularidad, al menos en cuanto al que subscribe. Eran unos dioses de pop metal de melodías pegadizas y dudoso gusto al vestir, con una vida envidiada por todos y cada uno de los miembros del sector masculino de este planeta.


  • Porque yo lo valgo...sus discos en solitario


   Y la cosa no empezó mal. En 1990, Jon Bon Jovi sacó su primer disco en solitario, en realidad era una banda sonora. "Blaze of glory" (o la banda sonora de "Young Guns II - Arma Joven II -" tuvo bastante éxito, en parte al título homónimo y a ese montón de canciones con letras poco más que absurdas, cuando no directamente tontas, pero muy pegadizas y con espíritu de himno. A mi me gustó mucho la primera parte de Arma Joven, para quien no la recuerde era la historia de Billy the Kid (Emilio Estévez) y sus compinches. Toda la mitología del oeste americano revisada y adaptada a los tiempos. Seguramente ahora no pensaría lo mismo, pero en aquel tiempo me pareció un peliculón, para qué nos vamos a engañar. Arma Joven II continuaba la historia, pero tenía el gancho de la música original de Alan Silvestri y un disco basado en la película a cargo de la superestrella Jon Bon Jovi. 12 millones de discos vendidos así como quien no quiere la

cosa. Y bueno podrá ser mejor o peor, pero a mi la canción "Santa Fé" todavía me emociona. Por si alguien no lo sabe, Jon Bon Jovi hizo sus pinitos en esto del cine en esta película. Justo al final, cuando estaban asediando la casa donde estaba encerrado Emilio "Billy the Kid" Estévez, el bueno de Jon hacía de pistolero al acecho detrás de una carreta o un tonel. Se le ve sobre todo cuando le dan un balazo y se lanza hacia atrás con bastante sentido de la teatralidad. Luego vendrían otras películas, a cual más desafortunada.
     Si bien "Blaze of Glory" no innovaba en absoluto y se enganchaba a la estela del  éxito que había cosechado la banda en los últimos años (ya que, prácticamente, lo que Jon Bon Jovi hizo fue focopiar "Wanted dead or alive" doce veces) Richie Sambora, sí lo intentó y decidió explorar un poco los terrenos del Blues y las raíces del rock en su primer álbum en solitario, el imprescindible Stranger in this town, de 1991. Este disco lo descubrí más tarde. Pero hoy en día me parece el

tercer mejor disco de la banda, incluso el segundo. Una auténtica maravilla, sólo escuchar "One light burning" y "Father time" ya merecen esta calificación. Pero es cierto que nunca podría haber metido semejante tipo de composiciones en un disco de Bon Jovi, ni Desmond Child (productor) ni Polygram se lo hubieran permitido. Además él ya tenia bastante con disfrutar los favores de la entonces /y todavía) radiante Heather Locklear. Aunque no estoy muy seguro de si la relación con la rubia de Melrose Place vino un poquito más tarde...



  • Grunge y techno noventero, cocktail letal
    Pero, y siempre hay un pero, llegaron los 90,  y todo cambió. Vamos que si cambió. Hasta ese momento teníamos a Bon Jovi y un millón de grupos imitadores o imitados, que uno nunca sabe bien, que no aguantaron el tipo y desaparecieron igual que habían aparecido. De repente, los chalecos vaqueros sin mangas y sobre le pecho desnudo dejaron de tener sentido. Ay, la vida es tan injusta a veces... Ya no bastaba con poner morritos, posturitas y tener un dudoso gusto al vestir. De hecho todo eso se cambió por elegantes camisas de cuadros, greñas sucias y cara de haber roto un plato y querer cortarse las venas con los trozos del suelo. He aquí alguno de los culpables de esta nueva situación.
                                  

      Y un joven tan impresionable como yo, no pudo huir del tremendo canto de sirenas que estas estrellas significaban, así que me dejé atrapar y empecé a recelar de lo que lo el nuevo disco de Bon Jovi podía traernos. ¿Serían acaso capaces de repetir una intro tan increíble como la de "Lay your hands on me"? Habían madurado, eso decían...¿Pero qué coño significaba eso? ¿Que iban a salir con traje? ¿Iban a tocar sentados? Ummm...esperé y llegó el mes de la salida del disco.


