Miopes

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lunes, 14 de junio de 2010

El hombre de la flor en la boca

   Hace unas semanas nos tuvimos que aprender para mis clase de teatro un monólogo. Había para elegir a montones, como comprenderéis la variedad es enorme, desde clásicos hasta contemporáneos, cómicos, dramáticos, trágicos, absurdos...de todo vaya. Entonces caí así por casualidad con esta pieza corta (tan sólo una escena) de  Luigi Pirandello, titulada El hombre de la flor en la boca. Es una pieza preciosa, que partiendo de un punto de un punto quizás banal, llega a plantearse la futilidad de la vida y de sus sacrificios. La pieza, en la que sólo intervienen dos personajes, empieza cuando uno de ellos (El parroquiano pacífico) llega tarde a una estación de tren aislada, y pierde el tren. Allí debe esperar al siguiente tren que le llevará a la costa, donde su mujer y sus hijas le esperan para pasar las vacaciones. Mientras espera entabla conversación un extraño personaje (El hombre) que está pasando el rato. Es un texto bellísimo, sobre todo por las profundas reflexiones que El hombre va haciendo sobre la existencia, la suya propia y lo que nos rodea. En el enlace que os he dejado arriba podéis leer la obra en su integridad, tanto en español como en italiano.
      De esta obra es muy conocido el monólogo final de El hombre... : "....si la muerte, señor, fuera como uno de esos insectos extraños, repugnantes, que a veces uno descubre encima de sí...", aunque también se suele representar un solo monólogo basado en la pieza que se llama "Sala de espera".
      Se pueden encontar varias adaptaciones de la obra en dos actos. Pero a mi la que más me gusta es la que hizo el genial Vittoria Gassman para la televisión italiana allá por las 60. Está en italiano y no es fácil seguirlo para todo el mundo, pero si leéis la obra primero y luego véis el video, seguro que no tendréis problemas. Una joya del teatro del siglo XX.

Se trata justo del último monólogo, lo último que dice El hombre antes de irse

2 comentarios:

Ana dijo...

Ahora dime que te pareció muy bonito peeero que, al ver que eran 12 páginas y no un monólogo sino un diálogo... no lo escogiste...

Antòpièveloce dijo...

sí que lo escogí, sólo hice el monólogo que se ve en el video. No tan bien claro, a mi la barba no me queda así de elegante (si sólo fuera la barba...)