  •   Disco nuevo, vida nueva

       En aquellos tiempos las noticias no se expandían con tanta facilidad como ahora, y mi mayor fuente de información se encontraba en la revista Metal Hammer. Así fui a comprarla, y donde el mes pasado me había encontrado una sugerente de portada de Max Cavalera presentando un nuevo disco de Sepultura, ese mes aparecía el señorito Jon Bon Jovi....
¡pero qué era eso! Pelao como un pollo y con pinta de ser  Anita Bongiovi, parecía sacado de los New Kids on the Block!!!! En la misma portada donde aparecían los nombres de Kreator, Motörhead, Megadeth, Slaughter y Great White me ponían al tío ese....Qué gran decepción...y encima que yo había optado por entrar al instituto dentro del mundo de metal, siendo un tío duro...¿cómo podía defender eso? A esto, señores, se le llama puñalada trapera. 


  •        Keep the faith, 1992

   Me pillé el disco en vinilo, no sin cierto recelo. Muy bonito, las manos juntas, muchas canciones..."Keep the faith" significaba el regreso de una de las bandas más exitosas de los últimos años. Proponían un rock más springsteeniano (ja! más quisieran..), orientado a un público más adulto. Sus letras estaban más enfocadas a lo social, menos "party animal" y más "pa' ti, animal!, a ver si aprendes algo". Aún recuerdo esas primeras sensaciones...la mayor mierda que han visto mis ojos, pensé...¿por qué??? Hoy sé que no es tan malo, incluso tiene temas bastante buenos. Pero es que los muy mamones hicieron una versión de "Bed of roses" en español!!!! Por menos de eso han crucificado a gente. Además, claro las comparaciones son odiosas, en aquel tiempo mis discos de cabecera eran  el "black album",  "Use your Ilusion  I y II", "Slave to the Grind" de Skid Row, "Southern Harmony Musical Companion" de The Black Crowes, "Arise" de Sepulura ... y de repente, me encuentro con este monumento a la autocomplacencia...pues me supuso el comienzo de mi gran crisis. 

    Evidentemente las chicas a mi alrededor seguían amando al bueno de Jon, y yo, que soy un ser pusilánime pero no tonto, no despreciaba tan a la ligera las bondades del frontman más sexy y tenaz...pero los tiros iban por otro lado.


  •  Ese playback cruel....
   Empecé a alejarme de la banda, ya no me interesaban ver videos ni escuchar conciertos bootlegs...Empezaba a creer que a estos chicos le quedaban cuatro días, que los egos personales iban a destruir el grupo y que me iba a dar igual. Aún así, todavía tenía cierta curiosidad cada vez que aparecían por televisión, más que nada por la poca asiduidad con que se daban esas cosas. En un programa que presentaba   Emilio Aragón en Antena 3, los de New Jersey venían a presentar su single Bed of roses. Es un tema largo, así que para las actuaciones en directo habían decidido cortarla para la tele, pero el playback no les salió muy bien..




Ya sé que es un fallo normal, que esas cosas pasan y que no siempre los  músicos tienen la culpa de tocar en playback...  pero con este momento los Bon jovi perdieron todo mi respeto. Cualquiera defendía al grupo cuando al día siguiente todo el mundo estaba descojonándose del cantante (eso sí, guapo y encantador hasta decir basta) en el instituto.


  • Alec John Sucks....Sambora dixit


Y luego llegó otra decepción más. 1994. Sacan su primer (o segundo, depende del país que en Japón ya había uno dando vueltas) disco recopilatorio "Crossroads", 2 temas nuevos y todos sus éxitos. Su tema inédito "Always" rompió las listas de éxito (de nuevo otra balada, además de las cursis) y saltó la bomba. Alec John Such, el bajista de la banda hasta ese momento, era expulsado del grupo. Vaya unos desagradecidos, expulsan al tipo porque supuestamente no rendía en los conciertos y eso suponía un lastre. ¿Qué pasa que ahora iban a hacer conciertos de cámara? El pobre Alec tuvo un accidente justo antes de publicar su primer disco en 1984 y tuvo realmente grandes problemas físicos en los tours siguientes, donde se exigía un gran esfuerzo físico (antes, durante y después del concierto, al parecer). Fue sustituido por Hugh McDonald, aunque éste nunca ha ingresado en la banda como miembro estable.


  • These days, 1995


No es que Alec fuese mi miembro favorito, pero me parecía que las desaveniencias con Richie Sambora le pusieron en una posición muy débil. Enfrentarse a una megastar no debe ser fácil. En el 95 sacaron su primer disco como cuarteto "These days". De este disco no puedo decir nada bueno. Tiene un look muy a lo Dawson Crece si os fijáis en las letras del título del disco. No es el peor de Bon Jovi, pero es aburrido hasta decir basta. Ellos buscaban el respeto de la crítica seria, algo así como una banda para los treintañeros sin descuidar a los nuevos adolescentes con inquietudes. Un bodrio, vamos. El sonido se simplificó, casi por momentos parece una banda creada para la Generación X. El único recuerdo bueno que tengo es que el disco me lo regaló mi novia de la época. Supongo que ya no podía esperar otro "Bad medicine"..


  • You gave rock a bad  name....


   Luego vino un parón en el grupo, cada uno hizo la guerra por su cuenta. Jon sacó su disco "Destination unknown" en 1997, con poco éxito, aunque el disco estaba bastante bien. Richie sacó "Undiscovered soul", más bluesy e incluso jazzístico que su disco debut.. Tico Torres se dedicó al arte y al diseño, con bastante éxito por cierto. Y David continuó con sus trabajos en solitario. Y no le fue mal. De hecho es un músico más que respetado fuera de la banda. Su disco "Lunar Eclipse" (2000) es muy bueno, un disco instrumental basado en el piano de una belleza deslumbrante.

    Pero ya para mi Bon Jovi había desaparecido, en apenas cinco años y dos discos. Habían perdido todo el crédito que tenían, ni me interesaba ni pensaba que podía volver a interesarme algún día. Querían ser una banda de mainstream a toda costa, y si eso significaba adaptarse a los tiempos, pues se hacía y punto. No me daba cuenta realmente que estaban creciendo como músicos. Que ganaban enteros en directo y que funcionaban con una profesionalidad aplastante. Parece ser que esas cosas se dan por hecho hoy en día, pero no es tan fácil encontrar unos músicos tan dotados que puedan llenar estadios con tanto carisma....pero eso a mi, repito, me daba igual. Yo quería un New Jersey 2, si no lo tenía, pues lo buscaría en otro sitio.

    Llegaba mi etapa universitaria. En la época en la que Oasis, Blur y Pulp eran sinónimo de modernidad. Bon Jovi aparecía como una pantomima, una parodía de sí mismos y nadie que, teóricamente, respetara la música los podía tomar en serio. Es lo que tiene la gente de letras, a veces somos de un pedante que damos asco.

    Y así debía ser en teoría. Dejaría mis cassettes del Slippery when wet y el New Jersey que acumularan polvo en un cajón, los vinilos los escondería entre otros más...serios. ¿Me perdería para siempre y daría la espalda a Jon y sus muchachos? ¿Seguiría haciéndome el listo y no haría caso a la clara evolución de la banda? ¿Descubriría alguien el poster ochentero de Bon Jovi que tenía en mi armario????

     Más, en el próximo post!

viernes, 16 de julio de 2010

Happy Birthday, Mrs. Stanwyck

"Yeah, I'm a tramp, and who's to balme? My Father. A swell start you gave me. Ever since I was fourteen, what's it been? Nothing but men! Dirty rotten men! And you're lower than any of them. I'll hate you as long as I live! "
                                                                              Barbara Stanwyick como Lily Powers (Baby Face, 1933)


Barbara Stanwyck, nacida Ruby Katherine Stephens tal día como hoy de 1907. Desgraciadamente ya hace veinte años que dejó de cumplirlos, muriendo el 20 de enero 1990.



Barbara Stanwyck, la actriz más grande en no haber ganado un óscar. Salvo uno honorífico. Minucias para alguien tan grande como la Stanwyck, fue nominada varias veces pero siempre hubo alguien...¿mejor? Todos sabemos que los premios son siempre discutidos, y con el paso del tiempo aún más.

Huérfana a los cuatro años, enseguida comprendió que el teatro podía ser una  vía de escape. Casi podemos hablar en el caso de la Stanwyick del paradigma clásico de gran diva con triste infancia. Para mi representa la femme fatale por excelencia. No lo fue en todos sus papeles ni mucho menos, pero lo que más marcado me dejó fue siempre su forma de mirar, su desdén hacia cualquier ser humano (sobre todo masculino, aunque no era especialmente simpática hacia las féminas), su manera de caminar tan majestuosa y arrogante, la cuál cuenta la leyenda que la adoptó al ir al zoo y observar caminar a los elefantes!. Sus personajes más conocidos presentan una amoralidad, una falta de escrúpulos y un egocentrismo míticos. Pero también voluntad férrea, decisión, control e incluso poder, algo que quizás en la sociedad "bienpensante" hollywoodiense de los 30-40 quedaba muy bien desde el punto de vista estético, pero no tanto desde el ético. Eso quedaba plasmado en esos trágicos finales que tan a menudo debía soportar.

Tiene una filmografía muy extensa que desgraciadamente se acabó en los cincuenta prácticamente, donde empezó a aparecer de forma muy esporádica y a convertirse en carne televisiva, acabando sus días en series como  Dinastía o Los Colby.


De entre sus películas yo me quedo con tres:


  •  "Baby face" (1933)
            Una joven carente de moral y llena de fuerza seduce y roba hombres maduros, escapando finalmente a París. Al final los censores decidieron cambiar el final por uno en el que se arrepentía y volvía a casa....




  • "The strange love of Martha Ivers" (1946)
               La historia de una rica señora casada con un triste hombre sin alma ni honor (Kirk Douglas) y el secreto oscuro de su pasado que sólo su marido conoce y que quizás sea el único motivo por el que están juntos. Asesinato, mentiras, obsesión....Clásico absoluto

 


  • "Double indemnity"  (1944)
           Quizás una de mis películas favoritas de la historia. Cine negro, negrísimo, en estado puro. Un agente de seguros es seducido por una oscura millonaria para que mate a su marido. No se pude ser más mala, más astuta y más grande. Una obra maestra dirigida por Billy Wilder basada en la novela de Raymond Chandler.



Pero hay más, muchas más  "Ball of Fire", "The Lady Eve" o la difícil "Walk on the wild side" donde hacía un papel de lesbiana, en una época nada fácil

Para mí es una de las más grandes, con Garbo, Davis y Crawford...cuando no la mejor de todas. Hoy mismo me voy a poner a revisar alguno de sus clásicos. Feliz cumpleaños, Sra. Stanwyck, donde quiera que esté

Pontypool: Zombies, linguística y arces.


Últimamente me estoy tragando todas las películas de zombies/infectados que puedo. La verdad es aunque se repiten y se repiten...pero me lo paso bien, para qué vamos a mentir. Pontypool es una película del 2008, canadiense cuya punto fuerte no son los efectos especiales más o menos sanguinolentos. Aquí el gran guiñol de la sangre es un añadido sin la importancia que tienen los clásicos del género. Aquí se trata de la voz. La voz o el lenguaje (justamente lo que nos hace humanos) es el detonante de toda la acción. Ya sólo por esa premisa decidí a verla porque sabía que me iba a aportar algo interesante.



La historia se centra en una estación de radio llamada CLSY Radio 660, en una pequeño pueblo canadiense llamado Pontypool. Grant Mazzy (Stephen McHattie) es el locutor principal de un programa matutino llamado como no podía ser de otra forma, "Mazzy in the morning". Es un programa basado en noticias locales, algún que otro chisme y las propias percepciones vitales del señor Mazzy. Es imprescindible ver esta película en versión original, porque la voz de McHattie es de una profundidad enorme. No sé cómo estará el doblaje, pero este hombre merece ser escuchado. Allí encerrado en la pequeña radio con dos compañeras comienza su programa diario contando una anécdota que le ha ocurrido viniendo al trabajo, cuando todavía de madrugada y nevando una extraña mujer ha llamado a la ventanilla de su coche y luego ha desaparecido.

A partir de ese momento, Mazzy hace varias conexiones en directo con gente del pueblo y alrededores. Un radioaficionado le cuenta que hay una especie de revuelta, que no parece que tenga ningún origen claro. En ese momento comienzan a sucederse los acontecimientos. Mazzy con la obligación de informar sobre lo que sucede, sin tener la certeza de que lo que está pasando no es una tomadura de pelo.

Lo que más me gusta de esta historia de muy bajo presupuesto es la justamente el guión tan inteligente que tiene. Como historias mínimas sin importancia van cobrando relevancia con el paso del tiempo, las miserias de cada uno de los personajes (pocos) salen una tras otra hasta llegar a un clímax final que puede ser un sinsentido, pero no más que el 99% del resto de películas del género zombie. La angustia y el miedo están muy bien trabajados. El que el espacio principal fuera un espacio tan cerrado ayuda a la sensación de claustrofobia de todo el film.

Y el lenguaje, el lenguaje es lo más importante. Ver como los personajes pierden su humanidad a partir de la pérdida del habla, de la imposibilidad de transmitir ideas. La no comunicación lleva a un estado salvaje, primario y terrible. Entiendo que esta idea no tenga muy buena acogida entre el fan clásico y acérrimo de la serie B, pero seguro que sabrá apreciar el punto de originalidad que transmite esta película.

Esto de calificar no se me da muy bien.....

7 / 10